dijous, 12 de gener de 2017

yO LaS Vi pRiMerO




Esta noche he ido al teatro a ver esta divertida obra con mis padres. Ya hace unos años que uno de mis regalos navideños es comprar entradas de teatro para los tres. Suele ser casi la única obra que vamos a ver en todo el año, o al menos juntos. Me gusta el teatro, porqué como toda representación artística en directo, tiene una intensidad y una fuerza muy emocionantes. Pero quizás porqué lo encuentro caro, o porqué no tengo el hábito, no suelo ir mucho. De hecho, el precio es similar al de los conciertos, que no tengo problema en pagar, así que supongo que debe haber algo también de mayor o menor pasión al respecto, y que acaba influyendo en mi escasa asiduidad a las salas de teatro. Pero me gusta esta costumbre que hemos cogido en las navidades de los últimos años. Con el tiempo, y sobretodo desde que me fui a vivir solo hace ya un montón de años, aprendí a apreciar y saborear todavía más estos momentos con mis padres. Son, de sobra, las personas más importantes de mi vida, y me aterra pensar que haya un día en que ya no estén. Mejor no hacerlo...

Desde mi último cambio de salvapantallas, parece que han llegado días de más armonía y paz interior que con el anterior. Quien todavía no lo sepa, cada cambio de salvapantallas de mi portátil influye en mi vida llevándola hacia unos derroteros u otros. Eso es algo que también pasa cuando compro alguna nueva prenda de ropa (normalmente sólo compro en rebajas; como hoy una chaqueta muy chula y de estilo diferente al que solía llevar), o antes cuando me cortaba el pelo. Volviendo a mi portátil, no es un ordenador cualquiera; y aunque muchas veces de desesperante lentitud y cuelgue lo tiraría por el balcón, le tengo en gran estima. Son muchas horas compartidas, y muchísimos proyectos, conversaciones, frases, puyas, autoanálisis, y hasta momentos placenteros. Sí, claro, aquí también incluyo decenas, cientos, miles de canciones que han hecho de mi vida algo mucho mejor, y de mi mente algo más intenso y cultivado. Probablemente, después de mis padres, lo segundo más importante de mi vida sean las miles de canciones devoradas y sentidas. Me han enseñado y emocionado muchísimo más que un altísimo porcentaje de personas que he conocido. Quizás debería echarme de novia una canción. Sí, esa podría ser una gran solución a algunos de mis vacíos. Y siguiendo lo que decía recientemente acerca de mi personalidad de 'Novelty Seeking', la iría cambiando cada día. Poligamia musical. Satirismo sónico. Aquí van algunas de las muchas con las que me he pegado un revolcón las últimas semanas... yo las vi primero!







dimecres, 11 de gener de 2017

TitO ChaRLiE




¿Soy yo que lo odio, o este invierno hace un frío inédito en los últimos años? No recuerdo el año pasado haber puesto la estufa con los 3 botones de potencia. Tengo primeros síntomas de carraspera, y he hecho gárgaras de agua caliente, miel y limón para aliviar esta mierda de sensación. La noche anterior noté fresquito con doble edredón. Sí, ya lo sé; grandes dramas del primer mundo, mientras la mitad del planeta no tiene ni para dormir. Pero son mis problemas, y por tanto, los más importantes para mi, porqué sólo yo puedo y debo solucionarlos. No va a venir nadie a hacerlo. Tampoco lo espero. Como tampoco espero (ni pienso permitir) que nadie venga a imponerme lo que tiene que importarme o afectarme y lo que no. Si tú sientes o crees en algo firmemente, dedícate a ello apasionadamente e invierte tantas horas y esfuerzos como haga falta; pero no intentes imponerle a la fuerza tu pasión a los demás, porqué cada uno tiene las suyas; y son igual de válidas y lícitas que las tuyas. Hay mucha actitud intransigente e incluso dictatorial escondida en supuestos planteamientos de izquierdas. Ese querer señalar con el dedo a quien no actúa como tú, como si fueras alguna especie de visionario por encima del bien y del mal, para obligarle a hacer cosas que no le salen de dentro. ¿Hasta qué punto es lícito? ¿Realmente el fin justifica los medios? Siempre he creído que no. Es de los pocos refranes con los que no estoy de acuerdo en absoluto. De hecho, me parece puro fascismo. Y el único fascismo en el que creo es en el musical, porqué la gente escucha una de mierda que habría que meterles por un embudo discos de Billie Holiday, los Sonics, Stooges o Sonic Youth, hasta que les sangraran los oídos y se les abriera la mente...


