divendres, 31 d’agost de 2018

viVRe Sa ViE




Vivir tu vida y ver otras para comparar y valorar en la justa medida. Con todas tus virtudes, y todas tus mezquindades. Las personas ganarían serenidad si asumieran las suyas, pero nos educan en esta especie de búsqueda de una perfección inexistente. Es com la justicia, imposible, desde el momento en que existan distintos puntos de vista. Lo peligroso de las utopías es llegar a creérselas. La vida nunca cumplirá tus expectativas, ni tampoco las mías, y ya va siendo hora de que lo asumamos. Hay que aprender a odiarse a uno mismo para quererse. Porque odiando lo que no nos gusta de nosotros mismos estamos demostrando la voluntad y la ambición de superarlo, de eliminarlo, de cambiarlo. En definitiva, de evolucionar, para quererse más.

El documental de Sharon Jones me hizo llorar como una madalena. Qué fuerza y qué ejemplo de mujer. Recordé cuando la vi en el Palau de la Música, tras superar inicialmente su cáncer, arrasando como un auténtico torbellino. También vi otro sobre los bailarines del 'Blonde Ambition World Tour' de Madonna en 1991 (cuando era mi ídolo musical y erótico de adolescencia, y me la perdí porqué el día que tocaba en diSoRdErLand nos íbamos de vacaciones con mis padres, para gran cabreo mío. Tarde una década en quitarme esa espina, pero ya no fue lo mismo). También bastante triste, pero ahí contuve las lágrimas, aunque tuve muchos deja vus. Brutal el poder de la música para transportarte en el tiempo. Y continúo inspirado por Tired Nurse (estaba pensando en cambiarle el apodo a Mrs. Bizarre...) y su pasión cinéfila, y acabo de ver 'Vivre Sa Vie', con esta maravillosa escena de la encantadora Anna Karina...


*Se han cumplido 25 años de 'Last Splash', uno de aquellos discos que he machacado obsesivamente en mi vida. Y es que las Breeders también entrarían en el apartado de encantadoras dEsoRdeNadas



dimarts, 28 d’agost de 2018

sLidE aWAy




Professor Longhair dice que mires lo que le estás haciendo, y en parte le entiendo. Me gusta sentirme así. Me gusta gustarme, y sentir que quizás eso pueda trasladarse a los demás. Me gusta que me gusten, cosa no tan usual. Estos días de mensajes, de notas de voz y de vernos, me hacen recordar en todas esas complicidades perdidas por el camino. Un largo y tortuoso camino de curvas y rampas sin un destino claro. Quizás el error sea pensar que lo hay. Disfrutar el camino y ya está, como hablábamos hoy entre cervezas, olivas y un regalo inesperado de cumpleaños. Me has hecho sentir feliz cuando me has dicho que te había hecho feliz. A veces hay muy poca distancia ente la indiferencia y el hacer felices a los demás. Un simple gesto. Una simple llamada. Una simple mirada. Un simple regalo con muchas letras y un trasfondo musical, claro, porqué esa es una de nuestras bisagras. Todo son actos sencillos, humildes y fáciles. Pero nos olvidamos de todo eso en el rugir de la selva. Como dicen las Savages en un texto recurrente por mi parte (porque lo encuentro brillante), el mundo solía ser un sitio silencioso, y ahora tiene tantas voces que el ruido es una distracción constante. Todo es ruido. Todo es interferencia. Todo es ceremonia de la confusión. Todo es un patético espectáculo de perversión, persuasión y manipulación, y hay que tener una gran coraza para protegerse de todo ello y no entrar en batallas absurdas. Son tsunamis de ideas, relatos, debates y polémicas que pretenden arrastrarte sin que puedas resistirte. Y, de paso, entretenerte para que fijes la atención donde no les molestes ni te cuestiones las cosas. Te lo decía también hoy, y cada vez lo tengo más claro. Para sobrevivir son imprescindibles 3 sentidos: sentido común, sentido crítico y sentido del humor. Sentidos y sensibilidad. Tú la tienes. Y también naturalidad. Cómo echaba de menos esa espontaneidad también. Y quiero tomármelo con calma y no pillarme los dedos otra vez. No quiero que me pase como siempre, que acabo odiando a quien antes he querido con obsesión. Quiero aplicar lo que haya podido aprender de todos mis fracasos, que son muchos. Todos. Seguir dejando que las cosas fluyan, veremos hacia donde. Lo que sea me estará bien, o eso espero. Lo que sea, como decían tus admirados hermanos tarados...



