dilluns, 30 de març de 2020

dObLe ApOCaLiPSi



Et penso cada dia d'aquesta doble apocalipsi. Vens a mi quan tanco els ulls per tacar el llit de vermell. A vegades em convenço que ja no m'importes gens, guardada en el calaix de les coses que no entenc. I pot ser que així sigui, ni que sigui a estones. Lamento no haver-te dit abans que no volia veure't més, però em va sortir l'estúpida capa invisible d'estúpid super heroi protector, i em va desviar del que realment et volia dir el dia que ens vam retrobar. L'última vegada, vull dir, perquè ja van molts retrobaments. Senyal inequívoca d'una gens menyspreable col·lecció de desaparicions i silencis sense sentit, per no parlar de covardies. Crec que ens agraden silencis diferents. Col·lecciono gotes de paciència que farien vessar oceans. Cosa curiosa i que no casa massa amb la meva impaciència innata. Intento treure't del meu cap però no puc. Ets com aquesta plaga de mosques que porten dos dies (o dues tardes, més concretament) envaint la meva cuina sense saber d'on coi surten i traient la meva ràbia, amb el drap de cuina volant a un costat i un altre per acabar amb elles d'un bon cop de canell. Potser ets tu que m'espies, a veure com estic portant tot plegat. A estones molt bé. A estones gens ni mica. Però aquest cop em sembla que he superat el meu pic i que realment no et vull tornar a veure. Estic fart. T'he donat moltes més oportunitats de les que has demostrat merèixer. I coneixent-te com et conec, crec que si no faig jo el pas, tu no t'atreviràs a fer-lo. O potser sí, però trigaràs. He de prendre mesures dràstiques per frenar la meva corba, i no puc esperar-me més. Mai acabo de sortir-me, però volia fer d'això un poema, o potser una cançó, per rematar-ho amb la sentència que ha iniciat tots aquests pensaments que ara descodifico en lletres. El resum de tot plegat? Et vaig creure el principi d'un per sempre que al final no arriba mai.


dilluns, 23 de març de 2020

RefLeXiONeS cONfinAdaS




Siempre he dicho (y aquí lo he expresado alguna vez antes) que la 'normalidad' es un lujo que no sabemos valorar hasta que la perdemos. Porque cuando pierdes algo (o a alguien...) echas a faltar todo lo bueno que tenía (y que las capas de polvo de la rutina se habían encargado de disimular o de tapar). Nos acostumbramos rápido a lo bueno y le quitamos valor porque, una vez lo tienes, ya se le presupone eternamente. Si se pudiera obviar lo trágico de esta situación apocalíptica y completamente inédita, casi diría que puede ser buenísima a medio plazo, porque tengo la sensación de que ha hecho reflexionar incluso a quien nunca lo hace. Y nos ha abierto los ojos a nivel colectivo de muchas de las taras atrofiadas de este sistema y de esta vomitiva sociedad en la que vivimos. Y la califico así a nivel estructural y de dinámicas, porque estos días tambíen estamos viendo el gran capital humano que también queda tapado por el día a día, haciendo que no lo valoremos. Curiosamente, con colectivos normalmente muy maltratados, tanto a nivel laboral y económico, como de 'prestigio social'. A ver, creo que a los profesionales sanitarios se les tiene en buena consideración a nivel generalizado, pero llevan años denunciando recortes y una debilitación sistémica que ahora estamos pagando todos en una crisis tan descomunal como ésta. Pero me refería también a tod@s es@s trabajador@s de la limpieza, cajeras, reponedores, transportistas, basureros y todo este tipo de profesiones que suele ocupar gente con menos formación académica pero que tienen tanta o más importancia que un abogado, un arquitecto o un banquero. Aunque nos hayan educado en la competitividad feroz y despiadada, y nos hayan querido hacer creer que tener esas profesiones te situaba en un escalón inferior como ser humano. Una mierda para todos los clasistas. Estos días están evidenciando que son esos 'servicios esenciales' en los que tanto se está incidiendo. Sin tod@s ell@s, nuestra vida cotidiana se desmorona. Y ahora son los que más se están exponiendo en esta situación de película de ciencia ficción que estamos viviendo en todo el planeta. Cuesta de creer, a pesar de lo rápido que parecemos habernos adaptado al nuevo paradigma...

