dissabte, 31 d’agost de 2013

La ViTtA PeNdeNtE


Me levanto con las campanas de las doce, con ese estado semicatatónico del día después de una noche antes. Duchita, picar algo, y camino de Santa Maria Novella, probando una ruta diferente, que me hace dar una vuelta bastante estúpida. Como siempre, llego pillado aunque haya salido bien de tiempo, y tengo que hacer nuevamente un sprint por el andén (el típico sprint psicológico, porqué al final siempre acaban sobrando 2 o 3 minutos; aunque ayudaría que los horarios de web, máquinas expendedoras de billetes y del marcador de la estación fueran el mismo, y no 3 distintos). Recopilatorio soul dEsoRdeNado, y a mi lado una lolita con unas Converse con la Union Jack muy chulas. Una hora después, estación de Pisa Centrale, donde hace un calor espatarrante. Plena confirmación de mi acierto al cambiar de planes, regateando a la lluvia del miércoles. Todavía lejos de la zona guiri, me meto en un restaurante correcto, donde me sirven unos gnocchi al formaggio correctos con una Coca-cola correcta y unos incorrectos 15 eurazos que no me esperaba en absoluto. Todavía con el puñal en la espalda, y tras haberles chupado todo el wi-fi posible con la palabra vendetta en mente, encaro Francesco Crispi arriba y cruzo el Arno, buscando la sombra como... los animales que busquen habitualmente la sombra, vaya. A punto de llegar al Campo Dei Miracoli, empieza a emerger la cabeza inclinada de la torre. No sé por qué, me la imaginaba más alta. El espectáculo de cientos de freaks es dantesco, y no puedo evitar hacerles fotos a esos aguantadores de torres imaginarias, pero sin que salga la Torre, claro. Yo me hago una autofoto con significado, emulando la que se hicieron mis padres 4 décadas atrás y que decoraba un tocador de su habitación en nuestro antiguo piso de alquiler. Encuentro el relax a la sombra de la torre, tirado en la hierba mientras escribo. Doy una vuelta por el Duomo, el Camposanto, y el Battistero, donde me siento a sus pies a leer un poco. Una anciana entrañable canta y da palmas, mientras su perra Mina le acompaña aullando, o lo que sea que hacen los perros. El airecito es altamente agradable, y la paz sólo la rompe el pelmazo que corta la hierba plagada de turistas. Morir atropellado por un cortacésped a los pies de la Torre de Pisa podría formar parte del mítico programa de 1000 maneras absurdas de morir. Helado de mascarpone e nutella y yogurt variado. La luz y las calles transmiten calma. Piazza dei Cavalieri se esconde vergonzosa de los turistas, como aquella típica persona a la que le da reparo hablar para mucha gente. Compro chicles y un sello para la habitual postal para mis padres en un estanco regentado por una oriental que habla italiano. Cuanto menos, resulta curioso, como tantas otras cosas en la hiperbólica Italia...



De vuelta a la estación, compro el billete y la máquina dice que el tren sale en 2 minutos, así que volvemos al tradicional sprint; o debería decir al tradicional sprint estúpido, porqué el tren sale en realidad en 20 minutos, y yo me cago en todo tras haber corrido escaleras arriba y abajo en 3 andenes diferentes (por cierto, mi cadera vuelve a molestarme, y me cago en todo otra vez). La luz crepuscular invita a escuchar a Rodríguez, que es ese tipo del que nadie tenía puta idea de su existencia hasta hace 3 días y medio, y ahora matan por una entrada a sus conciertos. Yo preferí irme a Madrid cuando tuve que elegir, pero me encanta esta BSO, como me gustó también el ya famoso documental. Son poco más de las 20h y por aquí ya anochece, lo cual es una señal de que empieza a acabarse la mejor época el año. Llego a Firenze con la épica arcádica de 'Funeral' en los oídos. Me meto en un sitio donde hacen trozos de pizza baratos, para compensar la comida. Le debo caer bien a la camarera del desparpajo, porqué me regala un bol de patatas fritas. O eso, o es puro márqueting para que coja algo más de beber, porqué tienen un punto extra de sal. No para de sonar música muy de lesbianas, que no es nada en concreto pero yo ya me entiendo. Quizá la chica que cena con ella sea su novia, o quizás sea sólo mi imaginación peliculera; esa que tenemos todos y que le da una vuelta de tuerca a las historias que nos rodean, sean reales o no. Supongo que todos andamos ávidos de emociones e historias extraordinarias para desafiar al día a día. La confianza con la que la chica se tumba a dormir en el sofá me dice que quizás no estuviera imaginando tan alto. La A-Lombarda me ha escrito diciéndome... que el lunes cogemos el mismo avión!!! O el azar es más puta de lo que pensaba, o ella se ha cogido el billete después que le dijera mi vuelo y lo transforma en casualidad. Oigo voces gallinaceas foraneas por la ventana, y me entran tentaciones de bajar a dar otra 'vuelta' como la de anoche, pero quiero irme a dormir pronto. Voy a hacerme la maleta, que mañana le diré ciao a esta encantadora ciudad y me iré rumbo al norte, donde le diré otro tipo de ciao a Verona. Y por cierto, otra cosa útil que me llevo a la cama: cuando tengas que escribir en según qué cacharros, el tren no sería el mejor sitio para hacerlo...


8 comentaris:

Ses ha dit...

Para mí, el Camposanto es memorable, siempre volvería a visitarlo.

Pio ha dit...

Menudo viaje te estás pegando!! La Bella Italia!, Pisa es una de mis pendientes, pero es demasiado turística, aunque el año que viene tal vez visite el sur por una boda. En Verona no se te olvide meterle mano a Julieta y tocarle las tetas jajaja.
Te recomendaría pasar por Boloña o Padua, hay unos sitios para comer espectaculares y caros si, como saben sacar los higadillos a los turistas

Ciaoo Bambino! :D

dEsoRdeN ha dit...

Toda la plaza es bastante espectacular, Ses, aunque lo que vi de la ciudad me dejó un poco frío

dEsoRdeN ha dit...

Bueno, ni que sea una vez está bien ir a Pisa, Pío, pero con visita de un día tienes de sobra. jaja! todo el mundo lo hacía, pero yo eso lo reservo para mis momentos de intimidad con la joven Capuleto... ;p Por Bologna he pasado hoy con el tren, pero no he bajado. Domani, Milano!

Cé. ha dit...

1. Eres muy bohemio.
2. Yo no me hice la foto sujetando la torre de PISA porque me daba vergu posar así.
3. Pisa me gusta tan poco como la pizza.
4. Quiero un helado de yogur.
5. Mandas postales a tus padres, eres amor.
6. Me da curiosidad la Lombarda. Esperaré ansiosa la entrega desordenada del martes ;)

hiro ha dit...

Ja et vaig dir que el frikisme turístic a Pisa era total, jaja

Pd: música molt de lesbianes?? o.O jajajaja

dEsoRdeN ha dit...

1. me lo tomo como un piropo, Cé 2. yo tampoco la hice, porqué era difícil hacer una autofoto y el mongo a la vez XD 3. tu criterio gastronómico es lamentablemente raruno, ya lo sabemos 4. pues comprátelo (qué buenos están! :P) 5. Y no sólo a mis padres... ¿todavía no sabías lo amor que soy? 6. contestar esto a posteriori ya no tiene sentido... XD

brutal, hiro!! jaja, sí, no ho deia en plan despectiu, eh? :D però jo m'entenc el que vull dir: que si una cantautora rollo Tanita Tikaram, que si ara Lisa Stansfield, que si ara música de ball petarda... XD

Blogger ha dit...

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