dilluns, 2 de setembre de 2013

giOrNo RoSsoNerO


 

Sentado en el sector 242, fila 17, asiento 39 de San Siro, en el secondo anello verde, con bufanda de SuperMario rossonero al cuello, a una hora del inicio del Milan - Cagliari. Por ahora sólo se oyen los gritos de los ultras visitantes, justo por encima mío, pero afortunadamente bastante más a la izquierda, y con una red de seguridad de por medio. De este estadio dicen que es l'Scala del calcio, y la verdad es que por dentro es bastante impresionante (aunque mi bagaje de estadios mundiales ya empiece a ser interesante, y en diSoRderLand sea asiduo a uno de los mayores del planeta). Tengo la sensación de que existen muchos paralelismos entre los tiffossi rossoneri y els socis blaugranes, clubes que unen a gente de clases sociales de todo tipo, pero que comparten el mismo orgullo por unos colores y toda la historia legendaria que llevan detrás, y que empezó precisamente el mismo año, en que se fundaron ambos. Si simpatizo con un club en Italia más que con los demás es precisamente con el Milan, desde que hace ya muchos años le metió un 5-0 al Equipo del Mal que marcó a toda una generación. Recuerdo que incluso algún amigo de la escuela fue a recibir al Milan con un bufanda rossonera cuando vinieron al cabo de unas semanas a jugar la final de Copa de Europa al Camp Nou. Y fue un amigo de veras, no lo típico que se pone en la piel de otros para esconder cosas de las que avergonzarse. Era la época en que los maléficos lo ganaban todo y nosotros casi nada, y el complejo de segundones era evidente. Pero, de repente, aparecidos como por arte de magia, los Donadoni, Gullit, Van Basten y compañía les metieron una manita a aquel equipo que parecía invencible. Y además de darnos una de las mayores alegrías futbolísticas de nuestra infancia, nos enseñaron una gran lección vital: por muy negro que parezca que pinta todo, por muy difíciles que parezcan nuestras metas, siempre hay que tener esperanza, porqué nada es eterno ni inalcanzable; ni tan siquiera nuestras frustraciones, miserias ni utopías, personales o colectivas...


Suena 'Sweet Child O' Mine', y los jugadores rossoneri salen a calentar. He empezado el día en Verona, donde cerca de la estación me han preguntado por el estadio. Les debo parecer italiano, porqué esta tarde en la Galleria Vittore Emmanuele II un hombre me ha dicho que le recordaba a un compañero de universidad. Quizás tenga un doble italiano, o era una mera excusa para pedirme una moneda. A diferencia de lo visto hasta ahora, Milán me parece una ciudad más 'europea' y mucho más cosmopolita. El tema de la moda me parece indecente: caminando por Pietro Verri, cada tienda parecía competir por quién tenía los productos más caros; normalente en los escaparates se suelen destacar los precios económicos para atraer a los clientes, pero aquí el tema funcionaba al revés: zapatos a 520 euros, americanas a 1.800, o un gabón a 2.490. Hay que ser cretino para gastarse eso en ropa. El otro momento de indignación y rabia furiosa ha sido en el Duomo. Arquitectónicamente, la catedral es preciosa; una obra maestra del gótico. El problema ha venido dentro. Te obligan a quitarte la gorra, y te hacen pagar... por hacer fotos! (si pagas te ponen una pulserita fosforito como en los conciertos, y así los vigilantes que rondan la iglesia controlan a distancia quién puede hacer fotos por la gracia del dios dinero y quién no). Esos son los valores cristianos, y su particular 'respeto' y 'tolerancia' hacia los que no compartimos su visión de la vida, y su coherencia en la defensa de la austeridad y los valores no materiales. Decido abortar la misa que imparten entre humo, un fuerte olor a incienso y un enorme y ruidoso órgano, y lo hago con mi propia música en el Ipod y un 'middle finger' en mi dedo; curiosamente, tenía sonando de mi última escucha '666 Conducer', y es que, consciente o inconscientemente, había entrado en Milán con Black Rebel Motorcycle Club (banda fetiche que compartimos con la A-Lombarda; de hecho, un concierto suyo al que fuimos juntos fue mi última entrada del primer blog de dEsoRdeN). Pero busco con total premeditación y rabia el 'Antichrist Superstar', y me pongo de un tirón a todo volumen la susodicha canción, '1996' y 'Minute Of Decay'. Os aseguro que todo esto mezclado con el órgano de la misa y en ese escenario ha sido una experiencia acústica impresionante. Ver a la gente rezando, o a abuelas que casi no podían ni andar arrodillándose ante imágenes religiosas me ha parecido denigrante y vomitivo. Mi rabia era tal que he decidido ponerme la gorra de camino a la salida, y cuando un perro de la secta me lo ha recriminado, le he señalado la salida y, por supuesto, no me la he quitado. Y, obviamente, he decidido renunciar a mi idea inicial de subir al Duomo para verlo desde arriba, porqué me niego a financiar sectas con un solo céntimo de mi dinero. Muerte a todas las religiones del mundo.