A nivel más general aún, otra gran enseñanza de estos días es que sin la clase trabajadora el sistema se va a la mierda. Y deberíamos tomar conciencia de ello y empoderarnos (ese verbo tan de moda...), y saber utilizar ese poder que tenemos para revertir muchas de las luchas que estábamos perdiendo como clase social. Tengámoslo claro y repitámoslo tantas veces como haga falta: sin nosotr@s, el sistema se va a la mierda. Y ojalá sea así y le demos la vuelta como un calcetín. Tengo la percepción (quizás falsa o ingenua, lo admito) que al capitalismo y al neoliberalismo más agresivos nunca se le habían visto tanto las vergüenzas y las debilidades. Y siento también el anhelo (no sé si realista o naïf) de que un cambio es posible. También lo creí el 15-M, y luego acabó como acabó (y sólo hay que ver el triste -o casi diría inexistente...- papel de Podemos en estos días, dejándose atropellar por un PSOE absolutamente perdido y vendido a las presiones de patronal y mercados, e intentando disimular su nefasta gestión con banderitas y proclamas patrióticas para engañabobos). Pero quizás aquel lejano 15-M fue solo el test de prueba que empezó a generar una conciencia de clase y de que había que cambiar muchas cosas. La Monarquía nunca había sido tan cuestionada como estos días, y espero que eso sea también el inicio del fin de toda esa familia de ladrones, aunque esté atada y bien atada por los de siempre.

Y aunque parezca contradictorio estos días, confío también que puedan empezar a germinar brotes de desobediencia civil. En mi tierra ya hace un tiempo que estamos empezando a cultivarlas, pero prudentes y temerosos como somos, no nos atrevimos a llevarla hasta el extremo (y así nos ha ido, que hemos pillado igual, pero sin llegar a hacer tambalear estamentos a los que pusimos en jaque; o eso parecía...). Y digo lo de contradictorio porque en días en que se nos pide que nos quedemos en casa, estamos obedeciendo a nivel mayoritario. Siempre está la excepción de los subnormales que se creen más listos que el resto y son sólo inconscientes, egoístas o estúpidos perdidos, o la de la gente a la que no le queda más remedio que ir a trabajar por X motivos (a mi me ha tocado esta semana, después de hacer teletrabajo la anterior. Esta mañana daba mucho yuyu ir por la ciudad completamente vacía). Pero no creo que se trate de una obediencia al Estado, sino que es algo de responsabilidad colectiva y sentido común. Yo hace 10 días me tomaba a broma lo del coronavirus hasta que de manera vertiginosa fui consciente de cómo se expandía, y empecé a fijarme en lo que decían los expertos. Y es a ellos a quien hago caso: a médicos y a científicos, y también a lo que me dice el sentido común a partir de lo que veo, leo y escucho. Pero el concepto de Estado está quedando también tremendamente debilitado estos días, y viendo lo perdidos que andan los políticos (o como mínimo, los que tienen que gobernarnos), me pregunto si no serían perfectamente prescindibles y podríamos regirnos a partir de comités de expertos.

