dimarts, 4 de setembre de 2018

OdiO eL tRAbajO




A veces uno tiene reacciones inexplicables. Impulsos o inhibiciones, puede ser por exceso o por defecto, que no puedes controlar, incluso siendo consciente que quizás no sea la mejor solución o decisión. Pero algo te lleva a hacer o no hacer eso incorrecto, o poco recomendable, o inadecuado. Puede ser absurdo, contraproducente, pero no consigues evitarlo. Los seres humanos somos realmente incoherentes, incomprensibles, y débiles. Al menos, yo lo soy. La virtud en todo esto es que parece que he conseguido hacer esas cosas sin juzgarme ni machacarme a mi mismo, como asumiendo mi miserias y defectos. Algún día aprenderé a no juzgar a los demás, y seguramente seré más feliz. O quizás no lo consiga, no nos engañemos...

Otra cosa distinta es cuando haces algo convencido, contrariamente a la opinión mayoritaria de los demás. Y sí, pueden llegar a hacerte dudar. Pero tú lo ves claro, y tienes que desafiar a los miedos ajenos para seguir adelante con tu decisión. En las últimas dos semanas mi empresa me ha ofrecido dos veces una tarea que comporta mayor responsabilidad, pero les he dicho que no. Mucha gente no lo entiende, y aunque dejé clara mi postura desde que empezaron los rumores sobre lo que me iban a ofrecer, se pensaban que iba de farol. Pero en mi interior siento varias razones para decir que no. La primera, y fundamental, me apetece cero. Ya he hecho esa tarea años atrás y no me gusta nada, por mucho que comporte supuestas ventajas, como mayor proyección o mayor sueldo. Me cago en todo eso. Básicamente porque con el que tengo ya me da para vivir y pagarme mis vicios, y el aumento que supondría esa nueva función no me compensa en absoluto la segunda razón para rechazar la oferta: marrones, tener que tratar con gente que me da pereza absoluta, y hacer sacrificios en mi vida personal por la mayor responsabilidad del cargo. No me da la gana que mi vida personal vuelva a quedar supeditada a la laboral, como también me ha pasado en otras épocas. Y la proyección es algo que me importa bien poco, porque ya he hecho lo que quería hacer cuando decidí dedicarme a esto, y mi único objetivo en mi vida laboral ahora mismo es ganar dinero para poder sobrevivir y viajar por el mundo.

Hay más razones que arrastro en los últimos años, y por las que interiormente me niego a salvarles la papeleta a última hora, por esa falta de previsión y ese hacer las cosas tarde y mal tan características de la empresa donde trabajo. Y tienen que ver con un proyecto que hice en los últimos años: la primera razón, es que me robaron la pasta de todo un año de trabajo dándome largas sobre un plus que la empresa acabó admitiendo que me correspondía, pero que no me quiso pagar "retroactivamente", aunque yo lo venía reclamando desde el primer día (y por tanto, no tenía nada de retroactivo). Y el segundo motivo es que este proyecto que me estuve currando durante dos años haciendo mil sacrificios (de mi vida personal, pegándome unos madrugones inhumanos, saltándome el convenio respecto al tiempo de descanso entre una jornada y la siguiente, jornadas de 15 horas, centenares de kilómetros de carretera...) saltó de un día para otro por el capricho del director general, que en vez de intentar solucionar hablando como personas adultas un conflicto con otra institución implicada, decidió que por sus huevos aquello se había acabado para siempre. Sin dar ninguna explicación. Ni a mi, ni al comité de empresa, ni públicamente. Como comprenderéis, desde entonces mi desafección hacia la empresa y desmotivación respecto a mi trabajo se multiplicaron por 200.000.

Y a pesar de todo, es posible que al final acabe haciendo esa tarea obligado. Tendré la conciencia muy tranquila porque habré sido honesto y transparente y les habré dicho lo que había por mi parte. No me pienso estresar, ni pienso asumir ningún sobreesfuerzo que no me toque hacer. Y si toman esa decisión irresponsable de ponerme a mi, tendrán un doble problema: porque yo estaré puteado y no tendré ese plus de motivación extra que sí tendría otra persona que podría hacerlo perfectamente bien y en la que nunca confían. Dos puteos en uno. Ellos sabrán.

Por lo demás, las cosas están más relajadas entre La Chica Del ExNovio Imaginario y yo, y ya no es tan violento ir a currar. Mi actitud sigue siendo fría y distante, pero es cierto que nos hemos ido acercando poco a poco en las últimas semanas, y ya podemos mantener una charla cordial y normal. Allí, porque fuera del curro me apetece cero verla. Por todo lo que pasó y que para mi sigue sin haberse cerrado (sigo esperando rectificaciones y disculpas), y porque en lineas generales me ha demostrado que tenía cero de amiga. Estos días pensaba en la de meses que debe hacer desde la última vez que me escribió para quedar ella y yo, y ni me acuerdo. Me sacan de quicio estas relaciones en que tú y sólo tú tomas iniciativas, propones, y demuestras interés. Me parecen de un egoísmo y una soberbia inadmisibles. Así que, por mucho que nos hayamos acercado en el curro, cosa que celebro, tengo cero ganas de hacerlo fuera. De hecho, hace unos días nos dijo a unos cuantos del curro de subir a la casa de su hermana en el campo esta semana, y todavía ni le he contestado. Sí, lo haré, ni que sea por educación, pero para decirle que no voy (como han hecho todos los demás, de hecho). Me sigo sintiendo dolido con ella. Mucho.

