dimarts, 10 de desembre de 2019

fiEbRe




El trancazo que llevo encima funciona como metáfora de mi estado: alterado, borroso, difuso, y con dolores de cabeza. Pillar un día de fiesta y salir de festival el fin de semana fue buena idea, aunque R-Ojos-Claros me ha dicho hoy que me vio algo chafado cuando le hablaba de Mrs. Bizarre. Estoy muy perdido. No sé para dónde tirar, no sé qué decirle y qué callarme, no sé qué hacer. Sólo sé que sus dudas y mis impaciencias parecen estar embarrando el terreno. Si hemos llegado hasta aquí ha sido haciéndolo todo fácil y fluído. Hay quien dice que hay que ser más estratega y hacerse de rogar, pero nunca he sido bueno en eso. Lo cierto es que no creo en esas teorías resultadistas y manipuladoras. Las cosas deben ser espontáneas para ser reales. Y me debato en darme otra buena hostia siendo valiente/inconsciente como toda mi vida, o probar una cosa distinta, ni que sea para ver qué pasa. Bueno, hay una tercera opción, que es ser todavía más valiente e inconsciente y rozar el suicidio actitudinal. Pero ahora mismo no siento muchas fuerzas, y seguimos teniendo esa charla pendiente que parece estar evitando. Lo hizo dos veces la semana pasada, y ya en su día tuve que ser yo quién sacara el tema cuando era evidente que algo se estaba torciendo. Y empiezo a estar cansado de mareos también, y quiero poner mi dignidad por delante. Y encima llega la puta Navidad que tanto odio. Ahora mismo sólo me apetecería perderme en una isla desierta a leer, escribir, escuchar música, reencontrarme conmigo mismo y matar esta fiebre insana...


dimecres, 4 de desembre de 2019

cAMí dE La cReU





Ha pasado una semana de la revelación de las palabras punzantes, y nuestro habitual carrusel parece haberse quedado parado en un pequeño remanso de paz, reconciliaciones, y todo aquello que comporta echarse de menos. Mejor eso que echarse de más. Echarse unas risas cada vez que nos vemos también es una buena fórmula, y no deja de ser otro intento desesperado para que se te caigan la venda de los ojos y los miedos, y devolvamos esta historia a su curso natural. El encuentro casual de ayer tuvo un punto de magia mundana, en mitad de la calzada, tú con tu aire alterado de siempre, y yo con dos bolsas de basura en la mano. El antipríncipe y la antiprincesa. Menudo par de tarados. Tarados alterados. Yo no sé qué narices pasará contigo y conmigo. Sólo sé que el camino está siendo movido. Y aunque eso siempre está mejor que el aburrimiento de una vida plana, un mal final podría ser bastante catastrófico para nuestra salud mental y nuestros equilibrios internos. No me atrevo a decir que en los últimos días he logrado estabilizarlo un poco, porque eso normalmente acaba con un desequilibrio de grado 9 en la escala dEsoRdeNada. Y mañana tenemos que vernos y hablar de muchas cosas pendientes, y seguro que eso nos remueve muchas cosas, para bien o para mal...