Reflexiones quizás un poco ingenuas? Podría ser. Pero estos días dan para pensar mucho. Algo que no solemos hacer, y deberíamos. Y también demostrarle a quien nos importa que nos importa. Y aprender a valorar las 'normalidades' perdidas...




dimecres, 18 de març de 2020

tÚ + yO = 0




Canta Sílvia, canta Maria, canta Maria José. Canta, canta, canta, porque quien canta ya se sabe lo que pasa. Debe de ser una de las pocas certezas de una vida llena de rincones y recovecos inesperados. No sé donde estoy yo ni tampoco donde andas tú. Te siento más lejos que nunca, o más bien debería decir que yo me siento más lejos tuyo que nunca. Lo que no se riega se marchita, y no se puede decir que hayas sido generosa en agua estos últimos meses. No te entiendo, y es normal, porque vas tan a la deriva que es imposible leerte con un sentido lógico. Ni tan siquiera con mi precisa intuición. Has ido dejando un reguero de miedo que ha acabado con mi ingenua ilusión de niño que creía haber encontrado su juguete favorito. Te has perdido en oscuras historias que no te llevan a ningún destino deseable. Sólo te han llevado bien lejos de mi, por mucho que no acabemos de atrevernos a cortar definitivamente esos hilillos desmenuzados de una cuerda a punto de romperse y llevarnos bien lejos, en derivas de dirección opuesta. Y seguramente es lo mejor que me podría pasar. Hacer borrón y cuenta nueva, acabar con sufrimientos innecesarios, y empezar el resto de mi vida sin perder ese punto de cierta serenidad y equilibrio que me parecía haber encontrado estas últimas semanas. Inconscientemente admito que tengo ese último hilillo de esperanza de que alejarnos pudiera hacerte ver de una vez lo que estás dejando escapar. Soy naïf por vicio. Son tiempos muy extraños, y quizás entre toda esta confusión encontremos la manera de liberarnos el uno del otro. Has viciado innecesariamente una relación que iba sola, así que tendrás que asumir las consecuencias de tus propias y torpes decisiones erróneas. Me sigues doliendo, claro, pero eso queda completamente enterrado por la enorme rabia que siento por todo lo que nos has robado, a ti y a mi. Esos dos que debían ser uno más uno. Y al final ese más ha sido menos. Y uno menos uno ya sabemos cuánto es...




dimarts, 17 de març de 2020

aPOcALipSe NoW




El fin del mundo está aquí. Redimíos, pecadores, porque ya está aquí el peor de los virus: el miedo. El que destapa la ineptitud irresponsable del partido que, queramos o no, nos gobierna a todos: la salud de 47 millones de personas en manos de inútiles cobardes al servicio del capital y de la inservible monarquía (valga la redundancia) más corrupta de la sociedad occidental. Nada que no intenten disimular con una rojigualda, comprando unas portadas de diarios apelando a la épica y a los 11 Juanitos, y un poco de patriotismo hueco e inocuo para el microscópico enemigo. Todos unidos venceremos al virus, así que os mandamos al ejército a controlar que no salgáis de casa el fin de semana, pero el lunes id a amontonaros al metro para ir al frente a mantener en pie el sistema depredador y la economía capitalista. El virus no entiende de fronteras un día, pero al otro las cerramos como lleva insitiéndonos toda la semana el enemigo público nº1 de la Grande y Libre (bueno, el nº2, que el nº1 es el que mueve los hilos desde el exilio), con todo el sentido común y la responsabilidad que están brillando por su ausencia en Moncloa.

El mismo miedo que saca el egoísmo depredador y salvaje de muchas de las personas que nos rodean, y que nos sacarían los ojos si fuera su vida en ello. Dime cuántos rollos de papel higiénico te llevas del súper y te diré lo miserable que eres. Ese miedo que no se atreven a sentir los muchísimos inconscientes irresponsables que pululan arriba y abajo, como si la cosa no fuera con ellos ni con sus conciudadanos. El miedo a dejar de ganar dinero que perpetran mezquinos que no tienen escrúpulos para poner en riesgo la salud de sus trabajadores, obligarles a cogerse vacaciones, o directamente, echarles. O el miedo inevitable y sensato que sienten los que entienden un poco de esto y, por mucho que digan, ven que se está haciendo justo todo lo contrario, todo lo que NO debería hacerse para afrontar una situación tan delicada como ésta. Cuarto país con mayor número de contagiados y de víctimas mortales del mundo. ¡Vamos, españoles, que unidos podemos! "Yo soy español, ¿a qué quieres que te gane?"