...en el primer aniversario de su muerte, he recuperado el documental 'David Bowie: Five Years' que dieron el sábado en La Noche Temática. Me encantan este tipo de documentos para descubrir detalles e historias escondidas tras canciones y discos que has escuchado una o mil veces. Ya he superado un tercio del libro de Sonic Youth, y me he sentido bastante identificado con el Thurston adolescente mitómano. No sé si calificarlo como mito, pero desde hace mucho tiempo he sentido fascinación por la perversa historia de Charles Manson. De hecho, hice un trabajo final en la universidad sobre los asesinatos de Sharon Tate y el matrimonio Labianca. No sé por qué, pero me atrapa esa historia. Quizás por las múltiples conexiones musicales, porqué supuso el final de la estúpida ingenuidad hippie, por la eterna lucha entre el bien y el mal, y la ambigüidad para distinguir una cosa de la otra, más allá de las simples apariencias... por todo ello, desde que hace unos días se supo que estaba gravemente enfermo, no puedo evitar mirar cada día si Manson ha muerto o no. Y me sigue indignando que la prensa mundial le califique de 'asesino', cuando no mató a nadie. Se le podrá llamar 'criminal', 'inductor', 'autor intelectual de los asesinatos', 'pirado', 'psicópata' o de mil maneras más, pero calificarle de 'asesino' es de una falta de precisión y rigor periodístico que me irrita. Es curioso e intrigante el funcionamiento de la mente humana, que aún sabiendo de una manera racional las atrocidades que mandó cometer, siento una cierta simpatía/empatía hacia ese tarado. Quizás es una manera de proyectar de una manera inocua mi misantropía extrema. A lo largo del día, uno se encuentra con montones de situaciones y actitudes externas estúpidas, hostiles o irrespetuosas que despiertan sentimientos viscerales; pero lógicamente, a todos nos han enseñado a domesticar esos instintos más salvajes. Y quizás un personaje como éste sirve para proyectarlos de una manera abstracta y genérica, y sus víctimas acaban adquiriendo en tu mente la forma representada de tus objetos de odio. Supongo que ahí está ese punto de empatía hacia alguien que, racionalmente, se comporta de manera tan atroz y sádica. Supongo que por eso un tipo de personaje así también se acaba convirtiendo en un antihéroe contracultural. Me fascina el intrigante y a veces oscuro funcionamiento de la mente humana. Lo he dicho y lo diré mil millones de veces...



dissabte, 7 de gener de 2017

NoVeLTy SeEKiNg




Se me acabaron las vacaciones. Entre la baja, recuperación y navidad, he hecho el cálculo y he trabajado 3 de los últimos 47 días. Bueno, matiz importante: hablo de mi trabajo 'oficial', el que me da el sueldo que me permite vivir. Porqué cuando el cuerpo y la mente me lo han permitido, he currado un montón en mis proyectos personales, que son los que me dan ganancias anímicas. Por suerte este fin de semana serán sólo 2 días, que es una manera más suave de reentrar (aunque hacer el mismo curro en un día menos comporta día hiperestresante mañana seguro; hoy ya he avanzado lo que he podido desde casa para salvar el alud como podamos...). Estoy cansado, y no tardaré en irme a dormir. Pero es de esa fatiga con gusto, tras una divertidísima última noche de copas y bailes. Era la última noche en no sé cuanto tiempo que podía salir en horarios de gente 'estándard', y quise que fuera una despedida simbólica. Movilicé cielo y tierra para hacer la convocatoria, pero valió la pena el esfuerzo. Sesión sueca de DJs en rojo, y bailes en negro entre australianas, rubias de quitar el hipo con las que retorcernos encajando cuerpos como un puzzle hermético, o cañones de humo que me dejaron los ojos ardiendo.