divendres, 24 d’agost de 2018

i'M On My wAy




Me encantan las noches de verano. Son pura vida en mayúsculas, negrita y cuerpo de letra XXL. Especialmente a mediados de agosto, cuando les Festes de diSoRdErLand le dan un valor añadido a la existencia. Todo el mundo viene, y es una buena oportunidad de ver o reunir a gente, se conozcan o no. Ahora contaba y creo que en esta semana han pasado 26 personas por mi casa, en las distintas cenas o encuentros etílicos que he montado en mi azotea. Pura vida en mayúsculas, negrita y cuerpo de letra XXL. Hay años que te apetece más y otros menos, pero en éste tenía ganas y me ha venido de perlas. Necesitaba socializar, reír, bailar, mirar adelante y eso que tanto me gusta hacer a mi: mezclar gente de aquí y de allí y contemplar a ver qué sale. Han sido días de acercamiento con Tired Nurse (hubo quien creyó que nos habíamos liado en una de las cenas...), de reencuentros con gente que hacía un tiempo que no veía, de comprobar las casualidades de los famosos 6 grados de separación entre personas que no se conocían, de salir, de bailar, de dormir poco y de vivir mucho. De que un compañero de curro que vino el lunes me dijera si es que sólo conozco a chicas, de devolverle ayer la visita por Sants y salir con un tercer compañero de curro y reír un montón, echarle morro para conocer a italianas y a una rubia despampanante en un concierto, y en definitiva, sentirme tremendamente vivo, despreocupado, descarado, alegre, y hedonista. La versión que me gusta de mi, vaya. Aunque no he hecho limpieza completa todavía de mi decepción personal con La Chica Del Ex Novio Imaginario, estoy en el ejercicio de intentar que la energía negativa que me genera no me afecte tanto ni me contagie al resto de relaciones personales de cualquier tipo.

Todos estos días también me han hecho pensar en la suerte que tengo en otros aspectos. Esta noche miraba con mi padre a través de mi banca por internet, y en los 4 años que hace que me vi obligado a comprar mi piso contra mi propia voluntad, su valor ha incrementado sobre un 150%. Es decir, cuesta dos veces y medio lo que me costó. Cualquier especulador eyacularía con esta surrealista y absurda norma de vomitivo mercado, pero yo ahora mismo no cambiaría mi casa por nada del mundo, valga lo que valga. Será pequeña, vieja, y todo lo que quieras, pero está donde quiero estar (que es donde he vivido TODA mi vida), es habitualmente tranquila (y me da pánico decirlo por el típico gafe de decir cosas así), tengo unos vecinos bastante normales, y una azotea que me da media vida en esta época del año. Vamos, que no es una casa, sino un hogar. Y tal y como está el patio ahora mismo, lo siento como una especie de venganza fría contra los hijos de puta que me engañaron en su momento y me metieron en este berenjenal sin yo quererlo. Ojalá se estén dando con un canto en los dientes por habérmelo vendido, y por ese precio. El karma a veces funciona.

