dimecres, 6 de maig de 2015

TimE OdDiTy




Hoy ha sido un día de conectar pasado-presente-futuro. Una llamada inesperada, una comida improvisada. Ya pueden pasar meses o años sin vernos, que Hermano-Ficticio-R es de aquellas personas con las que parece que no pasen los años. Y sí que pasan, y ahora existen hijos a pares, y responsabilidades que parecían imposibles dos décadas atrás, cuando le echaban de los conciertos por escupir al cantante de una banda punk de escaparate; pero el espíritu indomable y noble que se esconde detrás sigue siendo el mismo. Forma parte del reducido ejército de Hombres-Espejo ante los cuales da gusto mirarse; y que te ilumine, y te ayude a encontrar también tu perfil bueno. Y cuando alguien así te dedica según qué palabras, también te permite ver algunas de tus propias virtudes que quedan escondidas bajo la sombra de una excesiva humildad o autoexigencia. A veces lo que para uno es normal, para otro es algo extraordinario, porqué las rutinas de la costumbre son como el polvo que cubre y sepulta cualquier objeto que fue luminoso en otro tiempo o a otros ojos. Y, cosas de mi adorado azar, ahora que estaba escribiendo sobre él, ha empezado a sonar en mi biblioteca de Itunes uno de los discos que fue banda sonora de aquellos días de máxima intensidad de nuestros caminos cruzados. Me flipan estos guiños del azar. Como hablábamos por la tarde-noche con E-Platónica y La Rossa Animosa, hay olores, sabores, etc. que tienen la capacidad de transportarte en el tiempo o hacerte pensar en personas determinadas. Y en el caso de la música, pasa exactamente lo mismo. Las calles del Raval también te enseñan fotos antiguas con ellas mismas de protagonistas, y en momentos así eres consciente del paso del tiempo. Y si esto fuera una película, ahora vendría una batería de flashes de escenas pasadas, trenes perdidos, o malas elecciones; pero también de vivencias comunes, momentos marcados al fuego, y arrugas con nombre de mujer. Sigo teniendo la sensación de que, por mucho que haya intentado hacérselo ver, ella no es capaz de ver lo mucho que me ha marcado, para bien y para mal. Y me sorprende que, por mucho que bucee, siga habiendo mar y mar más y más abajo. Quizás al final de todo haya otra superficie vuelta abajo, donde poder sacar la cabeza y respirar bien hondo antes de volver a sumergirte para abajo, o para arriba, según se mire. Con tupé, melena o recién rapado, el espíritu se renueva, pero el fondo del cuento sigue siendo el mismo...



4 comentaris:

Paola Vaggio ha dit...

Totalmente de acuerdo.

hiro ha dit...

Va escupir a un cantant de punk de fireta? jajajaja molt fan del teu amic. Què bé quan la gent és manté fidel a si mateixa, tot i el pas del temps i els sutracs de la vida...
Les olors i la música, per mi tenen una capacitat molt més bèstia que qualsevol imatge, de transportar-me al passat, o fer-me reviure un record com si m'estigués passant ara. Això em fascina!

Ses ha dit...

Es curioso, hay gente que, a pesar de verla de uvas a peras, es como si te vieras cada día.

dEsoRdeN ha dit...

para bien y para mal, Paola Vaggio...

Sí, un dia t'explicaré aquesta història amb calma, hiro, perquè fins i tot va sortir al diari... XD Oi que sí? és increïble!!

Cierto, Sea. Tiene algo de magia

saludes y felicidades