Me he levantado pasadas las 16h, he hecho tareas domésticas, currar un buen rato en el ordenador, y poco más. De esos días que es un gustazo estarse en casa sin tener que hablar con nadie más allá de las conversaciones virtuales. Discusión incluída, por mi incompatibilidad con el trabajo en equipo y los sacrificios, desventajas y tardanzas que comporta. Me siento infinitamente más cómodo trabajando individualmente, controlando al 100% maneras de hacer y tempos. Y asumiendo simplemente mis propios errores, y no los de los demás. Me decía ayer La Chica Con Pelo De Chico que yo encajaba con la personalidad del 'novelty seeking'; alguien que busca siempre la novedad y la excitación que ello comporta. Me sentí totalmente identificado. ¿Y sabéis qué me he encontrado cuando he buscado algo de información al respecto? Que las 4 características (me identifico con todas) ligadas a esta patología son: excitabilidad exploratoria, impulsividad, extravagancia... y desorden. He flipado al leerlo. Como si todo cuadrara; como si cerrara un círculo; como si aquél pseudónimo más o menos casual que se me ocurrió un buen día de hace casi 12 años no fuera, en realidad, tan azaroso. Como si todo este sinsentido tuviera un dESoRdeNado sentido, vaya...



dimecres, 4 de gener de 2017

hE eMPeZadO otRO LibRo (y VaN...)



Me gustan las noches alrededor de una mesa, alcohol y/o comida, y una buena conversación. De aquellas más allá del tópico, que buceen un poco más, con naturalidad. Si puede ser, con elementos de provocación recíproca. Pinchar y ser pinchado, uno de los mayores placeres dEsoRdeNados. Así como hay chicas con las que prefiero quedar directamente para las copas, bailes o escarceos amorosos, hay otras con las que la excitación es previa y de palabra. Esas son las mejores noches, y ni tan siquiera es imprescindible que acaben en cama compartida. Son las de ponerle gasolina al cerebro, y recargar las baterías anímicas. Sacias el deseo con una tanda de besos de despedida, intentas por última vez que la noche se prolongue con preguntas pícaras que alimenten el hambre, y aunque luego te reconozca que le ha faltado una cerveza para invitarte a casa, respetas su voluntad cerebral (que no instintiva) por las esclavitudes del despertador. Es lo más justo: si era una expresión sincera, para no joderle las sagradas horas de sueño. Y si era fingida, por no haberse atrevido a expresarla abiertamente. Al fin y al cabo, la inhibición acaba alimentando y avivando el deseo. Y ha llegado un punto en que uno puede sentir prisa por vivir sin necesidad de hacerlo desesperadamente. Hasta en la anarquía hay signos de equilibrio. Aunque no haya que creerse que existe. Y ya estás acostumbrado a los inconvenientes de tus horarios salmón, y a la poca capacidad de los demás a sacrificarse como lo haces tú cuando eres al que le va a sonar el instrumento de tortura unas horas después.

Ha sido un día con ciertos elementos negativos, insatisfactorios o de conflicto. Mi actitud últimamente parece atraerlo. Parece como si la humanidad no tuviera la suficiente madurez como para aceptar que la cuestionen ni para tolerar posturas insumisas. Hay cada vez más tensión y hostilidad generalizada, y parece que todo el mundo esté más a la que salta. Posiblemente sean problemas de la globalización, el estúpido mundo de los egos 2.0 y las opiniones de mierda, y esa incomprensible mezcla de situaciones vitales desesperadas y el miedo a plantar cara. La supuesta crisis económica ha servido a la perfección para reimplantar el miedo y domesticar así a la masa, y eso hace años que nos lo venían advirtiendo muchos de esos sabios que no salen nunca en TV en prime time. Nada es casualidad. Todo está perfectamente atado. La Gran Farsa sigue funcionando a la perfección, como un reloj suizo (curiosamente...). Prometo que no he tomado corticoides. A veces la quijotera me funciona así, tal cual. Esta noche probablemente porqué me la han estimulado mientras cenábamos, y luego he empezado otro libro (y van...). Pero el mundo desaparece en cuanto empieza a sonar Sonic Youth...