divendres, 29 de novembre de 2019

LaS cARaS dE La gEnte



Dame seguridades, que no llevo puesto el cinturón. No quiero acabar sangrando con la cabeza rebentada en el vidrio de una realidad no deseada. Baila conmigo esta melodía que te silbo rozando tu oído. Huele bien, ¿lo oyes? Suena un piano andando a paso lento y sigiloso. Lo contrario que mi deseo. Lo quiere todo de ti. Todo o nada es una apuesta muy arriesgada, pero hemos venido a rizar la jugada. ¿No es bella la ingenuidad del que no tiene nada que perder? Es romanticismo plantándole cara a un mundo con colmillos agresivos. Nos quieren despedazados. Son los reyes del sadismo. Pero yo sólo quiero un beso. Y luego otro. Y el que viene detrás. Y una sucesión eterna de ternura que me deshaga en agua. Fluir por el espacio mientras lo contemplamos, despacio. Fluye conmigo. O cambia F por H y réstale una L. Sumemos o multipliquemos. Esquivemos los lazos de nuestras soledades que juegan a ser cowboys. Si las sumamos, en realidad las restamos. Cero no es sólo un número. Y yo no soy sólo un iluso. Soy mucho más, y mucho menos. Nuestras aritméticas no son miméticas. Y ya lo dice la Tempest: la gente está perdida, y tú y yo somos muy gente. Pero en el fondo, hay tantísima paz por encontrar en las caras de la gente. Mirémonos. Busquémonos. Encontrémonos. Y compartamos nuestras hazañas y miserias para crear nuesta propia paz. Crear nuestro propio mundo. Nuestra propia burbuja de seguridad. Firmemos juntos, y seamos un mismo conmigo.




bATaLLa dE MiEdOs




Los momentos de calma después de la tempestad suelen ser maravillosos. Momentos de relativizar cosas, de cierta serenidad, y de perspectiva. De darse cuenta de los errores propios, y también ajenos, y de anhelar que siempre fuera así. Ojalá pudiéramos aprender a hacerlo bien. Ojalá llegar al equilibrio, a la paz interior tan en vías de extinción, si es que ha existido nunca. Aprender a perdonar y a perdonarse a uno mismo. A domesticar los caballos salvajes y controlarlos para que no se escapen nunca más.

Esta situación me ha puesto en jaque. Me ha roto ese equilibrio interior, relativo pero suficiente, que parecía haber conseguido. Tus dudas han sido como una afrenta a mi deseo puro, diáfano y convencido. Mi realidad es luminosa, y no he sabido asumir ni afrontar que la tuya pueda ser distinta. Sería igual de legitima que la mía, si eso es así. Aunque destrozara mi anhelo en mil pedazos. El que se hizo real una noche de finales de agosto pero no ha seguido su curso natural. Sigo confiando que sea una desviación provisional y momentánea, pero quizás haría bien en ponerme en la peor hipótesis y pensar que las cosas no saldrán como yo deseo. De hecho, eso es lo habitual, así que no sería tan extraño. Me niego a creerlo, y sigo aferrado con firmeza a mi percepción de las cosas, como una llamada a que anhelar algo muy fuerte pueda hacerlo realidad. Pero a veces hay que tener cuidado con el ímpetu que se le pone a las cosas, porque puede acabar rompiéndolas. Las relaciones humanas son frágiles y delicadas, y hay que ponerle mucho esmero y mimo a la hora de regarlas. Aunque a veces las buenas intenciones no sean suficientes para impedir que pase lo que no quieres que pase. Te agradezco un montón que no quieras hacerme daño, pero aún así, me lo estás haciendo desde que cometiste el error de tirarte a la piscina para acabar saliendo de ella y dejarme sin toalla. Los errores, aunque sean involuntarios, siguen comportando consecuencias. Y me temo que soy el que más está pagando tu error, también por mi propia incapacidad de gestionarlo a posteriori.

Sigo sin tener clara la solución de este entuerto. Sé que no quiero dejar de verte, pero quizás esa sería la manera de protegerme. Y también a ti. También sé que tengo que intentar controlar mi sobredosis de pensamientos, que me acaban arrollando y traicionando. Sé que debería volver a la senda de la naturalidad y la espontaneidad de semanas atrás, pero siento un miedo terrible por normalizar la situación actual y que no vuelvas a mirarme nunca más de la forma en que me miraste en verano. Se me empaña la mirada sólo de pensarlo. Sé perfectamente que eres la persona que he estado buscando durante años. Sé que dentro tuyo tienes toda esa ternura que necesito para curarme de todo este vacío acumulado. Sé que eso podría ser recíproco. Sé que me hablabas de corazón cuando me decías que me habías echado de menos y que te habías dado cuenta que conectas conmigo como con nadie más. A mi me pasa lo mismo. Sé que cuando los demás me dicen que se nos ve a leguas la conexión también lo dicen con sinceridad. Y sé que no puedo llegar a entender por qué esta ecuación no tiene la solución evidente y que es pura matemática. Quizás los números mezclados con la química lo hagan saltar todo por los aires. Tengo pánico a perderte y volver a quedarme solo. Mi miedo a perderte y tu miedo a tenerme no acaban de llevarse demasiado bien y nos han dejado en difícil situación. ¿Seremos capaces de lidiar con todo esto...?





