dimecres, 12 d’abril de 2017

dEsoRdeN pReSidENte




Aunque pueda parecer contradictorio, soy una persona tremendamente responsable que huye de las responsabilidades. Tengo demasiadas cosas interesantes a las que prestar atención en la vida como para perder el tiempo en marrones, burocracias, o dolores de cabeza por aburridísimos temas que no me importan en absoluto. Cuando recibo facturas del banco o la luz en el buzón, muchas veces ni las abro (tengo decenas de sobres cerrados guardados). Hace años que no actualizo la libreta de ahorros y casi no paso nunca por el banco (esta semana fue la excepción) porqué todo lo hago por internet. No suelo fijarme ni controlar la nómina que me envían mensualmente. Hace poco descubrí que tenía decenas de mensajes en el contestador del teléfono acumulados en los últimos 7-8 años. He estado semanas dejando para el día siguiente una reclamación de una pasta que me debería devolver el banco, por la enorme pereza que me despiertan estos temas. Y cuando en el trabajo me ofrecen según qué puestos que impliquen mandar a los demás, los rehuyo por completo. Me gusta ir a la mía, que no me controlen ni me pidan explicaciones, y centrarme en las cosas realmente importantes e interesantes de la vida: música, escribir, leer, salir, charlar, follar... actividades que me aporten cosas desde un punto de vista humano, y que me alejen de todos esos grises robots que pierden el tiempo con esas cosas que tanto detesto...

...en estas circunstancias, no os podéis imaginar la gigantesca pereza que me dan las reuniones de vecinos. Como la que tenía hoy. Me empiezan a hablar de obras, permisos, derramas, fondos de provisión, y números que no entiendo en absoluto (ni me importan una mierda, todo sea dicho...), y se me aparece en la mente el mono con platillos de Homer Simpson. En esas estaba, y no podía ni sospechar la terrible noticia que llevaba tiempo temiendo: el presidente de la escalera que lleva toda la vida siéndolo lo deja por motivos de salud... 


Quizás no podáis llegar a apreciar la magnitud de la tragedia si no os doy un pequeño detalle: en la escalera somos 5 vecinos. Si descartamos al presidente que se va, quedamos 4. Otro, lo tiene alquilado y no vive aquí: 3. Los franceses de abajo, viven en París y este piso lo tienen como segunda residencia y sólo vienen de tanto en cuanto: 2. Y los de los bajos, me he enterado hoy que se van a ir, y van a venderse la casa... en ese momento en que la administradora ha preguntado quién vivía en la escalera, la realidad ha parecido congelarse en super slow motion, mientras todas las miradas se clavaban en mi. Y me he visto venir el marrón como un enorme alud de mierda cubriendo todo mi ser...


Encerrado en un callejón sin salida, mi rostro debe haber mostrado sin disimulo posible el rechazo y la impotencia que me provocaba la situación. Dentro de mi, una terrible batalla entre la resignación y comprensión por la renuncia del presidente actual, y el "Me cago en la puta! ¿Por qué narices me tiene que pasar esto a mi?". La administradora ha intentado tranquilizarme diciendo que me lo pondrá muy fácil porqué ella se encarga de casi todo... pero ese CASI es como un vacío legal donde se esconden marrones, gestiones y percales que no me apetecen en absoluto. Si es que, de hecho, me convertí en propietario accidental y totalmente involuntario (y contra mi voluntad y principios). ¿Por qué cojones me tengo que ver metido en este fregao? Cagonlaputa, qué mala suerte, joder...

...y que esto me venga precisamente el día después de la historia del disco no cobrado y que me ofrecí a pagar, parece que sea un mensaje como para decirme: "so gilipollas, ¿te pensabas que por ir de buenas la suerte te iba a hacer un masaje, y todo te iba a sonreír? Pues te jodes!" Cagondios... si tenía ganas este viernes de salir y quemarlo todo, ahora mismo no os lo podéis ni imaginar... por cierto, debo cambiar urgentemente mi fondo de escritorio. 



2 comentaris:

hiro ha dit...

Que dius?? quina putada més gran!! sóc com tu amb el tema factures, burocràcies i punyetes d'aquestes. Sort que tinc dues germanes (una economista i l'altra que va fer Dret) que em solucionen aquest tipus de gestions.
Al nostre bloc, quan hi ha reunió de veïns, és la guerra. Els sents discutir i cridar-se durant hores. Només pensar en forma part d'aquest tinclado em fa una mandra...
Ostras, ànims! a veure si el canvi de pantalla "obra un milagro" ;)

dEsoRdeN ha dit...

Buff! Era una de les meves grans pors quan em vaig veure embolicat en això del pis, i s'ha acabat fent realitat el malson... :S Intentaré prendre-m'ho amb filosofia, i creuar els dits per evitar pollastres. Per sort, aquí som pocs i prou ben avinguts pel que podria ser. De moment he actualitzat el sistema operatiu, a veure què passa...