dimarts, 3 de gener de 2017

AtROpeLLo




Todo lo que había callado gran parte de mi vida ahora lo digo de manera bastante directa. Incluso diría que abrupta, a veces. No sé si es eso que siempre había oído de 'estar de vuelta de todo'. Cualquiera diría que tengo 60 años, o que soy un filósofo erudito, o un sabio que controla todos los temas transcendentes del universo. Pero así como siempre había huído del conflicto (no lo soporto, y me incomoda horrores...) y había optado por la comodidad de algunas situaciones o silencios, ahora muchas veces me puede esa fuerza interna a negarte a callar lo que piensas. Es una especie de rebelión, un grito, un "mi opinión vale tanto o más que cualquier otra", y no tengo por qué callarla. Una espiral antisumisión. O quizás haya algo también de vanidad y de orgullo. Y de testar y retar a los demás. Hay momentos en que sería mucho más fácil pasar de todo. De hecho, a veces sigo haciéndolo. Eterna lucha entre las dos caras del dEsoRdeN. Contradicciones con patas, S.A. Nunca es fácil encontrar el equilibrio. Y menos desde el desequilibrio. Malabarismos, prestidigitaciones y cartomagias. Volcanes internos mal apagados. Conflictos del YO contra todo lo que odio de los demás. Como si los demás fueran un único ser abstracto que concentran todos los males humanos. Todos mis males. La buena señal es que sigo sintiendo la música muy fuerte. En los malos momentos parece salirme como un caparazón invisible que atenúa los sonidos, y lo convierte todo en algo monotono y monótono, sin vida. Como un espejo de mi mismo. Pero desde hace un tiempo retumba muy fuerte y emocionante. Algo que late dentro y que acentúa la percepción exterior. Algo increíblemente intenso. Esa es mi mejor señal, y también mi mejor salvación...




dissabte, 31 de desembre de 2016

2016 dEsóRdeNes




Podría decir que ha sido un año de grandes contrastes (hay alguno que no lo sea...?), y que os deseo salud y felicidad, y demás tópicos de este día, y bla, bla, bla... pero yo los 31 de diciembre básicamente lo que quiero es compartir la música que me ha hecho vibrar ese año que se acaba. Es como mejor se me da suplir algunas carencias expresivas... salud y música! Disfrutad de la vida, y no os fiéis una mierda de ningún ser humano. Empezando por vosotros mismos...




divendres, 30 de desembre de 2016

CoRaZOneS PeLudOs


Siempre llego tarde. Literal, y metafóricamente. Dejo pasar trenes a medio camino de la desidia, la convicción, la liberación, y la excitación por todas las estaciones en que no paran. Pero cuando alguien sube al tren que tenía que coger yo, llegan las preguntas, las dudas, y el interés. Es una historia que se ha repetido en mi vida unas cuantas veces ya. En los últimos días casi me estaba convenciendo de que no; con las cervezas y el Umeshu me he ido envalentonando, y me han dado ganas de pinchar para comprobar la reacción. Pero cuando nos hemos apalancado en el sofá, ha llegado el momento confesiones, y se ha certificado lo que ya sospechaba: está con el guitarra. Bueno, de momento se han liado, como ya intuía. Y a partir de aquí, ya se verá. Como suele pasar en estos casos, el 'no casi convencido' de los últimos días se ha convertido en un 'ahora sí quiero'. Estaba muy guapa, quizás por la propia iluminación que provocan estos estados de enamoramiento transitorio. Y aunque esta sensación me la conozco de sobras y ya ni duele, sí que jode. Por mi mismo, y por mi incapacidad, o mi apatía, o este melasudismo extremo. Supongo que como reacción a las heridas del pasado. Pero quizás ya tocaría cambiar de actitud. O quizás no, que sé yo. Siempre será mejor esta sensación de que hay cosas que no pasan porqué yo no quiero, que no cuando no pasan porqué es la otra persona la que no quiere. Pero la duda es si realmente yo no quería. Quizás me guste alargar esta fase de incertidumbre y de sí pero no, hasta que se cansan y pierden el interés. O quizás directamente soy un cretino integral, que también podría ser. O quizás simplemente que no me da la real gana de jugar con las reglas estándard, y prefiero hacerlo con las mías. O un poco de todo. Seguramente sea eso. O que tengo el corazón peludo, y no me entienden...


