dijous, 7 de novembre del 2013

OdA aL diSoRdEr's pAlaCe





Rodeado de cajas, muebles movidos, paredes y estanterías que se van vaciando... da penita, porqué és como echar punto y aparte a mis últimos 9 años, pero a la vez ilusiona, por la puerta hacia una nueva etapa. También acojona un poco, por la incerteza de que todo vaya bien y se cumplan los tiempos previstos, y porqué ya nada volverá a ser igual, para bien o para mal. En estas circunstancias, mientras vacías muebles y cajones, te da cuenta de la cantidad de cosas que uno va acumulando a lo largo de los años, y más cuando eres amigo de Diógenes, del 'porsiacasismo', y además tiendes a proyectar en los objetos recuerdos de épocas pasadas. Ya sé que no volveré a abrir esas libretas de cuando iba a la escuela en una década, pero... joder, que esas libretas forman parte de mi historia y son patrimonio vital! Hay momentos de desesperación en que te dan arrebatos destructores y tiras cosas que realmente son inútiles, pero para estas cosas soy todo lo conservador que no soy en tantos otros ámbitos de la vida. Y no es tanto por materialismo, sino por esa proyección del pasado en objetos concretos. Que si esa carpeta me recuerda a mi época universitaria y a la gente que formaba parte de mi vida entonces; que si esos cassetes marcaron mi adolescencia; que si esas camisetas hechas polvo no las tiro porqué me recuerdan a alguien... además, esos centenares de revistas, cassetes, vinilos, cintas VHS, libros, DVDs o miles de CDs dan vida al diSoRdEr's Palace. No me gustan esos pisos minimalistas con 4 cositas bien puestas y ya está; son planos, no tienen vida, no hablan de sus habitantes... necesito ver a PJ Harvey en mis paredes, o a los Ramones, a Sonic Youth, a La Naranja Mecánica, a los Cramps, los libros de Kerouac o de Kiko Amat, las pelis de Woody, Tim Burton, Tarantino o John Waters, los vinilos de los Sonics... que las paredes griten que ahí vivo yo, que esa es mi guarida, mi rincón en el mundo donde sentirme a salvo de ese mundo, el espacio donde mando yo y solamente yo. Y, atacado por mi eterna impaciencia, ansío que llegue ya el día que acabe lo que está a punto de empezar, y poder contemplar ante mis ojos el que, espero, sea mi renovado y acogedor palacio por muchos años...



dimecres, 6 de novembre del 2013

CubiSMoS dEsoRdeNados



Hoy he estado haciendo maletas. Seguramente será el viaje más corto de mi vida. Unos 12 escalones y un rellano, aproximadamente. Tengo mis papeles en regla, y parto el martes. Se espera un clima idéntico al del diSoRdEr's Palace, aunque quizás un pelín menos de luz. Estaré un mes fuera de casa, pero la sentiré como si estuviera allí: cada ruido, cada temblor, cada olor... el terremoto empieza el lunes, y ya he empezado a mendigar cajas de cartón en el súper. Se me viene encima mucho ajetreo, empaquetar cajas, ahora todo el piso a la izquierda, ahora despejen el lado derecho... y, mientras, me llegan historias de conflicto propietario-comunidad, y cada uno te vende su moto, y yo sólo quiero que todo pase rápido y que me lo dejen bonito. De hacerlo acogedor ya me encargaré yo luego. Me estresa bastante el futuro inmediato de acontecimientos, pero me ilusiona el medio plazo. Y con lo impaciente que soy, me va a costar ver caer tan lentas las hojas del calendario...


Creo que era la ¿sexta? vez que les veía, y quizás hoy haya cerrado un círculo, porqué aquí les vi por primera vez. Hace 17 años menos 4 días, concretamente. Aquella vez fue en sábado, y recuerdo que venía estresadísimo del curro en el que empezaba, todavía sin cobrar, mi carrera laboral. Llegué, incluso, a ver a los Boo Radleys, que hacían de teloneros. Y salió Brett, imponente, arrollador, carismático... con esos flequillos y esas chupas de cuero que le copiábamos buscando nuestra propia identidad; con esas poses que imitábamos con ansias de seductores malditos; con esas canciones que tantas veces hemos cantado (creo que su primer disco debe ser el que más he escuchado en mi vida). Y 17 años menos 4 días después, él seguía estando ahí arriba, con las mismas poses, los mismos números, los mismos himnos y alguno nuevo... y yo continuaba estando allí abajo, con la misma ilusión, la misma sonrisa de felicidad instantánea, quizás con menos pelo y aguante, pero con la misma energía y los mismos botes ante las primeras notas de los mismos himnos... y seguramente con más heridas y rasguños de vida, y con carencias, errores y frustraciones que no han cambiado tanto desde entonces.