dijous, 13 de febrer de 2020

cRóNiCAs dEL WáteR



'Toilet Chronicles' es la preciosísima canción de Núria Graham que va a salir este viernes en su nuevo disco 'Marjorie', y que es una respuesta a la canción 'Amor De Garrafa' que escribió siendo su pareja uno de los componentes de Power Burkas. Como una réplica desde su punto de vista a lo que escribió él antes sobre el lavabo del piso que compartían. Y es que toda moneda tiene dos caras, igual que cualquier historia entre dos personas. Justo eso es lo que espero desde hace 3 meses: escuchar tu 'Toilet Chronicles', como parece que al final ocurrirá el viernes (si no me dejas colgado a última hora, que viniendo de ti, todo podría ser). Tengo muchas ganas de escucharte. Tengo muchas ganas de contarte también mi 'Amor De Garrafa'. Y no sé si con ánimos de que pueda servir de algo que reconduzca esta historia que parece estar al borde del precipicio, o quizás de darle el último empujoncito para hacerla morir definitivamente y dejar de sufrir de una vez tras un año realmente exigente desde el punto de vista emocional. Estoy cansado, mucho. Y aún con la fuerza que he sentido estos últimos días y la convicción de que podría salir algo muy potente de ti y de mi juntos, no sé si sigo teniendo ganas de luchar por ello...




dimecres, 29 de gener de 2020

uNfuCKthEWoRLd



Me debato entre las ganas de enviarte a la mierda y las de abrazarte fuerte y decirte lo mucho que te echo de menos. Tengo ganas de escribir crudo, porque crudo me siento. Paso casi cada día por delante de tu casa a 3 minutos de la mía deseando que nos encontremos y desbloquear esta situación absurda. Lucha de orgullos y de incapacidades, y la casa sin barrer. Irónico, con lo obsesa de la limpieza que eres tú. Como mínimo mi dEsoRdeN interno y externo parecen más coherentes. Aunque yo no lo sea de facto. Un día tengo ganas de vomitarte toda mi rabia, y al otro de escuchar tu versión de la historia, y entenderte, y perdonarte todo lo que me estás haciendo, que sigo sin saber qué es, pero lo siento a gritos. Aunque sigas callada e inexpresiva, como es habitual. Las incógnitas son la clave de esta historia que ha acabado siendo histeria. No hay nada más desesperante que esperar. Y yo sigo esperando que mañana sea el día en que al fin reacciones y me escribas, pero ya van unos cuantos mañanas sin noticias tuyas. Los cuento por decenas. O por decesos. Cada día muero un poco más por dentro aunque por fuera lo disimule bien. Pero soy ruinas romanas, y quizás de aquí a 1000 años vengan a visitarme en masa, y a hacerse selfies conmigo sin importarles una mierda el por qué acabé así. Confío que la humanidad se haya extinguido antes. No te entiendo. Y te detesto por ello. Detesto y deseo no son tan diferentes. Yo tengo de ambos para ti, pero no sé qué tienes tú para mi. Ni tan siquiera sé si tú lo sabes. Todo sería tan simple si no fueras tan compleja. Porque todo es facilísimo cuando ni tú ni yo lo complicamos. De tan contradictorio, acaba siendo cruel. Como un ángel escribiendo sobre sus demonios, que también son los míos y los tuyos...



