divendres, 29 de maig de 2015

wELcOMe tO PaRAdiSe



Media tarde. Sol y calor, sombra y viento frio. Largas colas en S, como avanzando las trayectorias etílico-lisérgicas de lo que vendrá horas después. Avance rápido, quiebro con decidido disimulo a los seguratas, y paso la comida que llevo en la bolsa. Empezar la jornada con un Baxter Dury divertido y parlanchín, que se amorra a una botella de whisky/licor/lo que sea, y lanza bombones Ferrero Rocher al público. Me enamoro perdidamente de la teclista a primera vista; y a segunda; y a tercera... voy un ratito a Benjamin Booker, como homenaje y agradecimiento por su actitud en el bolo de la noche anterior con los gorilas violentos de la Barts. Llego para la última de Giant Sand, donde hemos quedado en encontrarnos con Hermano-Ficticio-R y con JJ. Intentamos ir a Sun Kil Moon, pero al ver la cola para entrar en el Auditori, optamos por volver. Recogemos a H-casi-padre, y yo me desvío para ver un ratito a Thurston Moore. Está realmente mayor, igual que Steve Shelley a la batería, pero si cierras los ojos podrías hacer un salto en el tiempo y volver a antiguos conciertos de Sonic Youth cuando el festival se hacía todavía en el Poble Espanyol. Me escapo para ver media horita de Replacements, tras reponer fuerzas en la zona de comidas. Cuando una banda que no tienes controlada consigue hacerte disfrutar en un concierto, buenísima señal. La cara opuesta a lo que pasará después con Black Keys. Antes, Antony & The Johnsons paran el tiempo junto a la orquesta del OBC, en uno de aquellos momentos exquisitos, a pesar del bajo volumen de los altavoces del escenario Heineken. L de Lesbiana me había dicho a media tarde que quería llegar para verle y que me avisaría, pero no me ha dicho nada. Tras la calma, tenemos ganas de tempestad y músculo, pero ya desde los primeros minutos de Black Keys, intuímos que vamos a pinchar hueso: sonido lamentable, actitud que deja mucho que desear, y no dan una a derechas. Recuerdo aquél concierto en Madrid de hace un par de años y medio, y me pregunto si es la misma banda o nos están dando gato por liebre. Curiosamente, cuando se quedan ellos dos solos, suenan mejor que cuando están con los dos músicos de acompañamiento. Una vez tocan un 'Lonely Boy' totalmente descafeinado, acaban con mi paciencia, y opto por largarme a la otra punta del recinto, a ver si todavía engancho un par de canciones de Los Punsetes. Tras una contrarreloj de 10-15 minutos largos para llegar hasta el otro extremo del Forum, pillamos las dos últimas estrofas de 'Arsenal de Excusas'... y la banda se despide. Me cagontodoslosmuertos de los Black Keys y del técnico de sonido que me han hecho comerme un bolo impropio de una gran banda, a costa de perderme a una de mis pocos grupos españoles favoritísimos (con permiso de Los Planetas y los lesbianos). Hacemos una cerveza para olvidar, y optamos por la retirada. Ha sido una jornada larga, y todavía nos quedan dos maratones más de orgasmos sonoros...









2 comentaris:

hiro ha dit...

Vaig dir que no passaria per aquí a llegir les teves cròniques del Primavera, però la curiositat ha pogut a l'enveja, jajaja
Així el concert de Black Keys no va valer la pena? doncs mira que era un dels grups que m'hauria agradat veure. Los Punsetes molen molt! si hagués anat al PS, hauria tingut un conflicte d'interessos entre els dos grups...
A veure que tal la resta de festival :)

dEsoRdeN ha dit...

jeje. Sí, el bolo de Black Keys va ser una tifa de tres parells de collons, gran decepció. I la putada és que Los Punsetes tocaven a l'altra punta del Forum, i per molt que vam córrer, només vam pillar les dues darreres estrofes de 'Arsenal de Excusas'... i el "muchas gracias, Barcelona" :S El festival se m'ha passat volant! Més que mai!