dimecres, 20 de novembre de 2019

AutOtERaPiA




Busco un refugio para huir de mí. Busco autoprotección de mi propia violencia. Un antídoto para mi propio veneno. Sentido común que frene mi mente. Un parón a mi propia actividad. Hacer huelga de mí mismo. Llevo días de pensamientos contraproducentes. Sé lo que quiero pero no cómo conseguirlo. Y supongo que ahí está la clave de todo este desequilibrio. Y más aún cuando ya lo tenías, y ha echado marcha atrás. Cuestan de entender las cosas que no se entienden. Y si no entiendes, no asumes. No asumir, resta. Y si restas, te haces más pequeño. Y cuanto más pequeño, más te alejas de tu deseo. El deseo es el más fiero de los animales por domesticar. No se deja. Ruge. Muerde. Araña. Amenaza. Lesiona. Hiere. Dicen que incluso puede matar. 'Dying Slowly', que me cantaba hace un rato Stuart.

Un altre cop l'Stuart. Gairebé tan omnipresent com tu darrerament. Porto dies donant-te voltes al meu cap. Volent eliminar-te d'ell. Fins i tot potser plantejant-me si fer-te desaparèixer també de la meva vida. Potser aquesta seria la solució per a aquesta situació tan absurda. Una relació tan espontània que només s'ha espatllat quan ha deixat de ser-ho per boicots externs. El de la teva ment i el de les teves pors. Com un munt de brutícia acumulada al riu que acaba desbordant l'aigua pels costats i arrasa tot el que hi ha al voltant de la llera natural. S'endú tot pel davant i deixa un paisatge inhòspit i que res té a veure amb tot el que hi havia abans. Ja res és com abans ni podrà tornar a ser-ho. Jo mai podré tornar a mirar-te com abans. I si tu no em mires de la mateixa forma, serà difícil, per no dir impossible, recomposar el que hi havia prèviament. Em resultaria del tot insuficient. La nostra enorme amistat se'm queda petita. Ha caducat. Vam passar a un altre nivell, i jo ja no puc ni vull tornar enrere. Allò està superat, i ara tocaria explorar nous camins i nous nivells. Profunditat que fa vertigen però també estimula, com tota tu. I no sé si tornar a separar els nostres camins ens donaria perspectiva i ens faria adonar-nos de com ens trobem a faltar i de com de difícil és trobar connexions com la nostra. Però això ja ho vam fer, i ja ens vam adonar. Per què no ho estem aprofitant? Per què estem perdent el temps? Per què no vols obrir els ulls i adonar-te tan clarament com ho faig jo? O com ho fa tothom que em coneix quan ens veu junts i em pregunten que per què no estem junts, si se'ns veu d'una hora lluny la connexió i el brill dels ulls. Jo no entenc res i no sé què dir. La situació em desborda. La impaciència i l'instint estomaquen la meva voluntat de respectar els teus tempos i els teus dubtes. Tant de bo pugués fer-ho. O millor encara, tant de bo no calgués fer-ho...

