diumenge, 11 de juny de 2017

i PrOMiSe



Quizás estas obras de la fachada posterior no sean más que una metáfora. Algo fruto de mi imaginación. Un cuestionarme a mi mismo. Desnudar mis miserias y carencias. Quizás mis vecinos tocapelotas sean hologramas que crea mi mente demente. Quizás los paletas groseros sean yo mismo y mi cara más soez. Quizás esta escalera sin barrer sea mi vida. Quizás detrás de todos estos quizases se esconda mi subconsciente, y sus traumas y defectos. Pero de lo que sí que puedo estar seguro y prometo que es real es este hervidero interno e impaciente que no me deja pensar con claridad...