dimecres, 5 d’abril de 2017

eL díA qUe PettEr bAgGe Me diBuJó




Respira, dEsoRdeN, respira. Cómo tienes que estar, que anuncian un concierto de PJ Harvey en Poble Espanyol, no te enteras hasta horas más tarde, y casi te quedas igual. Deja el bate de béisbol en casa, no vayas a cometer una tontería. Justa quizás, pero tontería a ojos de los demás y de la justicia, que de justa tiene poco. Que se lo digan a mi compañero de curro que me sustituyó durante mi baja de hace unos meses, y a quien la empresa de ratas en la que trabajo no le quiere pagar la parte proporcional de un plus que a mi me descontaron (y que yo había pedido expresamente a mi jefa que le dieran a él mientras yo no volviera). No me extraña nada, porqué a mi me ratearon todo un año de trabajo, pero me vuelve a despertar el enorme odio que tengo a esos hijos de la grandísima perra. No entiendo cómo se puede ser tan cabrón y no tener escrúpulo alguno. Tampoco entiendo que a algunos les cueste tanto hacer las cosas un poco bien. Ya no pido ni notable. Con un simple bien me conformaría. Es imposible confiar en los demás, siempre decepcionan. Estoy llegando a un punto de conflicto con mi entorno que empieza a hacerse agobiante. Mi padre me ha preguntado por teléfono si me pasaba algo, que ayer me notó raro. Respira, dEsoRdeN, respira. He decidido que paso del proyecto a tres. Bueno, que me centraré sólo en una pata del proyecto, y pasaré de la otra. Total, era la que no vi clara en ningún momento porqué sabía perfectamente que era un capricho ajeno que me iba a acabar comiendo yo. No me da la gana. Se acabó. Quiero cuidarme más, y dejar de regalar tanto a los demás. Ya no sólo voy a ser un individualista convencido, sino que además voy a empezar a practicar más el egoísmo. A la mierda los demás y sus mierdas. Viva yo y las mías. Mañana voy a ir a comprarme vinilos. Porqué yo lo valgo...