Aunque parezca mentira, ella es más caótica que yo. Un lunes puede empezar con un mail en el que te propone ir a un concierto esa noche; tú le dices que se lo confirmas más tarde porqué tienes un día de movidas varias; luego te escribe diciéndote que no se acordaba que había quedado para correr; le dices que ningún problema y haces planes alternativos... y cuando vuelves de madrugada, ves un mail en el que te decía que le daba pereza ir a correr y que si hacíamos una cerveza esa noche. No es ninguna queja, ya lo sabía perfectamente porqué lo viví en su día; es simplemente una descripción de la espiral en la que columpio mis ganas de que pasen cosas en mi vida. Un tobogán indefinido, incierto y, no nos engañemos, poco consistente. Pero supongo que es más entretenido esto que nada. No soporto el tedio, pero me parece que, tal y como se me está poniendo la vida, acabaré suplicando por un poquito de monótona calma...



dijous, 31 d’octubre del 2013

eSpejOs dE CeLuLOidE




Escuchar a Joe Meek es una experiencia tan curiosa como el propio personaje. Una de las cosas que más me gusta del In-Edit es descubrir historias fascinantes sobre tipos extravagantes desbordados por su propia locura; será por empatía hiperbólica. Seguramente son todas estas historias las que acaban convirtiendo el rock (o la música en general) en una especie de nueva mitología contemporánea, donde los protagonistas de hazañas increíbles no son dioses con poderes sobrehumanos, sino personajes montados en guitarras, egos gigantescos y una vida interior alterada. Y si en estos nuevos héroes mitológicos son fascinantes las historias de los grandes triunfadores, casi me resultan todavía más interesantes las de los outsiders; esos que tenían las cualidades, el talento o las habilidades para haberse hecho un nombre en el olimpo musical, pero por una razón u otra, se quedaron en la sombra, condenados al anonimato universal y a la devoción incondicional de una fiel legión de seguidores que les rinden culto como un pequeño tesoro oculto, enamorados por su romántica condición de perdedores. Siempre he sentido especial fascinación por los que no llegan, o los que lo hacen y no duran, o cualquiera envuelto en algún tipo de fatalidad que le impida triunfar o dé pie a historias legendarias como la de Joe Meek. En el fondo, en el mundo hay más perdedores que vencedores, así que estas historias tienen más público potencial que pueda sentirse identificado de una u otra manera. Estos días también he descubierto la historia de Johnny Moped, que seguramente podrían aparecer en la historia del rock al lado de los Pistols, Buzzcocks, The Clash, Damned y demás bandas del punk británico de los '70. Pero no es así...


Y seguramente el documental que más me ha gustado sea 'Mistaken For Strangers'. Y eso que no cuenta propiamente la historia de The National, como en los dos anteriores citados, sino que lo realmente interesante aquí son temas personales y de relaciones humanas. Esas que tantas frustraciones generan y que parecen condenadas al eterno fracaso y a la repetición en bucle de finales desastrosos, desmesurados y/o incomprensibles. Cada vez tengo más claras mis incapacidades en este terreno, reflejadas siempre en patrones similares, donde impaciencia, exigencia, orgullo o temperamento lo envían todo al garete. Soy incapaz de entender y adaptarme a la manera de funcionar de los demás, y eso me está convirtiendo en un tipo cada vez más escéptico, frío, misántropo y solitario. Y cuando intento iniciar nuevas historias, lo hago con el freno de mano y 1000 escudos, porqué ya no me fío de nadie: ni de mi, ni de los demás. Antes o después, siempre acabamos fallando en temas esenciales de manera fatal. Como todos esos personajes que tanto me fascinan, y vuelta a empezar...


