dimarts, 10 de novembre de 2015

suSToS y OdioS




A veces, un susto puede ser cosa buena, en el sentido de abrir los ojos, tomar consciencia de determinadas cosas y relativizar los minúsculos dramas cotidianos que, ni son drama, ni son nada. Un susto te sitúa mentalmente en otra dimensión mental y anímica, más oscura, más seria, incluso más profunda o metafísica. Y cuando sales de esa espiral, vuelves reforzado y renovado al mundo exterior, con más fuerza, brillo y voluntad. Y aprendes a valorar más según qué cosas, situaciones, o incluso personas, aunque no haya que abandonar por completo tu profunda convicción misántropa. El ser humano se esfuerza diariamente en sus conductas de egoísta estupidez como para olvidarlo tan alegremente. Anoche, por ejemplo, habría torturado a los cretinos del piso de estudiantes que tengo pared con pared, y que estaban viendo la TV a todo volumen a las 3 de la mañana. Todo muy normal. He estado muy tentado de colare en la escalera de al lado y dejarles unos auriculares enganchados a la puerta, a ver si captaban el mensaje... Como también debe de ser muy normal en este país de zopencos lo de llevar un día detrás de los de la antigua Timofónica para que me solventen lo del poltergeist de mi teléfono, que no para de hacer el ruidito de una llamada entrante que se queda a medias, una y otra vez. Ya llevo dos noches teniendo que desconectar el teléfono para poder dormir (y, por extensión, teniendo que dejar encendido el móvil por si hubiera alguna emergencia; no soporto dejar el móvil encendido y quedar a expensas de pelmazos mientras duermo, actividad más sagrada de la vida dEsoRdeNada). El súmmum de la incompetencia son los 14 meses de llamadas y reclamaciones a los del gas para que me vengan a hacer la revisión obligatoria de los 5 años del calentador. A este paso, empalmo con la próxima. Siempre y cuando no salga volando antes, claro. Si veis que dejo de escribir durante un tiempo, comprobad que una explosión de gas no haya sido noticia de obertura los días previos...



2 comentaris:

Pio ha dit...

Tienes la negra Des!! lo de tus vecinos, una llamada a la policia y los asustará un poco supongo.

dEsoRdeN ha dit...

ya, Pío, pero quería evitar esta solución tan extrema, porqué no soportaría convertirme en un ogro refunfuñón. Pero vaya, como sigan así, habrá que optar por esa vía...