dimecres, 2 de setembre de 2020

bOoM!!!

Día raro. Cielo gris, cerebro negro. El subnormal de abajo me ha vuelto a despertar. A las 8 de la mañana. Rabia, rabia, rabia. Odio, odio, odio. Violencia, violencia, violencia. He acabado 'Éramos Unos Niños', y casi me ha gustado tanto como me ha hecho ver cuánto necesito una historia así. Me siento plano. Vacío. Aburrido. Apático. Desganado. Desmotivado. Asocial. Apagado. Desconectado. Desilusionado. Inerte. Reseco. Soso. Apenumbrado. Aletargado. Solitario. Huraño. Asexual. Alejado de mi mejor yo, si es que he llegado alguna vez a eso. Suelo bajar al sótano, y parece algo cíclico. Sentirse atrapado en una realidad que no te gusta. Atrapado por la insatisfacción eterna. Como si tu mundo fuera esa prenda de ropa que se te ha quedado pequeña y ya no te viene. Pero no tienes nada que ponerte en su lugar. Y tengo la sensación de que todo el mundo está igual. Somos la generación hueca. Nos revolcamos en nuestra mierda, y cuando no la hay, la generamos. Víctimas de la obligación de ser felices. Esclavos de la criminalización de la tristeza o del punto neutro. Espectadores de un mundo hostil y polarizado. Y huérfanos de una educación emocional que nos prepare para los demonios internos y externos. Me encantaría tener el botón que hiciera explotar el mundo.