dimarts, 25 d’abril de 2017

giRLs & ReCOrdS




Estoy haciendo deberes pendientes, escuchando a Chet Baker. La música es tan maravillosa como inabarcable. Por temas lúdico-profesionales, hoy he descubierto, de rebote, a Marc Jonson. Muy recomendable también el nuevo disco de pop primaveral de Ramirez Exposure... y así todos los días. Necesitaría 8 vidas para llegar a todo. A veces da como pena pensar en todos los discos increíbles que no llegaré a escuchar nunca. Discos que quizás podrían cambiar mi vida de manera decisiva, como lo han hecho otros muchos. Y con las infinitas opciones de conocimiento musical que dan las nuevas tecnologías, yo no doy al abasto. Y en parte también es injusto, porqué acabas por no darle el tiempo que merecerían grandes discos, enterrados entre toneladas de oferta musical. Pasa lo mismo que con la sobreinformación: acaba siendo inasumible, y genera casi más ruido que servicio...

Me sorprendió gratamente el concierto de Los Planetas. Me esperaba un bolo oscuro, atmosférico, y con escasa bola a discos antiguos, pero cayeron unas cuantas canciones clásicas o incluso algunas que hacía tiempo que no tocaban: volver a escuchar 'Rey Sombra' o 'Jose Y Yo' fue algo totalmente inesperado, nostálgico y placentero. Aquello fue un karaoke masivo de generaciones distintas cantando sus desamores. La noche tuvo algo de todo eso y mucho de dEsoRdeNada. Nos estuvimos intercambiando mensajes con La Chica Con Pelo De Chico, pero íbamos con grupos distintos, y ella se pasó de frenada con la bebida (cosa que no entenderé nunca: ir a un concierto a emborracharte y no enterarte de nada??? WTF???). Por mucho que insistí, no se quedó a cenar y tomar algo después del concierto, y se fue a casa a dormir la mona. Cansado de su cambio radical de actitud hacia mi y ese esquivarme con la historia de que es lo peor y me merezco algo mejor, opté por la mejor solución: esta noche me lo voy a pasar MUY BIEN, aunque mañana trabaje. Y lo hice, vaya que si lo hice...

Nos fuimos junto a L de Lesbiana, A-Cocinero y otra gente al Psycho, a bebernos la noche con conversaciones, risas y, sí, 'algo' de alcohol. Sin saber muy bien de dónde, cuando estábamos en plena ronda del terror con los malditos chupitos de Jagger que tanto odio, apareció Punk-Pop Blonde con su piercing, su tejana con parches y su desparpajo. Y no tengo ninguna duda de que apareció porqué tenía que aparecer esa noche. Seguramente de manera inconsciente puse en marcha toda mi maquinaria mental para invocarla y, CHAS!, de repente allí estaba. Sin conocerla de nada, nos pusimos a hablar: había estado en el concierto de Los Planetas, y ese fue un perfecto hilo para ir tejiendo una conversación sobre grupos que iban desde el rock radical al indie de los 90. Era de estas chicas que te toca mucho, te coge la mano, y es súper efusiva cuando encuentras elementos de empatía como pueda ser que alguien (yo) conozca (y recuerde) a las Undershakers, entre muchos otros grupos que aparecieron en ese diálogo de motivados. Me enseñó su tattoo feminista, me contó que organizaba conciertos en su pueblo, que echaba en falta tener pareja, y de la manera más natural, fruto de la exaltación emotiva y etílica, y casi sin darnos cuenta, pasamos a la siguiente fase. La música los cría y ellos se juntan...

