dimarts, 18 d’octubre de 2016

bRit-Pop dAyS




De aquí a una semana habré visto a PJ Harvey en Florencia. Al final, L de Lesbiana y su delicada economía de chica en excedencia no se pueden venir, así que me sobra una entrada y casi sin margen para encontrar a alguien que quiera/pueda venir entre semana. Tampoco me quita el sueño, pero era un plan ideal para ir acompañado. Compañías no me han faltado los últimos días. El viernes volví a vivir una de aquellas grandes noches dEsoRdeNadas de cambios de escenarios, caos, personajes inesperados, bailes, conversaciones surrealistas, y besos robados. Adoro estas noches de sentirse enormemente vivo. Adoro la noche, tiempo en que a todo el mundo se le cae la careta de falsedades, poses e hipocresías diurnas, y muestra su cara real. Justo en ese resquicio entre el alcohol revelador de verdades y la puesta de sol que destapa debilidades. Estas noches generan adicción, ganas de más, y dejan hilos abiertos con los que darle algo de vida a los días/semanas siguientes. Mañana quizás tire de alguno de esos hilos. Y el viernes me gustaría repetir, aprovechando otra tanda de recuperación de horas. Este año no le perdono ni un minuto a mi empresa, como respuesta a su condición miserable ya expuesta en entradas anteriores. La motivación la sigo encontrando fuera. Hoy me han ofrecido volver a pinchar, y esta vez en algo más gordo (y remunerado). Cuando he empezado a montarme playlists de canciones que podrían/deberían sonar, he recordado cuando grababa todos aquellos cassetes que regalaba desde lo más hondo de mi corazón a buenos amigos, y a chicas que me gustaban. Supongo que era mi manera de decirles lo que no me atrevía a expresar en palabras (o, directamente, no sabía hacerlo). Pensar que me puedan llegar a pagar por lo mismo años después no deja de ser extraño. Pero quiero seguir explorando esta vía, y acumular experiencias. Últimamente me han venido ciertas urgencias por circunstancias que no vienen al caso. El AQUÍ y el AHORA de siempre, pero más que nunca. Los años pasan, y parece que ése sea buen motivo para correr más que nunca...



1 comentari:

Paola Vaggio ha dit...

Seguro que pinchas buena música. A mí me gusta bailar.