dilluns, 5 d’agost de 2013

cOSas QuE mE pONen dE mALa fOLLa



De las 13 campeonas del mundo de waterpolo, las 8 a las que el ABC no pone dónde nacieron son las 8 catalanas; qué cosas...

Es curioso cómo, estando absolutamente dormido como estoy hasta media tarde, mi quijotera esté tan activa de buena mañana para generar odio hacia todo lo que se escape al sentido común; en los 10 minutos de casa al metro, me da tiempo a querer asesinar a las dos abuelas que dejan que el perro se mee en mitad de la calle (lo que me hace desear irme a su casa a mearme en mitad del pasillo), al mongo que para su coche en mitad del paso de peatones, a la zombie que camina hipnotizada por su Sillyphone sin mirar al frente, al tontito que sube la calle por la izquierda y no se aparta, a los responsables de que el fin de semana sólo haya un metro de buena mañana cada 10 minutos o un autobús cada media hora, o a la subnormal maleducada que no deja que la gente salga del vagón antes de entrar a toda hostia para poder sentarse como si le fuera la vida con ello. Esta mañana he empezado a visualizar un corto sobre gente asesinable que lo petaría bastante. Una cosa que me gusta bastante son los diálogos internos que se generan en mi cabeza. No paro de hablar conmigo mismo cuando voy por la calle, y es una lástima que sean conversaciones silenciosas, porqué de verdad que os reiríais mucho si me escucharais de la mala hostia que me gasto ante el Lerdismo Ilustrado que gobierna nuestros días. El día que nos implanten una entrada USB en el cerebro, os hago una copia, o lo cuelgo en internet.

Todo esto, el día después de que tuviera que bajar al piso de abajo a hacerles callar a medianoche. Os pongo en antecedentes: el diSoRder'S Palace era un remanso de paz hasta que, hará cosa de 2 o 3 años, se mudaron al piso de abajo una pareja de franceses. Tienen el piso como segunda residencia y sólo vienen de tanto en cuanto, así que, a priori, no parece tan mal plan de cara a la convivencia. ¿Problemas? Para empezar, las obras que hicieron con el culo, y que me provocaron grietas en las paredes que, a día de hoy, nadie ha arreglado. Yo soy muy despendulado y todo lo dEsoRdeNado y feliz de la vida que queráis, pero me toca bastante lo que no suena que, ante situaciones así, no pase nada y te tengas que comer la incompetencia de otros (pero bueno, con el ejemplo que dan los políticos, tampoco se puede esperar mucho más, claro...). Por supuesto, ante algún intento de congeniar del vecino provocante de todo, fui todo lo seco que pude, no se vaya a pensar que invitándome a una cerveza me voy a olvidar de todo. ¿Segundo problema? Una puta puerta que deben tener en la cocina, con muelle para que se cierre sola , y que provoca unos portazos que hacen temblar media casa. Algo que os aseguro que pone MUY nervioso, cuando intentas leer, o escribir, o hacer cualquier actividad que requiera de un mínimo de concentración y calma. ¿Y tercer problema? Como no están casi nunca, en verano alquilan el piso a franceses que vienen de vacaciones unos días. Y, en estos casos, tanto te puede tocar alguien silencioso y respetuoso, como manadas de adolescentes en celo con las hormonas desbocadas antes la ausencia de autoridades paternas y el contexto de estar en otro país. Así, anoche tuve que bajar a pedir (muy educadamente, todo sea dicho; aunque hubiera un transfondo de furia asesina en mi interior) que pararan la música a unas lolitas que llevaban un par de horas de cantar, reír como gallinas y, resumiendo, dando por culo sin tener en cuenta de que allí vive gente (y algunas personas también). Lo divertido fue que, cuando una me abrió, otra despistada salía de la habitación en bragas y sujetador. Por suerte, se acojonaron y quitaron la música enseguida, y se fueron de fiesta. Hablando se entiende la gente...