I paral·lelament, intento fer la meva vida, posant-li un munt de cares amb les que tenir el cervell distret. I busco insistentment a qui sí em desitja sense pors ni excés de prudència, i últimament no la trobo. Suposo que necessito el seu refugi, on recuperar l'autoestima desfeta pel teu rebuig recent i guarir-me de les frustracions i el dolor que em provoquen les teves barreres que crec artificials. I per això avui he tingut una mala resposta davant una negativa que ja intuïa. Em sento més sol i desamparat que mai en els últims mesos, i no ho estic paint bé. I quan no paeixo bé i les coses no em surten com jo vull em surten els rampells. Els més traïdors dels inquilins interns. Fuetada, reflexió, disculpa. Una successió a la que ja m'he acostumat als últims anys en què ja no em callo res. Una altra bèstia del meu zoo particular a la que faria bé de tancar adormida en una gàbia. "Repeteixes patrons una i una altra vegada", em deia l'altre dia una amiga. I potser té raó. Potser hauria de començar a ser més estratega i no tan alegre inconscient espontani. Potser és així com es juga a tot això, tot i que no m'agradi acceptar-ho ni tampoc estigui massa disposat a adaptar-m'hi...




dijous, 14 de novembre de 2019

tRieS





'Dancing', canta l'Stuart, i crec que em podria desfer entre síl·labes. Les lletres sonen més fort de nit, quan els camions surten a passejar i recollir el que ningú vol. Potser un dia d'aquests se m'en porten a mi. Morir triturat deu ser gairebé tan terrible com fer-ho amb el curriculum amorós buit. Trist com un passaport sense segells. Com una habitació buida i silenciosa, només habitada pels bitxos de la pols o algun mosquit amb ganes d'orgia de sang. A mi sempre em bull, i jo sempre en vull. Moltes coses, i fins i tot a alguna persona. Tot i que voler no és necessàriament estimar, sino més aviat desitjar. Qui menys té més desitja, o ho fa amb més força. Els meus desitjos són descomunals, i en el 99% dels casos no realitzables. Per això m'he de conformar amb petits desitjos fugaços, dels que s'escapen entre els dits quan surt el sol. Completament insuficients per tapar les vies d'aigua i evitar el naufragi. La vida em vol enfonsar, i jo m'esforço per aprendre a nedar entre la tempesta i sobreviure a un destí que sembla escrit des de fa segles, per alguna raó que se m'escapa. Devia ser molt malparit en una altra vida, o potser vaig triar molt malament els meus enemics. Mai he acabat d'encertar massa les meves tries. Només clavo les musicals. I sort d'això. Sort d'això...



dijous, 31 d’octubre de 2019

sOViNt





M'encanta quan rius, i ho fas molt sovint. M'encanta fer-te riure, i ho aconsegueixo molt sovint. M'encanta l'energia que es genera quan connectem, que és molt sovint. M'encanta quan tot flueix, i passa sovint. M'encanta quan tenim converses intranscendents, i és molt sovint. M'encanta quan ens posem seriosos i parlem de temes profunds, i és força sovint. M'encanta quan ens despullem sense manies, i passa sovint. M'encanta rebre els teus missatges, i és súper sovint. M'encanta enviar-te missatges, i també és ultra sovint. M'encanta compartir unes cerveses, i es repeteix constantment sovint. M'encanta que anem junts a concerts, i els gaudim sovint. M'encanta que sopem junts, i ho fem molt sovint. M'encanta que em facis sentir efervescent, i això fa xup xup (sempre) sovint. M'encanta parlar i entrendre'ns i arreglar i perdonar-nos les poques vegades que ens enfadem, i això ha succeït sovint. Si tot això passa sempre sovint... per què no tenim clar que hauria de repetir-se molt més sovint el que últimament ha deixat de passar?