Anoche, tras el Apolo y lo que vino después, de vuelta a casa pensaba que quizás mi papel en el mundo en este terreno sea simplemente el de proporcionar y recibir placeres fugaces. De esos intensos, emocionantes, e incluso alguna vez mágicos, pero que caducan como los yogures. De hecho, cada vez que empiezo una aventura me siento como cuando estoy delante de la nevera del súper y miro en la tapa la fecha de caducidad. ¿Cuánto me durará esta vez? ¿Hasta cuando lo podré disfrutar antes de que me duela la barriga? Y a pesar de todo... ¿por qué narices nos estamos dando coba otra vez con la A-Lombarda si sabemos que nos volveremos a pillar los dedos? ¿Por qué narices no puede ser siempre así de encantadora? ¿Por qué soy tan adicto a las complicidades, si al final me acaban dando alergia y dolor de cabeza? ¿Por qué todo es siempre tan difícil? Al final todo acaba reduciéndose a la misma carencia. La misma que afectó a Joe Meek y a Tom Berninger. Por si acaso, hoy ya he pasado por el Decathlon a por ropa para pasar mejor el frío que se nos viene encima...



dilluns, 28 d’octubre del 2013

gOodBye, LoU (SuCh aN iMPeRfeCt dAy)





Tiene cojones: llevaba 2 días escuchando a la Velvet. Ironías del destino, o caprichos de la zorra de la vida, ayer era el último día en que Íñigo Tobes y Juanjo Cubero presentaban esa delicia de programa en Radio 3 que es 'Perdóname si no vuelvo a casa esta noche', con el que madrugar los sábados para ir a currar se hace un poco menos duro. Un programa que siempre acaban con una canción de la Velvet que me hizo tener ganas de ponerme sus discos...


...y al poeta huraño del rock le ha dado por cerrar la puerta; un Sunday Morning, ni más ni menos. Me he enterado a media tarde, cuando Colega Malafolla me ha enviado el enlace de Rolling Stone que lo ha hecho público, estando en plena locura laboral. Y me he quedado colapsado por unos segundos. Y he tenido la esperanza de que fuera una muerte fake de ésas de twitter. No recuerdo si he expresado un 'No!', un 'mierda!, o un 'fuck!' (últimamente uso mucho esta expresión), pero era de esas noticias que costaba de creer. Como aquél día de hace 19 años delante de la TV, cuando dijeron que Kurt Cobain se había suicidado. Como si nos pensáramos que determinados personajes son realmente inmortales, fisiológicamente hablando. Una reacción generalizada, cuando lo he comentado en voz alta con los compañeros de curro. No podía ser. 


Y he recordado aquella época de postadolescencia, entre los últimos años del instituto y los primeros de la universidad, cuando descubrí el primer álbum de la Velvet. Seguramente uno de los 10 discos imprescindibles de la historia del rock, a mi entender. Como lo pueda ser el primero de los Doors, o el 'Nevermind The Bollocks' de los Pistols, o el 'Ziggy Stardust' de Bowie, por decir otros clásicos a bote pronto. Sea como sea, ¿qué narices era aquello?, pensaba las primeras veces que lo escuché. Y... ¿qué debían pensar en su época, cuando fue concebido? ¿Y cómo debía ser aquella vida entre freaks, prostitutas, travestis y demás colgados de la Factory? ¿Y cómo han aguantado tanto en vida personajes como Lou, como Bowie, como Iggy... con esa vida que debieron llevar?




También he recordado la vez que le vi en directo; o quizás mejor debería decir le 'intuí' en directo, en aquél concierto en Festes de la Mercè en la Plaça de la Catedral hace un montón de años, donde empezamos detrás de todo de la muchedumbre que había, pero fuimos ganando terreno hasta que las sillas de la zona delantera hicieron imposible seguir avanzando. Aquellos años en que rascaba la guitarra de mi madre (que me acabe quedando cuando me independicé), intentando sacar de oídas, con más o menos fortuna, 'Femme Fatale', 'I'll Be Your Mirror', 'Satellite Of Love' o 'Sweet Jane'.


