dimecres, 18 de novembre de 2015

eL MuNdO eSTá LocO, LOco, LoCo...




La humanidad ha enloquecido por completo, pero en el sentido peyorativo de la locura. Hemos entrado de lleno en la era de la paranoia colectiva y del estrés emocional por sobresaturación de inputs. No está claro si inputs informativos o desinformativos, visto lo visto, pero que existen en exceso, eso sí que lo tengo claro. Las redes sociales son un arma de una potencia incalculable, y yo diría que inasumible para la mente humana ahora mismo. Tienen un potencial brutal para ser aplicadas en usos positivos, pero también en negativos. Sólo hay que ver lo de estos días. Twitter es un escaparate propagandístico terrible para propagar el caos, el miedo y la confusión en cuestión de minutos. No sólo por lo de París, o por lo de los fakes de avisos de la policía que supuestamente recomiendan no frecuentar sitios céntricos o muy concurridos, sino por lo de hoy mismo con lo de Hannover. Que si se suspende el partido de Alemania, que si están desalojando el estadio por artefactos explosivos, que si están en un paquete dentro de una ambulancia, que si han desalojado también un concierto con 14.000 personas, que si estaciones de tren y metro están cerradas... en unos pocos minutos, parecía que en la ciudad alemana íbamos a vivir un segundo episodio del terror occidental en cuestión de días. Pero al final (y afortunadamente), nada. Y en esta ceremonia del caos, uno ya no sabe si es todo paranoia colectiva, si realmente ha estado a punto de suceder otra tragedia masiva, o si las autoridades nos están engañando porqué les interesa crear este clima de pánico masivo para justificar acciones militares futuras o un nuevo recorte de libertades individuales con la excusa de la seguridad. Yo me lo creo todo del ser humano, especialmente si llevan traje y corbata. Me dan tanto miedo como los chalados que se autoinmolan en el nombre de no sé qué religión o no sé qué valores (si es que se les puede llamar así...). ¿Cómo es posible que metieran una bomba en el avión ruso que explotó días atrás, si tú y yo no podemos colar ni un líquido de lentillas de más de 100 ml en los controles del aeropuerto? ¿Cómo puede ser que suspendieran ayer el partido de España cuando el equipo ya estaba allí, y no lo hicieran antes de que viajara? (La imagen del equipo volviendo impacta más, no...?). Y si suspendieron ese partido, ¿cómo puede ser que no suspendieran también el de Alemania, en el que iba a estar Merkel, y lo hayan hecho ya con la gente dentro del estadio? ¿Con los controles tan exhaustivos que decían al mediodía que había en el estadio, alguien realmente había conseguido colar algún artefacto explosivo? No sé, yo soy desconfiado por naturaleza, y quizás me equivoque, pero tiendo a valorar muy mucho según qué teorías conspiratorias. Sea como sea, y volviendo al tema, recibir tantísima información anárquica y sin contrastar acaba generando estas situaciones de descontrol absoluto. Y acaba provocando también que los mismos medios informativos sacrifiquen el ejercicio inexcusable de contrastar la información, porqué ahora parece que lo único que cuenta es contarlo el primero, aunque sea mal. Lo de diversas televisiones españolas ha sido ridículo, e incluso las autoridades dieron por muertos a tipos como el gallego al que sus padres ya le estaban preparando el funeral y tuvo que desmentir su propia muerte en facebook. ¿Pasaría todo esto si no existieran twitter o facebook? Yo estoy convencido de que no. Y ojo, que no digo que las redes sociales sean malas, ni mucho menos. Como en tantas otras cosas, lo que es malo es el uso que les damos, me parece a mi. Y, en general, me parece que esta enorme pasarela de la precipitación, la desinformación, y la vanidad en que estamos convirtiendo la vida en las sociedades occidentales es una auténtica esquizofrenia sin sentido alguno. El día que reaprendamos a hacer las cosas con calma, y a disfrutar de la vida en el momento, olvidando nuestro exhibicionismo masivo, quizás podamos volver a decir que la evolución humana sigue su curso. Slow down, babies, slow down...



2 comentaris:

hiro ha dit...

Aquests dies, s'està instal·lant un clima de paranoia que -com tu- començo a pensar que potser és interessada. Ahir vaig agafar el tren a Barcelona i més que a l'estació, semblava que entrés a un complex militar.
Obres la tele, i a totes les cadenes només parlen d'això. I més que informar, sembla que vulguin alarmar-nos. Estan fent que la gent agafi por a anar a un concert, a veure un partit de futbol, a sopar a un restaurant... He de confesar que una mica d'aquesta por se m'ha filtrat, però no penso deixar de fer res del que feia abans per por d'un atemptat terrorista. Precisament això és el que volen aquesta colla de decerebrats, i no ho podem consentir.

Pd: totes aquestes pifies informatives són brutals! com està el periodisme en aquest país... Es veu que la policia i militars francesos s'han queixat del comportament d'alguns periodistes espanyols a Paris.

dEsoRdeN ha dit...

Són dies estranyíssims. Amb lo de Charlie Hebdo va ser similar, però com que aquest cop les víctimes no eren triades, sinó civils innocents agafats a l'atzar en actituds quotidianes, és veritat que fa com més acojone. I amb tot aquest alarmisme als mitjans, estan provocant aquest clima de por. És cert, jo aquesta setmana tenia un parell de concerts i era inevitable pensar, ni que fos per un segon, si podia passar una cosa similar aquí. Però com bé dius, no ens podem deixar dominar per la por i hem de fer vida normal, només faltaria.

PD: Això del periodisme... buff!! Em fot una pena (i, alhora, una ràbia) veure a quin punt està caienet la professió. No m'estranya això que dius: que si el selfie de l'Herrera, que si els voltors de les teleescombraries...