dimecres, 26 de desembre de 2012

I LoVe mR. gRiNCh





La Navidad es un tiempo de buenas intenciones y malas ejecuciones. Tampoco se puede esperar mucho más del ser humano, es cierto. Ha sido una jornada chula, sí, pero también agotadora, con momentos para olvidar, y con lágrimas y tensiones incluídas. Cuánta razón tenía quien inventó eso de que los amigos se escogen pero familia tienes la que te toca. 'Mi familia y otros animales', que tituló Gerald Durrell. Que sí, que está muy bien eso de reunirse una vez al año y tal, pero dejas en evidencia que durante el resto del año no te da la gana de quedar con esos a quién ahora tanto abrazas y besas. Hipocresía a montones, fiel reflejo de muchas de nuestras relaciones diarias en otros ámbitos de la vida. Te juntas con gente a quien aprecias, sí, pero que no saben una mierda de ti ni tú de ellos, porqué durante 364 días os ignoráis mútuamente. Eh, que a mi ya me está bien, sinceramente. Pero no deja de ser un poco triste. Y soy el primero en asumir mi parte de culpa en esta situación. De hecho, hoy he visto a primos y tíos con los que quizás hacía como 15 o 20 años que no me veía. Al llegar, una morenaza ha venido a darme un beso, y resulta que era la hija de una prima a la que creo haber visto una vez antes cuando era bebé. Y no es que me lleve mal con nadie ni que esté peleado por alguna disputa familiar. Que va, si en realidad me ha hecho mucha ilusión ver a toda esa gente que formaba parte de mi vida en la niñez, y he intentado ser abierto y cariñoso, porqué así me salía. Y me ha encantado ver a mis abuelos felices por haber reunido a casi toda la familia, tantos años después. Por eso he ido, de hecho. Todos sabíamos que quizás sea la última vez. Pero no sé. Por circunstancias de la vida, o quizás por mi carácter individualista, no me siento excesivamente ligado a mi familia, más allá de mis padres (las personas más importantes de mi vida, ellos sí) y algún otro caso concreto.

Familia siempre ha sido un concepto que inconscientemente asocio a 'compromiso', 'conveniencia', 'apariencias', 'obligación'... todas ellas, cosas de la sociedad que detesto. Quizás sea por esto que la Navidad me provoca sarpullidos. Porque no llego a entender la espiral de locura, el exceso de azúcar y la acentuación de la estupidez humana que se genera en estas fechas. Cuando veía ahora a toda esa gente que cuelga en las redes sociales fotos y comentarios de lo que come en un día así, y de que si "ahora la abuela baila" o que "voy a reventar de tanto comer", me han entrado ganas de soltarles a todos: "¿y a mi qué coño me importa?". Estamos llegando a unos niveles de exhibicionismo y de ombliguismo que hace vomitar. Las redes sociales nos hacen creer que somos el centro del mundo. Seres divinos que tenemos una vida tan agitada e interesante que debe de ser contada y exhibida para que todo el mundo nos pueda admirar y/o envidiar. Pura mierda. Pura fachada para tapar todas nuestras carencias afectivas, nuestros vacíos vitales, nuestras frustraciones, o nuestras soledades no deseadas. Todas esas cosas de nuestros rincones más oscuros que compartimos con bien poca gente, o incluso nos guardamos para nosotros y nos van pudriendo por dentro. ¿Prudencia? ¿Cobardía? ¿Egoísmo? ¿Desconfianza? No sé lo que será, pero a veces me gustaría tener la capacidad de ignorar todo eso. No pensar con la cabeza fría, y dejarme llevar por toda esa espiral. Quizás sería más feliz. Pero no me sale. Cada vez soy más misántropo, y no sé si celebrarlo o lamentarlo. Suerte de esas personas que nos vamos encontrando por el camino y que ayudan a darle luz a esta vida de claroscuros...





