dilluns, 18 de setembre del 2017

diMe QuÉ MúSicA eSCucHAs y Te diRé Lo iNCíVicO qUe eReS




La boda del viernes estuvo divertida. Empezando por la llegada de la novia con la Marcha Imperial de Star Wars, su padre con casco de Darth Vader y su hermano con uno de soldado imperial. Continuando por los parlamentos, siguiendo por el aperitivo de pie, y rematando con la música para todos los públicos: ahí cabían rumba, música comercial, electrónica, disco 80's, o Pulp, Pixies, Camera Obscura, Love Of Lesbian, Strokes o Franz Ferdinand. No conocía a mucha gente y al principio noté las pocas horas que había dormido la noche anterior, pero poco a poco me fui metiendo y socializando, y acabé pasándomelo muy bien.

La noche anterior había ido al concierto de Desert Mountain Tribe, que me sorprendieron gratamente. Fui invitando a un montón de dEsoRdeNadas, pero fue de aquellas veces en que, por un motivo o por otro, ninguna podía venir. Así que me fui con la cámara, socialicé por allí, y disfruté de la música. El problema llegó al volver a casa. Hace unos días han cambiado los vecinos del edificio de al lado. El que toca pared con pared con mi casa (y mi habitación). Anteriormente era un piso de estudiantes que, de tanto en cuanto, daban por culo con fiestas en fin de semana. Pero, por lo general, cuando les llamabas la atención, se disculpaban y paraban. Ahora han llegado unos nuevos, creo que caribeños, y por ahora el talante es lamentablemente distinto. Hace justo una semana, el domingo por la noche, protagonizaron la primera fiesta estando yo en casa. Aunque me pone bastante nervioso que la gente sea tan egoísta y mongola de hacer ruido (especialmente de noche), opté por ponerme los cascos mientras escribía y que el marrón de pararles los pies fuera para quien correspondía: sus vecinos de escalera. Como ya pasaba con los estudiantes, nadie movió un puto dedo. El jueves pasado, trabajando yo al día siguiente, y volviendo del concierto ya pasada la medianoche, volvían a tener fiesta montada. Ya no era sólo la música, sino el alboroto de un montón de gente metida dentro del piso riendo, cantando y gritando. Como si estuvieran en mi casa. Aunque me ponen muy violento estas muestras de estupidez y egoísmo supinos, y al ver la nueva inoperancia cobarde/aburguesada de sus vecinos, opté por bajar a la calle, y picar aleatoriamente al interfono, a ver si localizaba qué piso era, para pedirles educadamente que pararan la fiesta. Primero me salió una pobre abuela; después una chica que me dijo que se había puesto los tapones para poder dormir, y a la que le dije si podía ir a picarles y decirles que callaran (me puso la burda excusa de que no sabía qué piso era...); y a la tercera acerté. Me salió al balcón un chico que parecía cubano, y le dije que no podíamos dormir con tanto follón, que era la segunda vez esa semana, y que por favor parasen la música. Al principio pareció que hacían caso bajando un poco el volumen, pero al cabo de un rato volvió el jolgorio. Y seguía. Y seguía. Y se me hincharon tanto al ver el pasotismo y la falta total de respeto, que lo tuve clarísimo: si tú me pierdes el respeto y me robas mi derecho a descansar, yo te pierdo el respeto a ti y te voy a hacer callar donde más duele: llamé a la Guardia Urbana. Como no venían y ya era más de la una de la madrugada, volví a llamar. Y sobre la una y media me picaron dos agentes al interfono, y subieron a casa. Comprobaron el jolgorio, me explicaron la normativa, me recomendaron que no volviera a exponerme directamente con los incívicos y que, en caso de repetirse, denuncie directamente a la regidoria, y se fueron para el piso a parar la fiesta. Lo hicieron, y por lo que me explicaron previamente, multa de 300 euros para los fiesteros (75 si pagan antes de no sé cuántos días), y en caso de que hubiera más de 10 personas (que las había seguro), 7 euros más de multa por persona. Descanso al fin, aunque a las 5:30h debieron volver de fiesta, haciendo un ruido tremendo que me volvió a despertar. Entre la tensión de la situación y las continuas interrupciones de sueño, descansé como el culo aquella noche y lo noté en la boda del día siguiente, pero espero que hayan aprendido la lección y no vuelvan a dar por culo a los demás. Si lo hacen, tengo claro que hablaré con el presidente de su escalera y con el dueño del piso. Estoy hasta los cojones de incívicos egoístas que se piensan que viven solos en el mundo. Curiosamente, en el 99% de los casos escuchan música de mierda...

La España que adoro: gracias Madrid!! En esta lucha nos la jugamos todos...

Y por lo que respecta a la república bananera de Españistán, el fin de semana nos deja más elementos surrealistas: la Guardia Civil entrando a más periódicos y diarios digitales, requisando carteles o prohibiendo actos pro-referendum, al más puro estilo franquista; toreros exhibiendo banderas rojigualdas con el pollo fascista con total impunidad (¿os imagináis eso en Alemania con una bandera nazi? Yo tampoco...); manifiestos de supuestos intelectuales de supuesta izquierda ubicados como los baños de los restaurantes: al fondo, a la derecha; periódicos antiguamente progresistas equiparando (con tacto anal) independentismo y yihadismo, el día que se cumplía un mes de los atentados de Barcelona y Cambrils; o, atención, Tejero (sí, sí! El del golpe de estado del 23-F...) llamando 'colpistas' a los promotores del referéndum... surrealismo puro, duro y casposo. Por suerte, España no es ni pertenece a toda esta mierda neofascista, y manifestaciones en Bilbao o Madrid en favor de la libertad y el derecho a decidir han demostrado que este país puede y debe levantarse también contra toda esta pocilga: y es que este conflicto ya no es sólo una batalla de naciones, soberanías o modelos de estado, sino una lucha por todos esos derechos civiles básicos de toda democracia que la caverna de dóbermans del estado franquista está intentando secuestrar: libertad de expresión, libertad de prensa, derecho a decidir en las urnas, condena del fascismo... todo eso que internacionalmente ya se está empezando a denunciar (ya era hora!), y que no sólo afecta a Barcelona, Girona o la Pobla de Segur, sino también a Lugo, Donosti, Granada, Alicante o Badajoz.





2 comentaris:

Myowndisaster ha dit...

Joe...siento lo de tus vecinos. Haces bien en tomar medidas ( y si, suele coincidir, gente incivica igual a gusto musical pésimo). Animo con ello. Respecto a la lucha por el derecho a decidir, hoy Cristina Almeida dijo algo que me gustó mucho: la solución debe pasar por reformar la constitución para que todas la comunidades puedan decidir. Ahora es esto, pero se pueden decidir muchas otras cosas.

dEsoRdeN ha dit...

De momento esta semana los vecinos han estado tranquilitos, Myowndisaster. Cruzo los dedos, aunque desconfío plenamente de los humanos, y creo que quien es incívico, no cambia de un día para otro. Lo de la reforma de la constitución clama al cielo: el año que viene cumplirá... 40 años!!! Los mismos que duró oficialmente el régimen que ahora vuelve a aflorar sin disimulos. Y por supuesto que todas las comunidades deben poder decidir lo que crean conveniente. Lo que es inaceptable es que un estado las pueda someter contra su propia voluntad (si estuviéramos hablando de una relación entre dos personas, ¿a qué nos sonaría una actitud así...?). Y el valor o el tamaño de una voluntad colectiva sólo se puede medir de una manera: en las urnas.

mordiscos