Como el día en el campo de la Fiorentina, el partido ha sido aburrido de cojones, y me ha hecho valorar aún más lo que hace el Barça cada domingo (por cierto, no sé ni si han jugado este fin de semana). Pero el Milan ha ganado 3-1, y Balotelli ha marcado uno, ha dado la asistencia de otro, y ha provocado el rechace del otro. Saliendo del metro, han empezado a caer 4 gotas, y tras una buena tronada, ahora veo y oigo la lluvia desde la cama. Justo en el único sitio donde las previsiones eran de no-lluvia. Me habría hecho gracia curiosear la noche milanesa, pero no hay mayor enemigo dEsoRdeNado que la lluvia (al margen de la fatiga que empiezo a acumular). Mañana lunes se acaba la aventura italiana en el aeropuerto de Malpensa, donde me reencontraré, años después, con la A-Lombarda...



5 comentaris:

V.M. ha dit...

Bueno, en materia de estadios, ahora te falta el Maracanã!
Te espero!

NaoBerlin ha dit...

Qué suerte, San Siro!!!! Milán sí que es una ciudad que no he visto, pero mucha gente me ha comentado que salgo las míticas galerías y la catedral, que no tiene el mismo gancho que el resto de ciudades importantes. Por cierto, y ya sabes que no soy del Madrid, a vosotros también os dieron una tunda importante en una final de copa de europa xDDD El Celta la única vez que estuvo en San Siro ganó en Champions, con un churro de gol de Paco Nacho de escándalo xDDD

NaoBerlin ha dit...

*salvo

hiro ha dit...

Anar a veure un partit a San Siro, pel que contes, ha de ser tota una experiència. Jo també recordo aquell 5-0! jiji
En serio ara fan pagar per fer fotos dins el Duomo???!!!! molt fort!!! recordo que em va impressionar molt la catedral.

Pd: sí, el Barça ha jugat aquest cap de setmana amb el València i han guanyat 2-3 :D

dEsoRdeN ha dit...

jeje, V.M., pues eso no estaría mal... :)

Oh, pues tiene su puntito, NaoBerlin, aunque no la cambio por Londres, París o Roma, por decir algunas. jeje, aquél 4-0 fue el pago que les hicimos como agradecimiento a la manita al Equipo del Mal... ;P (y nos estuvo bien empleado, por ir de sobrados a aquella final, y porqué el burro de Cruyff dejó a mi ídolo Laudrup en el banquillo). Sí! Eso fue con Lotina, no?

està 'xulo' San Siro, hiro! (ui, t'has fixa't que rimeu? ;D) Cóm obliar aquella maneta històrica, eh? ;P sí, sí, és patètic! (vaig veure i saber lo del Barça... dimarts!! XD)