dijous, 23 de gener de 2020

deAd FiSh




Llegando a una cierta serenidad que, como todas las cosas, es relativa. Trabajarse desde la ausencia lo hace todo más fácil, aunque por momentos se hace muy duro. Navegas entre momentos de tentación por romper el silencio, enfados en diálogos imaginarios, indignaciones por su falta de respuesta, y la certeza de que estás haciendo bien. Eso realmente no lo sabes y sólo el tiempo tiene la verdad de las cosas, pero desde tu perspectiva actual, pudiera parecer que sí. Y hay indicios extraños en sus huellas digitales que te provocan una mezcla de curiosidad e inquietud, que es lo mismo pero con preocupación añadida. Me he acabado 'Gent Normal' y por momentos parecía que estuviera hablando de nosotros. Pero en estos casos siempre parece que todas las canciones, y las películas y los libros se hayan inspirado previamente en ti y tus circunstancias. Lo cual es un ejercicio de egocentrismo y de alteración temporal a partes iguales. Sea como sea, el libro me ha encantado, y ahoras ya sólo me deben quedar 7 u 8 por acabar de los que tengo a medias. Habría que añadir los que tengo por empezar. Falta de espacio físico bien empleado en un piso de 40 metros cuadrados. Lo que se puede uno permitir, y no me quejo en absoluto, porque al menos para estas cosas sí me siento afortunado y hasta casi privilegiado. Tiene narices la cosa. Y volvemos al inicio, y a que todo es relativo. Como esa foto indignante de hoy en el Parlamento europeo de políticos de PSOE, PP, Ciudadanos y Vox al lado del golpista Guaidó, aunque ellos nos quieran hacer ver el cuento de manera inversa. Siento un profundo asco por el PSOE y su deriva a la derecha nada disimulada de los últimos años. Hoy todavía sacaban pecho por haber fijado el salario mínimo en 950 euros. En una sociedad donde los alquileres se van por encima de los 1.000 euros, es miserable. Son miserables. Y nosotros gilipollas, por darles poder a todas estas marionetas del capitalismo neoliberal más salvaje que trata a la gente de subnormal (cosa que, en muchos casos, no me extraña, porque se acerca bastante a la realidad). War Is Peace. Freedom is Slavery. Ignorance is Strength...

Me ha provocado profunda pena ver mi paraíso particular de hace escasas 3-4 semanas completamente inundado. Hablé ayer con la familia que me alquiló la que fue mi guarida en los 4 días previos a fin de año y me decían que a ellos no les había afectado demasiado, pero enviaron fotos del terreno que nada tenían que ver con lo que yo había visto menos de un mes atrás. La naturaleza diciéndonos a gritos que lo estamos jodiendo todo y todavía hay quien niega el desastre que entre todos estamos provocando. Vivimos una realidad apocalíptica en todos los sentidos, y el futuro da bastante miedo. El presente da bastante miedo, de hecho. Siempre bromeo de manera cínica con la extinción humana, pero en el fondo tampoco es ninguna distopía irrealizable. Vamos camino de ello. Y de verdad pienso que es lo mejor que le podría pasar al planeta. Siento un profundo odio y menosprecio hacia la raza humana, aunque salve por momentos a personas concretas. Supongo que el apocalipsis también es personal, vinculado a mi estado de eterna frustración y enfado por una realidad que ni entiendo ni tolero, y a la que no puedo dejar de juzgar. Qué tranquilidad debe sentir la gente que es capaz de no juzgar a nada ni a nadie.

Intento resguardarme en la música (menuda novedad...), en un par de cursos a los que me he apuntado (y otro por el que he preguntado para el próximo trimestre), y en un par de viajes para de aquí al verano. Me importa una mierda todo, y como no creo en el futuro, vivo como si no existiera. Quizás algún día lo lamente, pero me cuesta creer que pueda lamentar cualquier experiencia vital que me haga sentir vivo. Mañana voy a un concierto con Morenita Amelie, que está siendo mi flotador en toda esta deriva. Antes he pensado que firmaría no volver a pasar más noches con ella por que las cosas se arreglaran con Mrs. Bizarre y acabaramos juntos. Luego me he sentido mal por M.A., pero creo que es cierto que firmaría. Por mucha perspectiva racional que estoy intentando darle al asunto, sigo queriéndola con locura. Y quizás ahí está la clave de todo...