Y si este fuera un país normal, aquí habría acabado mi entrada. Pero como vivimos en una selva de orangutanes anormales y xenófobos, he guardado mi reserva de bilis Deluxe para dos casos que me han  puesto de muy mala leche. Y ambos tienen el mismo transfondo: uno, el de una chica valenciana a la que no dejaron entrar al festival Arenal Sound por hablar en catalán con sus amigos. Y otro, el de la campeona del mundo de waterpolo Roser Tarragó, que en cuestión de horas ha pasado de ser una heroína a recibir insultos y amenazas y a tener que cerrar su cuenta de twitter por el terrible delito de tener ideas políticas propias: resulta que la chica quiere la independencia de Catalunya (como queremos tantísimas otras personas a las que NO NOS DEJAN elegirlo democráticamente), y eso les da derecho a algunos cavernícolas intolerantes (lamentablemente MUY comunes en este país) a decirle de todo y a acusarle de "no sentir los colores" y mierdas similares. Argumentos de cabeza de chorlito, vamos, de gentuza que luego serán los primeros que irán dando lecciones de que no hay que mezclar deporte con política y cosas similares. ¿Algún ingenuo en la sala se cree que los futbolistas que ganaron el mundial lo hicieron por un país, y no por ellos mismos? ¿A los Chepkin, Dushebaev, Nina Zhivanevskaia y demás deportistas que han ganado campeonatos y medallas para España alguien les cuestionó que lo hicieran con más o menos sentimiento? ¿O a la misma Mati Ortiz, también campeona del mundo junto a Roser Tarragó, alguien le acusa de no sentir la selección por ser mexicana? Ah, no, claro, que todos ellos no son catalanes (o vascos, que para el caso, sería lo mismo), y como tales, terroristas malvados satánicos que comemos niños para almorzar y violamos a las adolescentes que hablen castellano (aunque lo hagan con más faltas de ortografía que nosotros). Estoy hasta los huevísimos de toda esta mierda casposa franquista, y de todo este semi-apartheid consentido, impune y asquerosamente demagogo. Deseo como pocas otras cosas en la vida que nos dejen en paz, hacer nuestro camino, y dejar atrás este lastre social, económico y educativo. Y, por mucho que a algunos les interese pintar el apocalipsis, tened claro que los que queremos este camino lo hacemos desde el respeto mutuo, con toda la voluntad de diálogo y entendimiento del mundo, y sin odios hacia un país o a su gente. Aquí el único odio que siento yo (y que es descomunal) es hacia esa gentuza que hace de la intolerancia, la demagogia y la xenofobia su manera de ir por la vida. Los que quieran ese tipo de país, ya pueden comérselo con patatas y cagarlo en forma de diarrea mental, que eso se les da muy bien...





5 comentaris:

Ses ha dit...

Justo esta mañana estoy indignadísima por lo mismo, he leído lo de ambas chicas y todavía me cuesta asimilarlo, a veces tengo la sensación de que España se ha olvidado de la historia. Nunca entenderé este odio hacia los catalanes. La de veces que habré oído: para ser catalana, eres muy simpática. Como si tuviéramos un carácter agrio... teniendo en cuenta nuestro historial de comercio marítimo, creo que deberíamos ser tachados de sociables, ¿no?

Campanilla ha dit...

No sabes lo que te entiendo....Exterminemos a los vecinos por favor!!!

hiro ha dit...

PLAS, PLAS PLAS!!! (són aplaudiments, encara que podrien semblar bufetades -les que fotria a tota aquesta colla de lerdos, incívics i xenòfobs que has descrit tan bé i que em desperten l'odi més visceral).
Suscric tot el que has dit! Desgraciadament, l'odi cap a Catalunya i aquests comportaments fascistes encara em sorprenen amargament. Però en quina pseudomerda de democràcia vivim???!!! tota la vida lloant la "meravellosa" transición i quan grates una mica -o ni això- surt el mateix menyspreu de sempre.

