Pones 'Blogger' en Google, y lo primero que te sale es la noticia de una bloguera que se ha desnudado en Interviú. Por suerte, a mi todavía no me han llamado, que la tentación del verde crujir de los billetes sería grande. Incursiones en las redes sociales, entre chonis, acores/actrices porno frustrad@s, tristes desesperadas y poca gente normal. En las de temas musicales ya me siento más cómodo, y empatizo con fascinación con otras para misántropos como AvoidHumans o Cloak. La primera funciona a partir de un geolocalizador que concreta tu posición, y te permite evitar las zonas cercanas susceptibles de estar masificadas de gente. Ideal si estás viajando o si vives en ciudades con overbooking de invasión guiri, como sería mi caso. La segunda aplicación me parece incluso más brillante y útil: también funciona a partir de geolocalización, y hace que puedas esquivar encuentros casuales en la calle con tus contactos cuando no tienes ningunas ganas de ver a nadie. Se ve que incluso tienes la opción de ponerte una alerta a la que la aplicación localice a uno de tus contactos a menos de la distancia que hayas programado previamente. Supongo que también la puedes utilizar en modo inverso, y provocar encuentros nada casuales con contactos a los que sí quieras ver, cosa que me hace reflexionar sobre lo perverso, maquiavélico y antinatural que se está convirtiendo el mundo con tanta aplicación, red social y posibilidad de control sobre los demás. Yo cada vez tiendo más a publicar el mínimo de información posible sobre mi en la red, pero la verdad es que asusta pensar en lo expuestos que estamos ante ese Gran Hermano que profetizaba Orwell hace casi 70 años. Y me sigue flipando (en negativo, claro) que el exhibicionismo vanidoso generalizado supere con creces a la prudencia y la humildad en la red. Definitivamente, el ser humano continua superando su infinita capacidad de cretinismo ilustrado...
Ya casi septiembre
Fa 1 setmana