Y es curioso que la muerte de según qué personajes públicos te puedan dejar tocado. No le conoces personalmente, pero en realidad sí que le conoces bastante, a través de sus letras, sus canciones, sus poemas, sus vicios... o los del personaje


Y el rock tiende a generar sus propios mitos y leyendas, y una de mis preferidas es la del Club de los 27: Jimi Hendrix, Jim Morrison, Janis Joplin, Brian Jones, Kurt Cobain, Robert Johnson, recientemente Amy Winehouse... y sí, Lou Reed superó sobradamente esa edad y se plantó en los 71, pero el calendario también ha querido ser caprichoso al respecto...

Thank you, Lou. And Rest In Peace




divendres, 25 d’octubre del 2013

RiD Of mE


Las últimas horas han sido especialmente culturales. Supongo que no deja de ser un poco rebelde, con el trato que le dispensa a la cultura el gobierno de la grande y libre, a quien le interesa tanto tener a una población culta y con criterio propio como a mi propagar la religión de cualquier tipo. En cualquier caso, ha quedado claro que a la gente le interesa la cultura, y en este caso, el cine: promocionas una iniciativa con entradas a 2'90 euros durante 3 días, y consigues llenar salas y unas colas del copón, incluso en sesiones de tarde (o todo el mundo hace mis horarios salmón, o realmente hay mucha gente que no curra a diario): media horita de cola en la sesión de las 18:30h, para llegar a la taquilla y que no quedaran entradas para la peli en cuestión, optando por pillar entradas para la siguiente sesión... a las 22:20h, con los consiguientes cambios de planes improvisados. 'The Bling Ring' es una película prescindible, aunque la historia tiene su miga. En cualquier caso, me dio bastante rabia el culto a la ostentación y el artificio superficial de los protagonistas (los famosos, y también los adolescentes chorizos). Pero pagando 2'90 euros estoy mucho más predispuesto a ver pelis aunque luego me decepcionen; si me pasa lo mismo por 9 euros, entonces es para cabrearse y no volver a pisar una sala de cine en la vida mientras tenga conexión a internet en casa.

Y a todo esto, hoy ha empezado el In-Edit, y una de las cosas que hice para ganar tiempo fue ir a por entradas para la semana que viene. Este año a priori el cartel no me llama tanto la atención como en ediciones anteriores, pero éste es un festival en que cualquier documental puede sorprenderte. Así que lo afronto con la mente bien abierta, y a seguir disfrutando un año más del privilegio de tener una cita así en tu propia ciudad. Somos muy afortunados, y a veces no lo valoramos lo suficiente. El otro día vi el documental sobre los 10 primeros años del festival, y me di cuenta de lo rápido que pasa el tiempo, y recordé cuántos documentales y cuántas compañías he podido disfrutar en las diferentes salas que lo han acogido. Muchas veces puedo recordar mi trayectoria vital a partir de mis vivencias en un festival de música determinado, en éste de documentales musicales, etc. La música siempre está presente en mis recuerdos, de eso no hay duda...


...y ya que hablamos de música, me compré un libro que tiene muy buena pinta: 14 historias inspiradas en las otras tantas canciones del 'Rid Of Me' de PJ Harvey. De hecho, es una colección de libros inspirados en discos, y allí tenían también otros (del 'Doolittle' de los Pixies, 'OK Computer' de Radiohead...) y también los hay sobre discos más antiguos. El catálogo completo, en su web. Además, el formato del libro, de bolsillo, es muy práctico para llevarlo arriba y abajo. Lo más sorprendente de todo fue que quien me lo vendió fue la gilipollas del Apolo Store, pero ayer parecía otra chica completamente distinta: amable, empática, explicándome que había leído otros de la colección y estaban muy bien, y diciéndome "ya me explicarás qué tal éste" como si nos conociéramos de toda la vida... ¿? o la otra vez la pillé en un mal día, o ayer en uno muy bueno, o es un poco bipolar, o se estaba quedando conmigo. Yo ya del ser humano me lo creo todo...