Y en unas horas, pereza máxima en el curro. La semana pasada se hizo realidad el rumor y me ofrecieron la tarea de mayor responsabilidad que me temía. Agradecí la oferta, pero les dije que quería ser honesto y transparente y que no me sentía nada estimulado ahora mismo, y que si había alguna alternativa para que lo hiciera otra persona y yo seguir como hasta ahora, lo prefería. Me dijeron que lo consultarían con una superiora y me dirían algo, así que supongo que mañana que es lunes para mi será el día. Deseo con todas mis fuerzas que me digan que han encontrado alternativa y que seguiré haciendo lo mismo, que es la manera de poder continuar teniendo margen para compatibilizarlo con mi vida personal, que es mi prioridad absoluta. Total, el plus que me pagarían no me compensaría en absoluto perder mi libertad. Veremos... hay compañeros que se sorprenden cuando les digo mi postura, y el que deja vacante su puesto se pensaba que yo decía de farol que me iba a negar pero que al final habría dicho que sí. Espero no tener que hacerlo contra mi voluntad, ni encontrarme con represalias. Hay gente que no lleva bien que le digan que no, o que no entiende que para algunos la vida laboral tenga una importancia mínima en nuestro orden de prioridades. Pura supervivencia forzada y nada más...


PD: Conocí de casualidad a esta banda en Festes y me enamoré de su actitud y de sus letras. Potu!!




dimarts, 14 d’agost de 2018

i CaN't gEt No...




Días de aparente serenidad. De calma antes de la tempestad. Pero tempestad buena. El miércoles empiezan les Festes de diSoRdErLand, y tengo ganas. Cada año las tengo, pero el año pasado tuvieron un sabor muy amargo, por culpa de los atentados y la lógica y consecuente suspensión de gran parte de los festejos. Era el año del bicentenario y tenía que ser un año muy especial, pero lamentablemente lo fue por razones que nadie hubiera esperado. He montado un par de cenitas en mi azotea, y estoy intentando quedar con ésta o con aquella para ir rellenando los días con buenas compañías con las que compartir momentos. Tengo muchas ganas de momentos. Los colecciono, pero encuentro a faltar los de gama extra. Los que comportan complicidades, magia e intimidad. Y verano es época especialmente propicia para que se den. El simple hecho de abandonar la asquerosas rutinas del resto del año ya es motivo de estímulo y buena predisposición.

Últimamente me he cuestionado bastante mi sitio en la vida. No lo encuentro. No hablo de algo físico o geográfico. Por supuesto que me gustaría vivir una época en otro rincón del mundo, e incluso me he estado planteando solicitar un permiso en el curro y largarme a viajar. Pero al final siempre querría acabar volviendo a donde vivo y donde nací, porque en ningún lugar estaría mejor. Pero me refería a algo más abstracto. Mi trabajo me aburre soberanamente, pero curro menos días que nunca y cobro y tengo condiciones laborales como no había tenido en la vida. Así que bajo ningún concepto querría cambiarlo. Al fin y al cabo, el trabajo como concepto siempre ha ocupado un lugar subterráneo en mi lista de prioridades vitales. Lo he disfrutado durante mucho tiempo, e incluso aún lo hago puntualmente, aunque más bien en actividades fuera del curro que me busco yo por mi cuenta y por la patilla. Pero me importa una mierda el trabajo, y si algún día me toca la lotería, dejaría de currar al día siguiente. Yo lo que quiero es seguir viajando y conociendo mundo.

Por otra parte, me siento bastante aislado. Sí, conozco a muchísima gente (en los festivales mis amigos flipan porque estoy encontrándome a gente constantemente), y como todo el mundo, tengo no sé cuántos 'amigos' en redes sociales. Pero en la vida real, en el día a día, me cuesta un montón encontrar a quién decirle de quedar para hacer tal cosa o tal otra. Es cierto que mis horarios salmón no ayudan, y que muchos amigos/conocidos tienen planes de vida completamente distintos y difícilmente compatibles con el mío. Pero incluso me cuesta con la gente más afín o en un contexto más parecido al mío. Tengo la sensación que la gente cada vez es más introvertida, miedosa y cerrada, y pierden toda su naturalidad mirando su ombligo en las redes sociales. Yo también lo hago a ratos, pero intento que eso no me impida seguir haciendo mi vida de carne y hueso con normalidad. Y los demás parecen cada vez menos de carne y hueso y más de pantalla LCD.