dimarts, 29 d’octubre de 2019

...teAR uS aPArt



La teva presència és un carrusel d'emocions i sensacions d'intensitat elevada a l'escala Richter. Van des de l'eufòria i l'excitació fins a la més gran de les frustracions i impotències. No hi ha massa lloc ni moment per a termes mitjos. I és cert que sempre m'he sentit més còmode en els extrems, o com a mínim més viu. Tu em fas sentir viu, d'això no hi ha dubte. I vull pensar que jo et provoco coses similars, i que si en el fons t'estàs obrint tant a mi i em reveles les teves pornografies emocionals serà perquè em dones certa importància o relevància o significat en la teva vida. Però vida també és dolor, i això és quelcom que també associo a tu. I no tinc clar si això hauria de ser així. No trobo l'equilibri, però potser la clau de tot està en el desequilibri. Ahir llegia un elogi del caos i els avalots amb el que estic molt d'acord. L'ordre i l'equilibri són conservadors, i no permeten l'aprenentatge ni l'evolució. És en el moments d'efervescència i desordre on tot canvia, i segurament necessiti aquesta agitació per alterar l'ordre de les coses i d'una realitat que no és la que jo vull. Gairebé mai la realitat coincideix amb els meus desitjos. Suposo que tampoc amb els teus. Et plantejo una batalla de desitjos i sé que tinc les de perdre, però em van els reptes i les situacions que requereixin d'heroicitats. En el fons sóc un estúpid romàntic amb necessitat d'estúpides utopies en les que no crec. Una més de moltes contradiccions. Tu ets la meva contradicció preferida, això també ho tinc clar. No ets ni sí ni no, sino més aviat el contrari. Trobar-te en aquest garbuix és com trobar la famosa agulla en el paller. Que, com tantes altres coses, no tenim la certesa que existeixi, perquè dubto que ningú hagi estat capaç de trobar-la...




dijous, 24 d’octubre de 2019

SoNRisAs y LágRiMaS





"Se nos han acabado las sonrisas", reza una pintada en esta semana tumultuosa, dentro y fuera. Dentro, con ese juego de equilibristas sin red al que estamos abocados con Morenita Amelie. Un juego fácil, liberados de una presión inexistente por contextos que hacen imposible nuestra historia, más allá de nuestros fugaces encuentros tórridos sin ataduras. Al otro día, busco respuestas que Mrs. Bizarre no me sabe dar, y a pesar de lo trágico de una ambigüedad que no sabe resolver, me voy a casa contento de haberlo hablado. La noche siguiente acabamos en mi casa pero sigue bloqueada, y se me hace agrio. Llevamos seis días sin vernos, pero creo que ambos lo necesitábamos. Sigo luchando porque sé que en su desbloqueo podría estar nuestra felicidad, aunque como me dijo ella misma, no voy a dejar de hacer mi vida por ello. No porque me lo diga ella, sino porque así lo creo y quiero. Le dije lo que había con Morenita Amelie, y con esa transparencia quiero demostrarle que voy en serio y que todo está en su mano, pero que no esperaré eternamente. Mi salud mental y emocional es prioritaria.

"Se nos han acabado las sonrisas", reza una pintada en esta semana tumultuosa, dentro y fuera. Fuera, la cosa también está que arde. Literalmente. La situación es gravísima, y siento una mezcla de pena y asco por la gente que opina a cientos de quilómetros de distancia sin tener la más mínima idea de lo que pasa aquí. Opiniones basadas en el monorelato interesado que les ha llegado desde el Ministerio de Propaganda en que se han convertido los medios oficialistas. Lo bueno de vivir aquí no es sólo tener también la visión contrapuesta de la propaganda propia, que por supuesto que la hay. Viendo las historias de los unos y los otros te podrías llegar a hacer una idea aproximada, buscando un punto intermedio. Pero la gran ventaja de vivir aquí es que tú mismo ves, vives y sufres lo que ocurre. Y seguramente tenga poco que ver con lo que llega a cientos de quilómetros de distancia. Siempre hay excepciones, y ahí tenéis a medios como El Salto, La Marea, Público o similares, donde encontrar visiones interesantes y verosímiles de una realidad tremendamente compleja. La verdad nunca está en el blanco y negro, sino en los matices. Y esta historia tiene muchísimos matices, que van infinitamente más allá de esas historias de parvulario simplista de buenos y malos que ofrecen la gran mayoría de medios adscritos al Régimen y los verdaderos culpables de toda esta gran obra de teatro que, ahora sí, tras años de echar gasolina irresponsablemente, se ha convertido en un conflicto social y de orden público. Lo que querían, vaya. Culpables que, en el fondo, no son más que marionetas que bailan al son de intereses que van mucho más allá: irresponsables, mediocres, orgullosos, cobardes... sí, hablo de los políticos.