Al margen de eso, dos nombres han centrado las últimas horas musicales: el primero, Manolo Escobar. Sí, habéis oído bien. No es que me guste su música (aunque soy gran fan de la música kitsch y bizarra), pero el hombre me caía bien, y me recuerda a mi abuela (que lo encontraba muy guapo) y a los veranos que pasaba en su casa de niño. Y el otro nombre, Arcade Fire. Me he escuchado el nuevo disco ya 3 o 4 veces, y me sigue dejando bastante frío. No diré que sea malo, pero es muy distinto a todo lo que han hecho hasta ahora, y no me emociona como 'Funeral' o 'Neon Bible' ('The Suburbs' también me había dejado algo más frío). No sé cómo lo percibiréis vosotros, pero me da que, al menos de buenas a primeras, va a generar más bien rechazo...



dimecres, 23 d’octubre del 2013

MeLLoN cOLlie & thE iNfiNiTe diSoRdEr




Noto que se cierra una etapa y me entra nostalgia. Por las cosas que tiro; por los vínculos emocionales que salen por la puerta enganchados y me estiran el alma como un chicle hasta hacerme daño; por este espacio que, teóricamente, cambiará dentro de poco; por ese documental que he visto y me ha hecho pensar en esta última década, y lo rápida que ha pasado; por ausencias que descolocan, duelen y me encienden a partes iguales; por tantas cosas que nunca entenderé del comportamiento humano; por personas que fueron importantes, luego invisibles a conciencia (mía), y ahora vuelven al primer plano, con trazos difusos; por una independencia a veces excesiva, y otras veces no tanto; por los viejos amigos que viven en galaxias muy lejanas; por unos padres a punto de jubilarse, con todo lo que eso comporta; por un paso del tiempo que me aterra y no me deja tirar atrás (el muy cabrón); por las primeras entradas del dEsoRdeN que he encontrado por casualidad en las profundidades de mi disco duro; por las canciones acumuladas, y la orgía de emociones que comportan...

...y aunque sigue haciendo tiempo de verano, esperemos que el otoño (y el invierno) pasen lo antes posible; y siempre será mejor con música...





dijous, 17 d’octubre del 2013

oNLy diSoRdEred LoVerS LefT aLiVe




Es curioso, porqué siempre llega antes que yo, aunque sólo me retrase 3 o 4 minutos de la hora establecida. Pillarle hablando por teléfono con su madre es otro deja vu, como la manera tan graciosa de pronunciar las C y las S que siempre me atrajo y me sedujo tanto. No recordaba esas conversaciones en que yo entiendo 'chavalín' y en realidad me está hablando del 'jabalí' que se encontró anoche mientras corría por la montaña. Se la ve cómoda, y eso me hace estar cómodo a mi, como el paseo junto al mar desde la estación al Auditori, aunque haga un día más bien gris, pero de bonitos cielos islandeses. Al menos, así me los imagino yo, por lo que me cuenta de cuando vivió allí. Tan lejos, tan cerca; pienso en distancias que caen, físicas, pero también emocionales, cuando estamos sentados rodilla con rodilla en la penumbra de una pantalla donde habitan músicos, amantes vampiros y fieles amigos zombies. El título de la película es como una canción de Long Blondes, y en la BSO suena otra de Black Rebel Motorcycle Club, como si un guionista nos guiñara el ojo desde las alturas mientras nos escribe una secuela que parecía imposible hasta hace bien poco. El guionista todavía no ha decidido muy bien de qué va a ir esta segunda parte, y los actores todavía no tenemos muy claro nuestro papel, así que habrá que recurrir a la improvisación y la intuición, y que la propia historia nos lleve por donde nos tenga que llevar. Y mientras observo sus pequeños ojos y su fina piel blanca de venas marcadas, intento recordar cómo se veía el mundo desde lo alto de esos labios rojos; y me pregunto si lo que realmente me apetece es volver a escalar hasta esa esponjosa tentación de carmín intenso, aún a riesgo de caer por empinados toboganes de oscuros rincones rugosos...