Y en relación con esto, y también con lo de la falta de complicidades, también estoy aburrido de mi vida emocional. Como en el fondo es tan aburrida y vacía, busco constantemente la excitación de la novedad en relaciones de usar y tirar. Y aunque siempre está muy bien esa emoción de jugar a seducir y ser seducido a corto plazo, acaba siendo tediosa y rutinaria. Salir, beber, bailar, con un poco de suerte, besar, y el día que se alinean los planetas, follar. Hay días que te quedas en el paso 3; otros, en el 4; y alguna que otra vez, llegas al 5. Pero luego no suelen tener continuidad, y vuelta a empezar. Y es como ser un hámster atrapado en una jaula y dando vueltas a la ruedecita.

Y luego está la completa estupidez del ser humano, así en general. Desde el mongolo de esta noche con cresta azul y todo el cuerpo tatuado que no ha dejado salir antes de entrar en el vagón del metro, al tipo ya más maduro que se queda en mitad de la puerta abierta de ese mismo vagón, a los mil incivismos que presenciamos día a día, al taxista que porque dos chicas cruzan por mitad de la calle dice "¿qué les pasa? Que van mal folladas?". O la farsa de circo mediático que vemos cada día por TV, radio, diarios o redes sociales, donde la propaganda ha sustituído al periodismo. O la mediocre clase política de esta farsa de democracia en la que vivimos. Me ponen nerviosísimo, tratando a la gente como subnormales. En parte con razón, porqué un porcentaje importante de la población es realmente subnormal. Me refiero a toda esa gente que no razona ni estimula su propia opinión ni su sentido crítico, sino que se limitan a repetir como loros los mensajes prefabricados que les van administrando cada día como si fueran pastillas narcóticas. Odio eterno al ser humano moderno.

La eterna insatisfacción de la vida actual. Tener un montón de aparentes motivos para sentirse completo y ser feliz, pero que la realidad no sea esa. Estar más preparados que nunca, y que los estudios digan que cada vez somos más estúpidos. El ser humano y el planeta se van a la mierda, y la lucha del día a día y objetivo vital es ser lo menos gente posible. Aunque haya momentos que sientas que eres una persona de mierda, y tus preocupaciones una insolencia de malcriados amargados sin motivo. O quizás sí los tengamos, tampoco nos infravaloremos...


*Puta maravilla de canción...



dimecres, 8 d’agost de 2018

aUToeStiMuLAciONeS




Una de las cosas que me da más rabia (y mira que tengo muchas...) es descubrir a un artista poco después de que haya tocado en mi ciudad. Me acaba de pasar con Bodega, que tocaron días atrás en Sidecar. Había escuchado alguna canción antes pero no le presté atención al disco, y ahora que lo he hecho, me ha gustado mucho. Habrá que esperar a que los traigan al Primavera Club o que vuelvan de gira en sala pequeña.