En los últimos 9 días he estado en el bloqueo al aeropuerto, tres manifestaciones y una concentración contra la agresión y detención a periodistas que estaban cubriendo todo lo que pasaba. Y todo lo que he visto con mis propios ojos da terror. El salvajismo policial (tanto de Policía Nacional como de Mossos), sus maneras altivas, desproporcionadas, indiscriminadas, llenas de un odio y una desmesura impropias de supuestos profesionales del orden. Se saben impunes, y así actúan. Las vergonzosas declaraciones públicas de Pedro Sánchez, el criminal de Grande-Marlaska (el de las denuncias por torturas que se le acumulan en Europa), Torra o Buch son la espoleta para que esos malnacidos con porra y casco hagan lo que les da la gana y repriman la protesta y la disidencia, criminalizando derechos básicos. Disparan pelotas de goma prohibidas en Catalunya, golpean por encima de la cintura (cosa que es delito), pegan por la espalda, agreden a gente que pasaba por allí sin hacer nada, atropellan a manifestantes, detienen aleatoriamente, y según aseguran las familias de los chavales detenidos, torturan y denuncian a partir de pruebas falsas. A mi me ha tocado ya correr dos veces delante de estos energúmenos sin haber tirado un papel al suelo, y uno de ellos me encañonó por el terrible delito de intentar fotografiar una situación de conflicto en el aeropuerto. Todo muy propio de una "democracia ejemplar", como tienen las narices de defender desde el Gobierno. El sinvergüenza de Sánchez viene a hacerse la foto con el policía herido (parece que por un disparo de un compañero suyo) e ignora a los 600 civiles heridos por sus esbirros (hay una chica muy grave por traumatismo craneoencefálico, y 4 personas han perdido un ojo. Y, que yo sepa, siguen siendo ciudadanos españoles a los que este personaje siniestro e hipócrita también debería representar y defender). Es una guerra en toda regla con fines electorales, pero como hoy en día no se pueden permitir balas, la violencia represiva se ejerce bajo la excusa que llevaban años persiguiendo y no encontraban: la supuesta violencia del independentismo (como si fuera un ente homogeneizado y fanático).

Si miras las televisiones o los principales diarios estatales, parece que Barcelona y otras ciudades catalanas sean estos días el Ulster, y que hordas de terroristas organizados estén atacando a la policía (cuando veo la victimización que se hace de los cuerpos policiales en algunos diarios y televisiones, o el sonrojante recibimiento que les hacen pandas de paletos manipulados a su vuelta como si fueran héroes de guerra, me pongo de muy mala leche). Es obvio que la pasada semana todos vimos imágenes en mi ciudad que no recuerdo desde el 15M. Por aquél entonces se acusó a policías infiltrados de provocarlos, mezclados entre los 'indignados' que protestaban pacíficamente. Este mismo debate ha vuelto a abrirse estos días. No es ningún secreto (y de hecho hay unos cuantos videos en twitter que así lo demuestran) que hay policías infiltrados en todas las manifestaciones. Aquí también los ha habido. Aseguran también que anarquistas y antisistema han aprovechado las aguas turbulentas para mezclarse por allí enmedio y liarla un poco. Ni lo sé ni lo he detectado, así que tampoco pongo la mano en el fuego (nunca mejor dicho...), en estos tiempos de ruido y desinformación sin contrastar. Pero lo que sí he visto creo que explica en gran parte los disturbios, quemas de contenedores y pedradas de estos días en Barcelona. Como siempre en la vida, el QUÉ es lo menos importante y lo más anecdótico, y lo que realmente importa son los matices y el CÓMO Y POR QUÉ de las cosas.