dimecres, 16 d’octubre del 2013

dEsoRdeN 4 eStaCiONeS




Sigo de preparativos prácticos pre-obras/mudanza. Estuve a punto de cerrar una habitación con una amiga (bueno, sí, es un ex-rollete) que vive a 5 minutos de mi casa, pero ya ha encontrado compañero de piso, así que esa puerta se me ha cerrado. Lástima, porqué el piso es chulo y me resultaba muy práctico, tanto por proximidad con el diSoRdeR's Palace como por los transportes públicos de alrededor. La estufa que me compré en febrero ha debido enloquecer como este tiempo tan cambiante (el viernes hacía frío de invierno, y hoy hacía calor de verano): las placas se han fundido, con el consiguiente coñazo de encontrar ticket y garantía primero (tardé un día en lograrlo), llevarla a la tienda después, y que allí me derivaran al servicio técnico, a 4 paradas de metro. El otro conflicto doméstico ha sido esta tarde: escuchando tan campante música en Spotify (la verdad es que lo hago poco, para ser tan melómano, pero es que me sigo bajando los discos que me interesan para añadírmelos al Ipod), de repente se ha parado. "Qué narices pasa?". Me ha salido un mensaje diciendo que se había parado porqué se había abierto desde otro dispositivo, y cuando ya iba a coger el cuchillo en la cocina para ver quién narices había entrado por el balcón y se había puesto mi Spotify en la tablet, he visto un pequeño detalle que resolvía el misterio: una amiga que estuvo en casa se lo dejó abierto con su sesión; lo freakie de todo es que eso fue en verano, y hasta ahora no habíamos coincidido escuchándolo a la vez!! Lo bueno ha sido ver después que había colgado en su facebook un mensaje toda preocupada porqué se le había parado como a mi... XD The Pains Of Being In A Virtual World.

El domingo me encontré dos veces con Señor 1, quien asegura no haber visto mi llamada perdida por el percal aquél de curro. En fin, la cuestión es que sigue interesado, y quiere que le acompañe en unos viajes de negocios en Inglaterra para que le haga de traductor, porqué él no tiene ni papa de inglés. Y aunque el tema es interesante por el hecho de viajar y porqué se mueve en negocios de muuuuuuchooo dinero, eso es justo lo que me tira un poco para atrás. Es mucha responsabilidad, y aunque mi nivel de inglés sea más o menos bueno, una cosa es que lo sea para mantener una charla normal y corriente, y otra cosa diferente son conversaciones de negocios con tecnicismos y matices que se me pueden escapar. Al margen de que ya me advirtió que suelen ser cosas precipitadas y sin previsión, y tendría que estar dispuesto a que me pueda llamar una mañana para irnos esa misma tarde. No acabo de verlo claro: me tira la curiosidad por algo nuevo, la opción de viajar, y la posibilidad de ganar bastante dinero en relación a las horas que me pueda llevar, pero me frenan la responsabilidad y el tener que poner a su disposición mi tiempo libre, cuando ahora estoy muy contento de cómo tengo montada mi vida. Ya veré qué hago, cuando me concrete detalles...

Y siguiendo con los encuentros casuales, anoche me crucé en la calle con la A-Lombarda y estuvimos un rato charlando (y a todo esto, se nos cruzó el mítico Flowers, un personaje entrañable de diSoRderLand que siempre va arriba y abajo con sus bolsas de discos, te vende calendarios con fotos suyas con Marianne Faithfull, adora a las bandas británicas clásicas y hecha pestes de los grupos modernos, y salta a los escenarios en los conciertos y se mete unos bailoteos increíbles con su edad... incluso le dedicaron un documental, porqué en su día fue fotógrafo de conciertos y tiene una personalidad y una historia realmente interesantes). Volviendo a la A-Lombarda, la semana pasada le dije de ir a ver la última peli de Gondry pero antes quiere acabarse el libro, y la sorpresa grata me la he llevado hoy cuando me ha escrito para ir a ver la nueva de Jarmusch al festival de Sitges. ¿Una historia sobre un músico-vampiro? Y, lo más increíble... ¿¿¿¿una chica con iniciativa???? No podía decirle que no, claro....

(Llevo un par de semana con sobredosis musical; como tantas otras cosas, va por rachas, y ahora no paro de escuchar cosas nuevas -de hecho, me estaba planteando hacer un recopilatorio otoñal si encuentro el momento y las ganas- Y entre otras muchas cosas, me están encantando los Anímic):



diumenge, 13 d’octubre del 2013

RefLeXiOnEs sObRe eL 12-o eN diSoRderLand




1) Que los partidarios unionistas se manifiesten me parece un precioso ejercicio de libertad democrática, como lo fue la cadena humana pro-independencia del 11 de septiembre. De eso va la libertad: de que todos podamos pensar y expresar libremente nuestras ideas, de manera natural, y sin querer imponérselas a nadie. Cada uno tendrá sus propias razones y sentimientos para defender una idea o defender la otra, y tan lícita es una postura como la otra, mientras se base en el respeto mútuo. El próximo paso para que podamos creer que vivimos en una democracia es poder expresarlo en las urnas, y que sea la gente de diSoRderLand la que decida libremente cómo quiere vehicular su futuro: si en una Catalunya dentro de España como en estos últimos 300 años, o como estado propio, como había pasado durante casi 8 siglos antes.