Ésta era demasiado obvia y ya la había puesto tiempo atrás... (pero me sigue poniendo a 1000)





dimecres, 28 de desembre de 2016

RebEL giRl



Tenía la espinita clavada desde que la hicieron en el In-Edit de hará 2 o 3 años, y esta noche al fin la he visto. Estimulante a más no poder. Una mujer poderosa, enérgica, vitalista, revolucionaria, y con la que no cuesta nada empatizar, seas mujer, hombre o dromedario hermafrodita. El día que yo sea Emperador del Mundo, historias como las de Kathleen Hanna serán de visionado obligatorio en las escuelas. Cuando ves este tipo de documentales y te pones a pensar en los modelos sociales que nos meten en la cabeza diariamente, te das cuenta de lo podrido que está todo. Y de cómo el establishment silencia estas historias y estas voces disonantes, y las aparta a un lado con disimulo, para que no se oigan demasiado. Ahora todo es mucho más perverso que antes: lo que antes prohibían sin reparos, ahora lo permiten, pero reducido a canales minoritarios, alternativos, para que tenga el mínimo efecto posible. ¿Os imagináis un país en el que pusieran documentales así en la TV a la hora que habitualmente emiten mierda prime time? (bueno, eso serían unas 24 horas diarias, minuto arriba, minuto abajo, también es verdad...). O programas que te hagan pensar, y cuestionarte modelos, jerarquías, costumbres, tradiciones estúpidas, ideas... socialmente aceptadas como correctas. Pero la rueda maquiavélica se encarga de agotarte de día en la escuela o el trabajo para que cuando llegue la noche sólo tengas ganas de tumbarte en el sofá a ver ratones de laboratorio sin cerebro utilizados para adormecer a la masa, sea en casas-prisión, teniendo primeras citas, pretendiendo ser cocineros, o corriendo detrás de un balón. La cultura del entretenimiento tiene mucho de entretenimiento y poco de cultura. Algunos blogs, en parte, no dejan de funcionar como fanzines de la era digital, pero sustituyendo recortes de diario, letraset y cola por imagenes de Google, videos de Youtube y lo que salga de la suma de teclado + cabeza inquieta perpetrando puntos de vista desde la clandestinidad de un piso en la oscuridad. Me gustaría creer que en parte dEsoRdeN pueda alguna vez ser algo así. Activismo anticretinista, misántropo, individualista, nocturno y melómano. Sí, quizás opte por fundar el movimiento de los Riot Humanzzzzz...


PD: Joder, qué temazo...




dimarts, 27 de desembre de 2016

Mi fAMiLia y otROs aNimALeS (iNViSibLEs)



