diumenge, 4 de setembre de 2016

LiKe eLViS iN ThE MoVieS




Chicas, chicas, chicas... o ninguna alrededor, o unas cuantas que se amontonan para darte un montón de opciones con las que hacerte dudar. Bueno, creo que en este caso no tengo dudas, pero a nadie le amargan más dulces. A menos que seas diabético. Ir a muerte, no hay más tu tía. Esté abierta o esté cerrada, una puerta sólo la atraviesas si intentas pasar. La única diferencia entre no hacerlo o pegarte un hostión en los morros es la sangre que emana de tu nariz, pero la sangre es vida. Y no recuerdo de ningún caso de nadie que haya muerto por un portazo en los morros. Pudiera equivocarme, se me da bien. Anoche estuvo muy bien el concierto de Cala Vento, León Benavente y compañía. Caras nuevas interesantes, y caras ya conocidas con historias abiertas. Siempre va bien airear la cabeza e ignorar tus obsesiones. Yo suelo ser obsesivo en asuntos sentimentales. Seguramente porqué me cuesta horrores encontrar una chica que me guste de verdad. Seguramente porqué me emociono rápido y un montón cuando alguna lo consigue. Seguramente porqué soy un impaciente empedernido. No soporto las esperas. Y menos cuando lo tengo claro. Quiero que todo pase aquí y ahora. Me cuesta cocer a fuego lento. No tengo tiempo que perder. Lo encuentro absurdo. Además, me canso rápido de las cosas y de la gente. Así que hay que aprovechar estos arreones viscerales, antes de que se baje la espuma. Y qué narices, es que realmente me apetece que no baje, y que sea recíproca...