Como le decía ahora en un comentario a Nosu (de hecho, diría que lo había escrito alguna vez en el blog), tengo una teoría comprobada empíricamente: el 99% de la gente incívica que escucha canciones a toda hostia sin respetar a los demás escucha música de mierda. En mi vida me he encontrado con un vecino plasta que ponga PJ Harvey a todo trapo. O a Billie Holiday. O a los Stooges. O a Sonic Youth. O a Ray Charles... (sea vecino de escalera o de toalla playera, como hoy los suecos a los que he hecho bajar su mierda de música a todo trapo con la que estaban molestando a la gente a 1 km a la redonda). No, siempre que te encuentras con subnormales así, escuchan reguetón, o máquina, o cantantes de OT... creo que todo tiene su explicación, que no es otra que la educación y la cultura. No es algo matemático, ni mucho menos, pero sí que creo que cuanta más educación y más cultura, más opciones de que tengas más inquietudes. Y cuantas más inquietudes y más conocimiento, más vas afinando y concretando tus gustos, alejándote de subproductos comerciales artificiales de la industria de consumo rápido, de esa que suena en radiofórmulas para mentes poco exigentes. Puede sonar snob, pero me suda un pie cómo suene, es lo que creo (como decía no sé quién, "respeto completamente tus gustos musicales de mierda"). Ya digo que no pienso que sea algo matemático, pero sí hay una relación causa-efecto muy generalizada. Y que no se malinterprete lo que digo, porque no hablo de ricos o pobres. Hablo de valores que te hayan inculcado, en casa, en la escuela, o el entorno que hayas tenido. Conozco gente de poder adquisitivo alto que son unos cretinos maleducados (de hecho, suele ser así en un porcentaje elevado de casos). Y gente con menos recursos económicos que son riquísimos como personas. Mis padres no tenían un duro y vivíamos en un estudio muy humilde cuando yo era pequeño, pero ponían a Bowie, o a Pink Floyd, o a Cohen, o a Dylan, o a los Beatles... y mamé todo eso desde pequeño. A eso me refiero. A estímulos. A despertar inquietudes y a refinar gustos desde críos, aunque no serás consciente de ello hasta muchos años después. Y, sobretodo, a abrir tus oídos. Porque al final, te acabarán gustando igual los Doors que los Black Rebel Motorcycle Club que las Grecas (sí, me encantan), pero lo habrás elegido tú libremente, y no te habrás limitado sólo a escuchar lo que te dicten las modas elegidas por radiofórmulas, según los intereses comerciales de las grandes compañías discográficas. La arqueología musical es una de mis actividades preferidas, y encontrar joyitas semidesconocidas es un placer para los oídos.






dimarts, 7 d’agost de 2018

eXTinCióN huMAna




Hoy he ido a la piscina para intentar pasar el calor. Llevo 3 veranos yendo a la misma porqué es barata por las tardes, la tengo a unas pocas paradas de metro, y solía ser bastante tranquila. Solía. Fui la semana pasada y estaba llena, y pensé que era porqué todavía no había llegado agosto. Hoy iba con la esperanza de que la gente se hubiera ido de vacaciones, pero estaba incluso peor. Gente por aquí, gente por allá, niños molestos y maleducados por todos los rincones, y gritos. Muchos gritos. De niños molestos y maleducados, y de padres molestos y maleducados. El ser humano es cada día que pasa más molesto y maleducado. No hay día en mi vida que no desee la extinción humana, ni que sea por un rato. La próxima vez que quiera remojarme y me dé palo ir hasta la playa, buscaré otra piscina, pero habrá humanos igual...

La otra noche salí por el centro y en el Sidecar conocí a una chica sueca con la que conectamos bastante. Estuvimos hablando, riendo y bailando durante horas. Intenté ir un poco más allá, pero ella no quiso, y me dijo que si quería, fuese a hablar con alguna otra chica. Pero le dije que no, que me lo estaba pasando bien con ella y no necesitaba conocer a nadie más. Seguimos hablando, riendo y bailando, y ya cerca de la hora del cierre, fue un momento al baño... y no la volví a ver. Se esfumó por completo. Para ser sueca, se despidió muy a la francesa, y me sentó bastante mal. No entiendo qué narices le pasa la gente. ¿Tanto cuesta hacer las cosas bien? O ya no bien, normal. Natural. Si tienes ganas de irte, vienes, me lo dices, nos despedimos, si nos apetece nos damos los tfs. y si no, no. Y entonces, te vas. ¿Pero largarse así, sin decir nada, después de horas juntos? Extinción humana, si es que no hay otra opción...