Tanto en el aeropuerto como en las manifestaciones a las que he ido estos días, por lo general se mantiene el perfil familiar y pacífico (por no decir naïf...) de la gran mayoría de asistentes. Esta inmensa mayoría de independentistas que llevan años y años organizando manifestaciones masivas, ludicas, imaginativas y que han sido todo un ejemplo de carácter reinvidincativo, pero completamente cívico. Pero por lo que yo he visto, hay dos factores que explican esta deriva agresiva de una parte minoritaria de los manifestantes. Una, el vaso de la indignación colectiva se ha desbordado con la vergonzosa sentencia a los presos políticos. Aunque todos sabíamos que iba a ser una sentencia de escarmiento y ejemplarizante de cara a la manipulada opinión pública, verla hecha realidad ha sido una mecha que ha vuelto a encender los ánimos a un colectivo fatigado y adormecido en los últimos meses (y ahí me incluyo. Estaba tan cansado del tema, que hacía meses que no iba a ninguna manifestación). Si a eso le sumamos la mochila acumulada en estos últimos años de mentiras, demonización, criminalización, humillaciones, violencia recibida y la desesperante sensación de ser engañados por unos e ignorados y menospreciados completamente por unos interlocutores (se llamen PP o PSOE, no cambia absoutamente nada) que han negado completamente el diálogo y la negociación política para resolver un tema político. Y todo este paquete ha calado y encendido al segundo factor decisivo para todo lo que ha pasado estos días...

...y es que, al margen de la gente mayor que siempre ha estado allí desde el principio, y la generación de entre 25-45 años que hemos ido fluctuando más o menos en función de lo que iba pasando, han hecho acto de presencia en todo este circo unos nuevos protagonistas: os prometo que he flipado en las manifestaciones de estos días viendo la movilización, la constancia y la militancia de una generación de chavales y chavalas de 15-20 años que llevan mamando el tema desde que eran, literalmente, niñ@s. Gente joven que ha ido acumulando un sentimiento de frustración al ver las maneras de hacer autoritarias del Estado, las mentiras de sus propios gobernantes de la Generalitat, la violencia de los respectivos cuerpos policiales, y los pocos resultados de todos estos años de protestas cívicas. Chavales y chavalas hartos de ver cómo les llaman de todo sin venir a cuento, cómo encarcelan a sus representantes políticos (si es que tienen edad para votarlos...), o cómo sus padres o sus abuelos son agredidos indiscriminada e injustificadamente, y que han decidido rebotarse (diarios digitales como La Marea o televisiones locales como BTV han hecho estos días interesantes perfiles sobre ell@s). "No es violencia, es autodefensa" es uno de los lemas más repetidos estos días en las manis, y ese es un sentimiento muy generalizado, viendo cómo están actuando estos días Policía Nacional y Mossos ("claro que da miedo, pero pueden más las ganas de cambiar la puta sociedad", dice uno de los entrevistados en BTV).


Podremos cuestionar la idoneidad ética o no de esta reacción (importante esta palabra: estamos hablando de REACCIONES de respuesta a las ACCIONES previas y gratuitas de la policía. Cuando la poli no ha cargado, no ha habido ningún tipo de respuesta violenta) o su inteligencia táctica de cara a la opinión pública que tanto ha preocupado a 'los mayores', pero yo lo que he visto con mis propios ojos estos días siempre ha repetido el mismo patrón: cargas brutales sin venir a cuento, impunidad policial y después, respuestas de la gente joven. Primero con las barricadas de fuego para intentar frenar el paso de las furgonas policiales y protegerse de su salvajismo; y a medida que avanzaban los días, les veías cada vez más preparados, con cascos, gafas rígidas para protegerse de los pelotazos de goma, o mazas para picar las aceras y conseguir piedras con las que responder a la violencia policial. Podrán justificarse o compartirse más o menos estas reacciones, pero a mi me parecen completamente comprensibles, y siento envidia de la dignidad, la valentía y los valores y convicción que están demostrando para intentar cambiar una sociedad y un futuro que no tienen y que pinta cada vez más negro, con un Estado con tics autoritarios que ha perdido completamente el norte.