7 comentaris:

Anna K. ha dit...

Let it shine!

I amb lo bo que està el torro de trufa?

Ja saps que m'alegro per lo del dinar, ceniciento

Pio ha dit...

Todo repetitivo y excesivo cansa, pero una comida al año no hace daño XD

Para que no se entere la gente las fotos y las chorradas las convierto en música según el estado, bueno y si que fardo de comida, a veces, es que en mi casa cocinan requete bien :D

Cé. ha dit...

Si tu entrada fuera un twit te habría hecho RT. Estoy completamente de acuerdo con todo lo que has dicho. La gente twiteando su menú de 800 platos de uno en uno me pone de los nervios. Y sin duda, la hipocresía me parece de lo peor. O la gente con la que habitualmente a penas hablas y te para para felicitarte la Navidad. Yo creo que esas cosas les quitan credibilidad a las palabras. Si sólo hablásemos cuando lo sentimos de verdad, todo sería de otra manera...
En cuanto a la familia, al menos, aunque sólo sea en esas fechas, no hay mentira en el sentimiento. Peor es llevarse mal y fingir que uno se lleva bien, porque es Navidad o simplemente para no dar una mala imagen...

hiro ha dit...

La família conté el millor i el pitjor de l'espècie humana. A casa meva, per Nadal i St Esteve només ens reunim les germanes, si no seria insuportable.

Al menys, el teu dinar va valer la pena per veure els teus avis feliços :)

Totalment d'acord amb el que comentes de les xarxes socials! estic farta de veure fotos de taules parades, de llegir menus, de missatges ensucrats... Aquest exercici d'exhibicionisme em deixa perplexa. Es com si la gent es fabriqués una vida falsa i ideal per amagar la buidor de les seves vides.

NaoBerlin ha dit...

En parte me siento identificado, pero en fin parece que sí que tengo más relación con mi familia, o que las cosas han mejorado. Yo no odio estas fechas, pero es fácil que se vuelvan tristes si recuerdas a la gente que falta, o si los diferentes problemas que uno tiene hacen que sea más diáfana la hipocresía de la gente en la calle. La navidad no deja de ser una fiesta religiosa, y se ha convertido en merchandising puro y duro. A mí como agnóstico me la refanfinfla, pero es bastante curioso en lo que ha derivado todo esto. De todas formas yo no la odio, porque puedo ver a gente que hace tiempo que no veo. [por cierto, yo he tenido varios momentos de conocer a morenazas que por desgracia son tus primas... en fin]

V.M. ha dit...

Yo no sé si sería tan dura con esas cosas. Igual los sentimientos nos salen más fácil en esas fechas, yo mismo me siento más abierta a estar con mi gente y incluso decirles cosas que me salieron durante todo el año. Quizá porqué he pasado muchas veces lejos de los míos, incluso este año. No sé... Igual sigo muy sentimental!
Lo de las fotos y exposiciones... Hombre, igual tienes que hacer una limpieza en tu lista de amigos!! Jajaja!
Cuídate!

dEsoRdeN ha dit...

No sé si l'he tastat, Anna K. Jo sóc molt del torró Suchard, i del de 'yema' (et pots creure que ara no em surt cóm es diu 'yema' en català? aaaghh, quina ràbia!).

Se puede soportar, Pio... :)

Diría que, por poco, supera los 140 caracteres, Cé... :P

Família i xarxes socials: t'has fixat quins dos conceptes tan agredolços, hiro...?

Desde mi ateísmo, estoy muy de acuerdo, NaoBerlin. Y con lo de la locura consumista en que se han convertido estas fiestas (ay, las primas morenazas... ;D)

Seguramente el problema no sea que los sentimientos nos salgan más fáciles en estas fechas, butthetruth, sino que no nos salgan durante el resto del año (si hago una limpieza con mis contactos que cuelgan fotos de sus comidas, me quedo sin 'amigos'! XD)