Almax y Vichy Catalán patrocinan este post. La navidad 2016 ha servido para demostrar un año más los años luz de distancia respecto a mi familia. De hecho, mi familia acaba, a la práctica, en mis padres. Y los que van más allá, son personas a las que aprecio o tengo cariño pero con las que no tengo contacto alguno, salvo cuestiones puntuales, alguna llamada telefónica en cumpleaños o similares, o las frías 'amistades' a distancia de las redes sociales. Ni tan siquiera hace falta estar enfadado ni nada por el estilo. Es, simplemente, que no tengo relación. No es algo que me apene, porqué nunca he tenido ese sentimiento de arraigo familiar que tiene mucha gente, más allá de mis padres. Ellos sí que son una base que ayuda a sostener mi vida en pie. Pero la relación más cercana con el resto de familiares (salvo mi abuela materna, que también fue importantísima en mi vida primeriza) se fue con la infancia/adolescencia. Cuando de año en año (literalmente) nos vemos, hace gracia y provoca cierta nostalgia, pero poco más. Este año me ha sabido mal que no se haya hecho la comida navideña, porqué mi abuela paterna cumplía 90 años, pero los intentos de mi madre no han tenido respuesta ni interés de los demás. Así que tras la habitual cena del 24 en casa de mis padres, el 25 fueron ellos los que vinieron a comer a mi casa. Hoy ya no hemos quedado, porqué yo salía anoche y no sabía a qué hora me iba a levantar. Estuvo bien reencontrarse con Amapola, ir a bailar un rato, y ligar con varias chicas bailando. Buena manera de ir volviendo a la normalidad. Pero volviendo al hilo inicial, la navidad me importa bien poco, y sólo me despierta sentimientos de rechazo y de cabreo. Empezando porqué un país teóricamente laico siga celebrando una fantasía religiosa. Continuando por la hipocresía de familias que se reúnen tras ignorarse (o putearse) durante el resto del año. O siguiendo por la histeria consumista y de derroche que se apodera de tantísima gente. Lo único que me gusta de esta época es tener vacaciones y tiempo libre para escribir, leer, escuchar música, o ver pelis o documentales como el que he mirado esta noche. Bueno, de hecho, han sido dos, porqué tras ver el interesantísimo 'The Beat Is The Law' y buscar información en internet, me he topado con un segundo documental en Youtube sobre el origen de 'Common People', y también me he enganchado. Quiero escribir algo sobre la afortunada caída en bici que propició el éxito de Pulp, tras 17 años de pasar de puntillas por el pop británico. Me fascinan estas historias, y más cuando el azar juega un papel tan importante. Estoy absolutamente motivado con mis proyectos musicales actuales, y me encanta ver todo lo que hemos hecho en menos de un año. Es mi humilde manera de devolverle a la música todo lo que me ha dado en la vida. Cuando veo esos documentales musicales, me imagino en un futuro mirando atrás y habiendo creado algo que sea digno de explicar años después. No necesito ni que me dé dinero, porqué no se trata de eso. Hablo de pasión real, desinteresada, de algo que no se puede pagar con todo el dinero del mundo. Algo que no debe valorarse monetariamente, porqué transciende mucho más allá. Eso que hace que te estés a las tantas de la madrugada con la guitarra intentando sacar los acordes de 'Underwear'. Por eso no me importa dedicarle tantísimo tiempo y esfuerzos. También lo dedicaron antes los que nos han regalado tantísimas melodías e historias que nos han salvado la vida. Suena a tópico, pero es real. Como también el hecho de que todos esos artistas me son muchísimo más próximos y familiares que lo que diga cualquier libro de familia, o cualquier árbol geneálogico ilógico. La gente que te estimula y prende la mecha; las cosas que nos hacen sentir vivos; todo eso es lo único que importa. No hay más...





diumenge, 25 de desembre de 2016

ÜbeRMeNSch



Noches como ésta sacan al misántropo antireligioso que hay en mi. La absurda estupidez humana sale a relucir de múltiples formas: desde dejar sin metro a las 23h de un sábado una ciudad teóricamente cosmopolita, a ver a gente delante de iglesias para ir a misa en un país teóricamente laico... Y EN 2016. De hecho, seguir celebrando lo que teóricamente se celebra esta noche es de retrasados, propio de la Edad Media. Una gilipollez tan grande como la del mensaje del rey a sus súbditos. Españistán 2016. Lo de los vecinos hablando a gritos por la escalera a las 2h de la mañana tampoco está nada mal; sobretodo teniendo en cuenta que provocan la histeria colectiva de la manada de perros que vive delante mío (hablo literalmente de canes; no es ninguna descripción despectiva de mis vecinos). A pesar de esta ola de cretinismo generalizado, los últimos días han sido serenos y excitantes a partes iguales. Desde descansar y escribir en casa, a ir al cirujano que me operó (hace ya un mes! Joder...), a pasar un día con mi madre en casa y celebrar que ya no se canse tanto cuando sube o baja las escaleras o pasea por la calle, o volver a las salas de conciertos en una noche surrealista en que asistimos primero a una sesión privada de canciones, fotos, charla con la banda en el sofá de mi casa, y cena conjunta en un bar cercano antes del concierto. Adoro estas situaciones tan dEsoRdeNadas. El bolo estuvo genial, aunque se nos hizo muy corto, y pude saldar mi cuenta pendiente de comprarles vinilo y CD. Aunque nos invitaron a una fiesta en la casa todavía sin muebles de la teclista, mi noche derivó hacia un bar cubano donde celebraba el cumpleaños un colega. L de Lesbiana se volvio a ir antes de tiempo, para variar, pero quedamos para salir este jueves. En principio, mañana también tengo cita nocturna con Amapola y su prima, el viernes tengo una cena, y hay un par de frentes abiertos con los que mover fichas en estas vacaciones. Me gusta volver a sentir actividad a mi alrededor. Poco a poco todo parece ponerse en su sitio anárquico y dEsoRdeNado. Y ya tengo mi recopilatorio 2016 haciendo chup-chup. Unos retoques y estará listo para acabar el año como se merece. Paciencia, babies...