La contrapartida alegre fue que al día siguiente me escribiera Tired Nurse. Había pensado en ella esa semana, pero tras mi intento fallido de quedar para las Festes del Poble Sec, prefería no decirle nada y dejar que fuera ella la que diera señales de vida... si realmente le apetecía. Y me puso contento que me escribiera, y que me enviara audios que luego repliqué. Creo que es la única chica que conozco ahora mismo que me remueve algo ahí adentro, Morenita Amelie aparte. Me encanta su espontaneidad, y que sea tan graciosa, y le guste tanto la música y el cine, y esos ojazos azules en los que perderse. Por momentos pienso que esa complicidad puede ir a más y dar lugar a algo realmente interesante y estimulante (no sé por qué, siento cierta similitud con mi historia con la A-Lombarda, hace ya MUCHOS años...), pero a la vez estoy tan asqueado con mis últimas historias que voy con el escudo del escepticismo por delante. Esta semana se iba unos días a la casa de la costa de una amiga, y quedamos que me llamará cuando vuelva para quedar por diSoRdErLand. Tengo ganas...

Y otra nueva muestra de estupidez humana es lo que me pasó ayer: al ir a entrar a Facebook, tenía un aviso advirtiéndome que me habían retirado una entrada que hice hace semanas. Concretamente, un video de Youtube con una canción de los Pixies. ¿El terrible crimen que cometí para que me censurasen? El video estaba hecho con la canción sonando sobre la imagen de la portada del 'Surfer Rosa'. Si no la tenéis presente, la portada de este disco es una preciosa imagen de Simon Larbalestier, protagonizado por la bailarina portuguesa Isabel Tamen, caracterizada de flamenca de cintura para abajo, y desnuda de cintura para arriba. Y esos pechos y esos pezones son motivo de censura para Facebook, en una decisión ridícula y puritana de por sí, pero que encima contradice la normativa de la propia plataforma (que dice que no prohibe los desnudos en obras de arte, como es el caso). Intenté volver a subir la imagen para denunciar el caso, pero me la caparon al instante, y les he enviado una queja para que la vuelvan a publicar. Y mirando en redes sociales, me he encontrado con más casos de censura por esta misma portada. 2018, amigos. Puede parecer una tontería, pero para mi no lo es en absoluto. Porque si a estas alturas de la película, permitimos esta involución y este tipo de censuras que destrozan la libertad de expresión y vuelven a convertir en tabú algo tan natural como el cuerpo de una mujer, acabaremos lamentándolo. Series como 'Black Mirror' o 'The Handmaid's Tale' (que estoy viendo estos días) no son tan ficticias como puedan parecer, y vamos camino de permitir atrocidades que acabaremos lamentando. Tiempo al tiempo...



dijous, 2 d’agost de 2018

pALabRaS



Calor. Sed. Agua. Ventilador. Teclado. Cansancio. Sueño. Necesidad. Letras. Ideas. Música. Resaca. Chicas. Deseo. Silencio. Incógnita. Pasividad. Indiferencia. Viajes. Ganas. Cálculos. Calendario. Dudas. Ganas. Prudencia. Ganas. Dudas. Dinero. Incertezas. Aburrimiento. Ganas. Emoción. Canciones. Alegría. Bailes. Alcohol. Chicas. Deseo. Lascivia. Invasión. Abuso. Gastos. Paseos. Noche. Madrugada. Mañana. Sexo. Dormir. Calor. Sed. Agua. Anuncios. Facturas. Abuso. Gestiones. Gafas. Dentista. Móvil. Certificados. Noticias. Rabia. Odio. Demagogos. Populistas. Engañabobos. Fascistas. Intolerantes. Taxistas. Cabify. Huelgas. Incomunicación. Tercermundismo. Intereses. Buenos. Malos. Matices. Engaños. Palabras. Experimento. Comunicación. Críptico. Esencia. Percepción. Entendimiento. Comprensión. Ambigüedad. Libertad. Imaginación. Juego. Vida. Fin.