Las revoluciones en la historia de la humanidad no se han conseguido pididendo las cosas por favor, medio mundo está igual ahora mismo viendo el giro a la derecha y los recortes de libertades y derechos que afectan a todo el planeta, y o nos levantamos todos del sofá y twitter y los batallamos en las calles, o en dos días estaremos en un Estado mucho peor de lo que ya es (miedito me dan las elecciones del 10-N). Y por mucho que nos intenten engañar a todos con una supuesta guerra de banderas, esto de Catalunya y España va muchísimo más allá de un conflicto entre nacionalismos opuestos (empezando por lo que siempre digo de que el independentismo abraza a gente de muchísimas sensibilidades políticas, y a muchos nos importan bien poco las banderas y motivaciones patriótico-folclóricas. Relacionado con esto, hoy he visto un editorial muy lúcido en 'Carne Cruda' que comparto casi palabra por palabra...). Esto va de libertad y de hacer caer de una puta vez esa gran farsa que se montaron unos cuantos con la muerte del dictador sanguinario al que ahora sacan de su tumba. Que hayan tardado 44 años y siga habiendo quien lo defienda habla claramente del gran cáncer que arrastra España desde 1936. Todos sabemos perfectamente cómo se criminalizó al movimiento del 15M hasta anularlo por completo, y ahora el Estado está haciendo exactamente lo mismo con los que estamos intentando ponerle en jaque con todo lo que hay detrás de las reclamaciones por un referéndum de independencia en Catalunya. Espero que el resto de pueblos de España se den cuenta y se levanten, porque tod@s nos jugamos muchísimo en esta lucha...





dilluns, 30 de setembre de 2019

eSPaCiO dE tiEMpO




Claroscuros de brillo y ambigüedad. Belleza translúcida. Ojos claros, alma oscura. O quizás no tenga la graduación correcta para observarte. Qué bonito sería lo sencillo si existiera. Es como esos relatos de falsa violencia que sólo creen extremistas o estúpidos integrales. A esta realidad le sobran velos y le faltan velas. Me falta que dejes de mirar al suelo imitando a tus bandas favoritas de shoegaze. El mejor antídoto contra la euforia sentimental es que no haya motivos para ella. Aunque no me importaría que los hubiera o hubiese. Tus besos me siguen sonando a hueco, y no sé si es prudencia o falta de materia prima amorosa. No hay deseo que se pueda construir sin su propia esencia. Y o le falta, o está sepultado por cementos de hormigón armado autoprotector. Me gustaría creer que cuando pase esta semana de estrés y mudanza todo se normalizará y volveré a sentir la fuerza y el calor de tus primeros abrazos, besos y susurros. Pero no sé si es pasarme de ingenuo. No deja de ser algo frustrante no poder disfrutar ni de la fantasía que se convierte en cierta pero llena de incertezas muy confusas. No es esto lo que yo me imaginaba, y las comparaciones recientes (tanto, que siguen echando humo y fuego...) son realmente odiosas. Tenerte sin tenerte. Gozarte sin gozarte. Querer quererte y que parezcas no dejarte. Son sentimientos que no tocarían, pero trastocan. Y yo quiero tocarte y que me toques mucho más de lo que hemos hecho en este último o primer mes, según se mire. Mis huellas dactilares están más impregnadas en otro cuerpo que en el tuyo, y eso sin duda es señal de que algo no va del todo bien...