diumenge, 5 de gener de 2020

RegALo dE ReYeS





Aquí va por avanzado un pequeño regalo musical de reyes, con una breve selección de 220 canciones/artistas de las centenares/miles que he escuchado este año que ya ha quedado atrás (tendréis que escuchar la playlist en vuestro Spotify, porqué este player sólo muestra las 100 primeras). Está ordenada alfabéticamente para que las canciones sean más fáciles de localizar. Espero que el último año de la década sea un poco más tranquilo y alegre para tod@s que el maldito 2019... salud y libertad! Y sed felices, joder!




diumenge, 29 de desembre de 2019

iMbéCiL




Suena Otis Redding en mi apartamento alquilado en una urbanización desierta en mitad del paraíso. Allí donde río y mar hacen el amor a ritmo tántrico, tan (t)ricamente. Llego al ecuador de esta escapada que, más que escapada, es huída. De todo y de todos. Y especialmente de ti y todas tus ambigüedades. Las que me han sacado del raíl. Tiene narices que huyendo de ti te haya dicho de venirte. Una más de las muchas contradicciones de una historia que no tiene ningún sentido. No sé si alguna lo debe tener. Las mías no. Como era de esperar cuando me dijiste que te encantaría y que me dirías algo, no has venido. La "cena de compromiso que habías olvidado" se une a tu lista de excusas más o menos verosímiles. Esas que no tienen por qué ser mentira, pero tampoco necesariamente verdad. Estoy hasta las narices de ellas. Se han convertido en las estrellas invitadas de estos dos últimos meses en que te has camuflado entre juncos de exámenes y trabajos para hacerte casi invisible. Yo te he mirado con los prismáticos, y por momentos me he dado cuenta de que sería capaz de seguir viviendo sin ti, aunque mi vida sería peor y mucho más vacía. Vacío me siento yo, aunque a veces te envíe a la mierda mentalmente con la prudencia del que todavía no tiene claro si hacerlo verbalmente. Quizás es lo que te merecerías por tu poca valentía y tu poca claridad. Me jode que seas tan injusta conmigo, cuando he sido franco y valiente contigo en todo momento. Seguramente no merezcas tanta atención, pero no puedo evitarla. Aunque no sea tu mejor momento para ella. Tampoco es mi mejor momento, así en general. Este rincón de otro planeta casi deshabitado es un buen lugar para estar estos días. Aunque me hubiera gustado compartirlo contigo, imbécil de mi.



dimarts, 10 de desembre de 2019

fiEbRe




El trancazo que llevo encima funciona como metáfora de mi estado: alterado, borroso, difuso, y con dolores de cabeza. Pillar un día de fiesta y salir de festival el fin de semana fue buena idea, aunque R-Ojos-Claros me ha dicho hoy que me vio algo chafado cuando le hablaba de Mrs. Bizarre. Estoy muy perdido. No sé para dónde tirar, no sé qué decirle y qué callarme, no sé qué hacer. Sólo sé que sus dudas y mis impaciencias parecen estar embarrando el terreno. Si hemos llegado hasta aquí ha sido haciéndolo todo fácil y fluído. Hay quien dice que hay que ser más estratega y hacerse de rogar, pero nunca he sido bueno en eso. Lo cierto es que no creo en esas teorías resultadistas y manipuladoras. Las cosas deben ser espontáneas para ser reales. Y me debato en darme otra buena hostia siendo valiente/inconsciente como toda mi vida, o probar una cosa distinta, ni que sea para ver qué pasa. Bueno, hay una tercera opción, que es ser todavía más valiente e inconsciente y rozar el suicidio actitudinal. Pero ahora mismo no siento muchas fuerzas, y seguimos teniendo esa charla pendiente que parece estar evitando. Lo hizo dos veces la semana pasada, y ya en su día tuve que ser yo quién sacara el tema cuando era evidente que algo se estaba torciendo. Y empiezo a estar cansado de mareos también, y quiero poner mi dignidad por delante. Y encima llega la puta Navidad que tanto odio. Ahora mismo sólo me apetecería perderme en una isla desierta a leer, escribir, escuchar música, reencontrarme conmigo mismo y matar esta fiebre insana...