Com he rigut imaginant-me les teves converses silencioses de mala hostia, jaja.

Cé. ha dit...

Es curioso eso de que el odio sea capaz de despertarte... jiji. En realidad a veces la gente es muy odiable, pero yo siempre me pregunto si no tendré yo actitudes a veces que los demás también pueden odiar, aunque sea inconscientemente. Es cierto que a veces esos comportamientos son conscientes, pero seguramente otras no lo sean. Ah, y odio a los que se pegan por encontrar asiento en el metro, a mi una vez casi me tira al suelo un hombre de las ansias que llevaba, como si fuera la muerte ir de pie (encima a veces para un par de estaciones de mierda).
Tus vecinos parecen realmente insoportables, aunque la mayoría de vecinos que conozco son realmente insoportables. En mi piso del año pasado eran majos, pero como las paredes eran de papel escuchábamos todas las conversaciones. Era gracioso, porque oírles discutir por qué iban a comer era casi como tener padres en casa o algo así. Los de ahora, quitando el que se pone a taladrar todos los días a las 8 de la mañana no molestan demasiado (y sí, yo me despierto pronto igualmente - creo- pero aún así jode estar leyendo o lo que sea con el puto taladrito de fondo nosecuantas horas, muero de curiosidad por saber qué taladra-. En cuanto a los franceses, la gente que viene de fuera siempre suele "desmadrarse" un poco, sobre todo si son jóvenes o demás. En Salinas odian a "los madrileños", porque cuando van a pasar Agosto allí son muy ruidosos, lo ensucian todo, etc.
Yo la verdad es que sin necesidad de ser catalana no siento los colores de España (a ver, no voy a pedir la independencia asturiana, pero XD). Tampoco es que odie el país, solo algunas cosas, pero no tengo ese sentimiento de pertenencia. Es obvio que si ganas una competición deportiva lo haces por la satisfacción que te produce y no por representar a un país, al final eso es cuestión del dinero que te paguen, etc. Lo que pasa es que la gente no respeta nada en absoluto, somos muy intelorantes en general, no sólo con temas catalanes-vascos, también se pone verde a quien afirma ser de derechas, por ejemplo. Deberíamos respetar la ideología de cada uno y ya está, pero en fin. Me parece muy fuerte lo de El marca, que bien está el periodismo. A todo esto, me acabo de acordar de que me quería comprar el libro de "Papel mojado" que hablaba de la crisis de prensa y demás (y sí, lo comparto contigo porque como el comentario es tan corto había que añadir un dato irrelevante).
Lo del arenal la verdad es que me parece muy raro, sigo pensando que habría que ver la situación, porque los vaciles y los tonitos también cuentan mucho, y a veces en estos sitios la gente se flipa un montón.

dEsoRdeN ha dit...

Malditos tópicos, Ses. Y maldita incultura interesada...

Pues mira que me considero bastante afortunado en cuanto a vecinos, Campanilla. Pero éstos han sido más fuente de problemas que otra cosa

jeje, gràcies, gràcies, hiro... :) T'acompanyo en les bofetades a tots aquests capullos. Tu no tens autoconverses mentals d'aquestes? ;D

Es como una segunda dimensión, Cé: mientras todo mi cuerpo y mi mente están absolutamente dormidos, tengo una especie de reserva que funciona aparte con todos mis odios encendidos... XD Estoy convencido que yo alguna vez también puedo resultar odioso para otros de manera inconsciente, pero eso es porqué no tienen criterio... :P Yo en general tengo suerte con mis vecinos, pero éstos en concreto (o los 'realquilados') me dan un poco por ahí. Estoy de acuerdo que somos una sociedad muy intolerante, y que el periodismo da bastante asco en general. Y el tema Arenal, estoy plenamente convencido que pasó tal cual lo cuenta la chica. A mi experiencia propia en hechos de catalanofobia me remito...