divendres, 7 de desembre de 2012

yA eS pRiMaVeRa!! (meLOdíAs y CotORrAs)



The Soft Moon

                         Cats On Fire                                                    Great Lake Swimmers


La 1ª jornada del Primavera Club me deja dos sabores contrapuestos: en lo musical, el sabor dulce de poder disfrutar de 3 bandas tan diferentes y maravillosas. Great Lake Swimmers han puesto la exquisitez de sonidos rurales y folk; Cats On Fire las melodías redondas como si de una versión finlandesa de los Smiths se tratase; y The Soft Moon, la sorprendente contundencia de sus sonidos oscuros de agonías ochenteras, que ha acabado con baño de cava por parte del espasmódico cantante (cosas que pasan cuando estás en primera fila). Me hubiera gustado ver también a Swans, pero, por mucho dEsoRdeN que tenga, por ahora no he tenido éxito en mis intentos de conseguir el don de la ubicuidad...

...el sabor amargo y de mala leche es, como no, el de la gente. Que vivimos en un país de maleducados e incívicos ya lo sabemos todos perfectamente, pero hay cosas que me siguen sacando de quicio. La famosa plaga de cotorras que invade las salas de conciertos de este país parece estar propagándose cada vez más de manera viral, y está llegando a cotas que rozan el menosprecio hacia las bandas y los demás asistentes. Porqué, desgraciadamente, está clarísimo que a un porcentaje altísimo de la gente que va a los conciertos no le interesa una mierda la música, sino que lo único que les importa es estar ahí, con sus poses y sus modelitos, y poder explicarlo después. Y eso se traduce en tertulias a gritos mientras los artistas están tocando, interfiriendo absolutamente en el concierto y provocando un molestísimo colchón de ruido. Lo de hoy ha sido sonrojante, y hasta los Cats On Fire han tenido que pedir silencio en algún momento de su show. ¿Acaso cuando van al cine esta chusma de gente se pone a hablar como si estuvieran en un bar? ¿Por qué cojones en los conciertos sí que lo hacen? Putos maleducados que no respetan ni a los artistas ni al resto de personas que sí vamos a los bolos a disfrutar de la música. Mi nivel de crispación ha llegado a tal punto hoy que a uno le he pegado un empujón para ver si se daba por aludido. Para mañana estoy planteando llevarme un bate de béisbol o unas tijeras para cortar lenguas. Hasta los huevos ya de la gente...












5 comentaris:

NaoBerlin ha dit...

mmm de todos esos grupos el único que me motivaría algo sería soft moon, pero creo que ese tipo de estilo me pilla diez años pasado de rosca, o no, pero por el momento no me llegan a tocar la fibra como otras bandas oscurillas en cierta manera semejantes de hace diez años. En cuanto a lo de las cotorras, pues cien por cien de acuerdo. Hay mucha loca, flipao, y amago de hipster que solamente va a los conciertos por chupismo...

Cé. ha dit...

En el cine, a veces, también pasa.
Una vez, en un concierto de... Supersubmarina, creo, un par de chicas hicieron todo lo posible para ponerse delante nuestro. Yo - y mi amiga, que es de mi estatura más o menos - las odiamos un poco pero pensamos que quizás les gustaba demasiado el grupo y era la primera vez que lo veían, así que nos lo tomamos "con calma". Pero nada más estar asentadas, las chicas en cuestión se pusieron a hacerse fotos con su móvil. A ellas mismas. Lo de la gente hablando me pasa también a veces, pero fue bastante evidente e insoportable en un concierto de Iván Ferreiro - que tuvo que mandar callar a la gente él - y en el Fnac music festival durante Lol, cortesía de los fans de Amaral que llevaban horas en primera fila pero solo querían escuchar a Amaral. En esas situaciones entran ganas de repartir codazos.

Pio ha dit...

Tengo que reconocer que me gusta cotorrear, pero en bajito y al oido de mi acompañante, entre descanso y descanso, comentando lo bueno que está el cantante, de las melenas del técnico de sonido, de las canciones que faltan... y cantar a grito pelao durante las canciones, es así, se habla en todas partes, el problema es que que vayas sin que te guste el grupo.
A mi lo peor que me ha pasado es ser fumadora pasiva, enconcreto de porros liados en papelinas rosa, no por ellos sino por las tias que eran unas gilipollas....XD

X ha dit...

Yo también he vivido eso, incluso la gente cantando la canción que están tocando en ese momento por más que sea una muy íntima y que, obviamente, es momento de estarse calladito. Pero no, eso a muchos les importa una mierda.

dEsoRdeN ha dit...

Pues los 3 grupos, en palos muy diferentes, me parecieron notables, NaoBerlin. The Soft Moon se cascaron un conciertazo. No les conocía de nada, y me emocionaron como pocos en el festival. Y lo de toda esa chusma... grrrrrrrr, rabia a matar!!

Sí, pero menos veces y no tan exagerado, Cé. A mi también me entran ganas de dar codazos, como poco. Y otra cosa que no falla en los conciertos es que el tipo más alto de la sala se te plante juuuuuusssstoooo delante. cagonlap...

Bueno, Pío, eso es normal. Una cosa es hacer un comentario puntual en voz baja, o entre canción y canción; y otra bien diferente es estar de tertulia a gritos todo el maldito concierto. Si a alguien no le gusta el grupo, lo tiene bien fácil: puerta, y al bar de delante, y todos contentos. Sentido común, básicamente... (y sí, por suerte lo de fumar ya está prohibido; aunque en este país de listos y chulos, siempre hay quién se pasa por el forro la prohibición. Puto Lazarillo de Tormes, cuánto daño hizo...)

La gente es mierda, X. Todos, empezando por uno mismo, somos mierda en algún momento, pero algunos abusan de su condición...