...al salir del Psycho, sentada ella en una persiana reposando su cabeza sobre mi hombro, me dijo que iba tocada. Llegó su amigo que le tenía que llevar de vuelta al pueblo, y todos decidimos prolongar la noche en una discoteca cercana. Mientras ellos hablaban, L de Lesbiana me vino a preguntar qué había pasado con esa rubia, y nos encaminamos hacia la siguiente parada. Al llegar, Punk-Pop Blonde se fue al baño, unos cuantos fuimos a dejar la chaqueta, y luego nos metimos para adentro. Como tardaba en venir, dejé al resto del grupo y me fui a dar una vuelta por la discoteca a ver si la veía. Y dos. Y tres. Y salí a la calle, y di la vuelta a la manzana dos veces por si se encontraba mal y había salido a tomar el aire. Pero había desaparecido con el mismo misterio con el que había aparecido. Con la segunda decepción de la noche (aunque bastante más dulce e inesperada que la primera, eso es cierto...), me volví para adentro. Y tampoco sabría decir bien cómo, diría que fue a partir de un choque fortuíto, conocí y me puse a hablar con M-Valenciana. La charla llevó al baile; el baile al roce y al juego; y así estuvimos toda la noche. Ella dejó a sus amigos, yo pasé de los míos, y venga a dar vueltas arriba y abajo, a bailar como condenados, excursiones a la barra... todo sin dejar pasar el aire, pero con el freno de mano que imponía la existencia de un supuesto novio a cientos de kilómetros. Llegado un punto de la noche, me dijo que se quería ir y me fui con ella, que la contrarreloj para la hora de entrada en el curro había comenzado. La acompañé hasta su casa, pero con un punto de lucidez que yo no habría tenido ya a esas temperaturas nocturnas, prefirió que no subiera. En frío tengo claro que fue mejor así, no tengo ninguna duda. En caliente no es tan fácil tomar ese tipo de decisiones. Me pidió el teléfono y nos lo intercambiamos, así que supongo que un día de estos le escribiré... o quizás sea mejor dejarlo como un bonito recuerdo. Ya veremos.

Tras todo un fin de semana de curro culminado con una noche de domingo horrible, hoy le he dicho a L de Lesbiana que le preguntara a su amigo común por Punk-Pop Blonde. Me dejó preocupado, y también inquieto por saber qué narices le había pasado. Y resulta que tal como entró al baño nada más entrar, allí se quedó toda la noche porqué se encontraba fatal. Ya podía yo buscarla. Me he cagado en todo por no haber caído en aquél momento en decirle a L de Lesbiana que fuera a mirar allí, el último lugar al que vi dirigirse a la rubia punk-pop. Su amigo se la encontró cuando salían temblando de frío y la llevó en coche a su pueblo, tal y como habían previsto horas atrás. No sé si le habrá dicho que he preguntado por ella, pero me sabe súper mal que lo estuviera pasando mal sin nadie saberlo y estando todos de fiesta; y también que nuestra fugaz historia acabara así, claro. Y seguramente quedándole a ella un mal recuerdo de una noche agridulce. Sin ni tan siquiera intercambiarnos teléfonos para poder seguir tirando del hilo. Quizás también sea mejor así, no lo sé. El sabroso fatalismo dEsoRdeNado da para una amplia colección de grandes historias... pero breves. Y aunque digan que eso es dos veces bueno, no acabo de tenerlo yo muy claro en algunos casos...



5 comentaris:

Paola Vaggio ha dit...

Pobre punk-pop blonde! A
mí me pasó eso en un lavabo (en el del Velcro). Me desmayé yo sola dos veces y nadie venía a buscarme!!! fue angustiante. Vi a una ex en alucinaciones y le decía ven, ven a rescatarme. Yo en mi línea. Qué bien te lo pasas, tú de anhedonia nada. Hombreee chet baker es un indispensable de la vida... no hay más que decir.

dEsoRdeN ha dit...

Ya! Me supo súper mal cuando me enteré ayer :S Joder, el mítico Velcro! Pues vaya putadón, no? Y al final te recuperaste por tu propio pie, o alguien te encontró? Sí, la verdad es que puedo tener muchos defectos y carencias, pero no en terrenos hedonistas; en esos me muevo muy bien... me gustó lo que escuché anoche de Chet Baker! Tengo que explorarlo más! :)

Paola Vaggio ha dit...

Me "desperté en el suelo y creía que estaba en casa... y pensaba "menudo cebollón". Y entonces me fijé mejor y vi que estaba en un lavabo jajaja a ver, me rio pero pensaba que me moría y era mi tima noche en la tierra. Me intenté levantar, pero me volví a desmayar. Y me desperté porque empecé a vomitar y supongo que el vómito me hizo volver en sí. Pa habernos matao. Salí del lavabo descompuesta y con la camiseta al revés.

Paola Vaggio ha dit...

De esto hace dos años. Y desde entonces le temo al desmayo.

dEsoRdeN ha dit...

Joder, menudo cuadro... :S