Madrugar para que te metan 8 goles no es una experiencia alentadora, pero el bocadillo en una terracita al sol y sin chaqueta en pleno mes de noviembre es algo que me ha hecho feliz. He visto al bajista de Sidonie en un portal, haciendo manitas con una moza. Recolecta de discos, recados y corte de pelo con mi peluquera favorita, que aunque de estilo diferente a mí, me da buenas vibraciones siempre que voy. Hoy me ha regalado un maravilloso masaje capilar (éxtasis), y de escondidas, un buñuelo y una trufa, en cuanto le he dicho que soy tremendamente goloso (los crusancitos de chocolate que están cayendo mientras escribo son pura coincidencia...). Un aviso de Correos bajo la puerta me hacen pensar que por fin me ha llegado la Holga de 35 mm que me pillé en ebay desde Hong Kong. Mañana iré a comprobarlo. He puesto remedio a la zona catastrófica del fregadero, mientras volvía a pensar que me encanta fregar los platos. En verano, por el agua fresquita, y en invierno, por el agua calentita, pero me relaja un montón. Y siempre convenientemente acompañado de buena música, claro. Como la que llevaba en el Ipod cuando iba de camino a casa de mis padres, casi bailando r'n'r por la calle con los grandiosos hermanos renacuajos. Con mi chupa de cuero, ya casi podía sentir un tupé en la azotea y cientos de Peggy Sues con vestidos de lunares y coletas haciendo palmas y bailando de mi mano. Y si hablamos de música, convendría comentar que, además de mis adorados Pavement, hoy se ha confirmado que los Pixies también vendrán al Primavera Sound 2010!!! diSoRdEr rocks!!!
Cuántas noches en el New York, A Saco, Karma, Sr. Lobo, Plataforma, Alfa, Magic...
(pero a mí no me gusta salir... ejem!)







