dimarts, 22 de setembre de 2020

gRiS-TiNa

 

 

Viaje auricular a Bristol, en un pasado que, como todos los pasados, ya pasó. Quería nadar pero sólo he caminado, aunque haya habido gotas salpicando. Me ha dado por ahí, como podía haberme dado por otra cosa. Sé que no será algo persistente y longevo, pero habrá que aprovechar el tirón mientras dure para aplanar redondeces inéditas. Hay que intentar compensar la inactividad obligada, aunque quisiera recuperar otras cinemáticas más lúdicas. Acostumbrarse a que no pase nada es peligroso, aunque me gusta no esperar nada de nadie. Cuando lo hago, siempre acabo decepcionado, frustrado y rabioso. Esta noche volvía a casa y a lo lejos, al fondo de la calle donde ella vivía, me ha parecido verla dos veces en cuestión de minutos, o quizás hayan sido segundos. No era, pero mi cabeza ha querido verla y me ha hecho acelerar el paso, provocando la contradicción de que, en realidad, no quiero verla. O quizás sí, para decirle todo lo que no pude decirle por las circunstancias. Me gustaría enviarla a la mierda, que es lo único que se merece. Ya no me duele tanto, pero sigue apareciendo en mi mente difícil de domesticar. Lucho por sobrevivir, como todo el mundo, aunque a veces me asfixie el enorme peso de esta vida teñida de gris.





4 comentaris:

Beauséant ha dit...

la vida es un gris espeso que amenaza con ahogarnos... toca nadar, o correr...o... lo que podamos, pero no dejar de moverse, eso nunca.

Laura ha dit...

Como me suena todo esto, cuando lo arreglamos? �� Petonets

Ses ha dit...

En mi mente me vestiré e iré a caminar... pero hoy estoy demasiado cansada.
Poco a poco se irá diluyendo el recuerdo.

Pio ha dit...

La rabia se pasa, algún día ya no estará. El dolor no lo sé pero supongo que se acaba conviviendo con él.

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