Y nada, esta semana tengo unas cuantas citas pendientes que me apetecen. Últimamente estoy bastante perro, y miro bastantes películas, o series. He recuperado 'Peaky Blinders', que la tenía a medias. Me apetece bastante esta falta de obligaciones y este tener un montón de tiempo libre sin nada que hacer más que lo me apetezca en ese momento. Es cierto que a veces llego incluso a aburrirme, y ya casi ni recordaba esa sensación tan recomendable en estos tiempos de locos. Parece que nos obliguen a llenar todos los huecos de nuestra agenda cotidiana, en una obsesión paranoica por 'aprovechar' el tiempo. Como si no lo aprovecharas tirándote al sofá, leyendo, viendo películas o, simplemente, no haciendo nada y descansando. Antes pensaba que mi objetivo es la vida es y tiene que ser hacerme feliz. Nadie más lo hará por mi, y soy la única persona imprescindible en mi propia vida. Literalmente. Como tú en la tuya.






6 comentaris:

Laura ha dit...

Lo que cuentas del trabajo , si se lo has explicado a ellos tan bien como lo has hecho aquí....me gustaría haberles visto la cara.... jajajja si señor, con un par!!!! y lo de las series... pues yo vivo en un bucle constante de descargas....y a mi no me parece perder el tiempo.
bendito sofa! :)
besos amorosos guapo!

Paola Vaggio ha dit...

Estoy totalmente de acuerdo contigo! yo tampoco quiero más responsabilidades por eso mismo. Me encantan mis momentazos de series!

hiro ha dit...

Trobo molt bé que et plantessis i els diguessis que no t'interessava el que et proposaven. I encara més si et van fer la putada de no pagar-te el plus de diners que et devien.
Al meu curro vaig tenir l'opció de "pujar de categoria" però vaig passar (era mooolta més responsabilitat però amb un augment miserable de sou). De fet tinc pensat deixar la feina aviat, cada dia n'estic més farta.

Les sèries! el gran vici! són les culpables que no llegeixi tan com voldria. Naltros ara estem mirant "Sharp Objects" (molt inquietant, però amb una Amy Adams brutal!).

Pd: aquesta cançó és una delicia!

Ses ha dit...

Mira, mi sustantivo favorito es aburrimiento. Si algo me gusta del verano es que tengo horas de no hacer nada en absoluto y ni siquiera me siento mal por ello; porque una es de las que, como tú, hace mil horas, y luego para nada.
Mi vuelta al trabajo ha sido dura, pero pienso hacer como tú (porque tengo una elementa de compañera que se las trae), a lo mío y solo me preocupo de lo que me motiva y apetece (aunque sé que me va a costar lo mío).

Boticaria en apuros ha dit...

Hola, pasaba por aquí! Bien por tu personalidad! Hay que ser fiel a uno mismo aunque algunos no opinen lo mismo, pero qué difícil es...me alegro de que tú lo consigas :) Yo también soy más de intentar disfrutar la vida y de intentar estar lo más tranquila posible...Gracias por descubrirme ese tema de Patrick Watson, me encanta!!

dEsoRdeN ha dit...

Lo de la pasta que me robaron y el proyecto que acabó de manera abrupta y caprichosa son cartas que de momento me he guardado, Laura. Lo demás sí que se lo dije tal cual. Y lo de las series, tengo sentimientos encontrados: por una parte sí que me resultan útiles para desconectar de la realidad y tener momentos para mi y ya está; pero por otra, sí que me parece perder el tiempo, porqué suelen ser adictivas y les acabas dedicando muchísimas horas que podrías estar usando para actividades más creativas y activas. Si te hacen pensar, todavía, pero en el tiempo que dedicas a una serie podrías ver decenas de películas que seguramente mucho más provechosas para el espíritu y el cerebro. No sé, llámame malpensado, pero la industria del entretenimiento que nos quiere tener tantas horas pasivos y sin pensar, ni cuestionar, ni actuar me hace desconfiar muchísimo. Y están los tiempos que corren como para que todos nos pongamos un poco las pilas, o nos van a pasar cosas muy malas por la derecha (extrema)...

Que se queden los marrones los que se desviven por ellos, Paola! Y lo de las series, lo que le decía a Laura: Sentimientos contradictorios...

Me la volen colar i ho veig claríssim, hiro. A veure fins a quin punt tinc marge de maniobra per negar-me... Mrs. Bizarre (aka Tired Nurse, a qui vas conèixer al sopar a casa meva per Festes... ;D) està igual, i ja ha decidit que ho deixa. jo ahir em plantejava si demanar un canvi de departament, però no ho acabo de veure clar... puta feina! L'esclavitud blanquejada del segle XXI (escolta't més coses de Patrick Watson, perquè té cançons delicioses! N'havia penjat alguna altra per aquí fa poc)

A mi no me gusta aburrirme, Ses, pero hay momentos que lo tolero por pura pereza de todo lo demás. Y también como respuesta a esta ultraexigencia moderna de hacer cosas 25 horas al día. Ánimos con la elementa y el curro!

A veces este carácter trae problemas, ardid, pero me niego a que me traten por imbécil. Soy demasiado orgulloso, y sigo creyendo que en la vida es infinitamente más importante el CÓMO que el QUÉ. Es lo que acaba dando valor y significado a un mismo QUÉ. Patrick Watson tiene delicatessens; explóralo, vale la pena! ;)

mordiscos