2) Que gentuza ultrafascista pueda campar a sus anchas y exhibir con total impunidad banderas franquistas, cruces gamadas, etc, gritando consignas nazis, y haciendo discursos como "el mejor camino para derrotar a los independentistas es la violencia" o "no habrá secesión de Catalunya si no es a copia de mucha sangre" me parece nauseabundo, y creo que son síntomas lo suficientemente preocupantes como para que se empiece a actuar con firmeza contra todo este cáncer creciente, antes de que tengamos que lamentarnos unos y otros. ¿Os imagináis que esto pasara en Alemania, y que partidos nazis fueran legales y pudieran manifestarse con aquella alegría? Totalmente inconcebible, ¿verdad? Sí, por suerte son pocos y no representan a nadie, pero precisamente por eso, creo que este es un problema global de esta sociedad, que afecta por igual a unionistas, a independentistas, a apolíticos y al gato de mi vecino. Seguramente el problema real es que mucha de la caspa franquista que se esconde en la sociedad se encuentra en posición de poder, y actúa desde sus escaños o sus redacciones de diarios con total connivencia hacia este cáncer social.



3) Problema ético-aritmético: la foto es de hoy en Plaça Catalunya. Una plaza de unos 30.000 metros cuadrados de superficie. Cuando esta plaza se llenó a reventar en el centro y calles colindantes para las manifestaciones del 15-M, creo recordar que los medios de derechas hablaron de "6.000" manifestantes, y la Delegación del Gobierno (del PP, encabezada por María de los Llanos de Luna, que es esa delegada del Gobierno que va entregando diplomas a miembros de la franquista División Azul -la unidad de voluntarios españoles enviados por Franco para luchar con el ejército de Hitler contra la Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial ) lo cifró en unos 22.000. Hoy, que sólo estaba llena a reventar en la parte central y con gente más dispersa en la zona norte, están hablando de entre 105.000 y 160.000 personas; eso sería entre 3'5 y 5'3 personas por metro cuadrado aproximadamente (cosa que parece bastante difícil por las leyes de la física) y eso siempre que la plaza estuviera totalmente llena (que parece que no). Sea como sea, o nos mintieron con las cifras de asistencia en el 15-M, o nos han mentido hoy, o lo han hecho ambos días. ¿Vosotros creéis que dimitirá algún político o algún periodista por este ejercicio de manipulación evidente? Yo tampoco lo creo.


La Guardia Urbana, que a priori parecería un órgano a quien ni le va ni viene el tema, ha hablado de 30.000 personas; una cifra que parecería más sensata, teniendo en cuenta la superficie total de la plaza. Pero, sea como sea, vuelvo al principio, ya para acabar con este tema (que para muchos de vosotros es un coñazo, pero para mi es una cuestión prioritaria de dignidad y justicia): es obvio que en este conflicto de perspectivas hay dos posiciones completamente opuestas, y por tanto, es imprescindible un referéndum en las urnas para que quede claro de manera precisa, numérica, y sin manipulaciones de unos y de otros, cuánta gente quiere una cosa y cuánta gente quiere otra. Y, comparando la movilización de hoy (a la que se ha añadido gente venida en autocares de diversas partes de España) y la que unió Catalunya de punta a punta en una cadena humana por la independencia de más de 400 km, también me parece matemáticamente evidente porqué son precisamente los dirigentes políticos unionistas los que no quieren que se celebre el referéndum democrático en diSoRderLand...


*Y quizás políticos, periodistas, tertulianos y demás manipuladores de uno y otro lado se piensen que, porqué este tema nos preocupe y se haya convertido en una prioridad para muchísima gente, nos están moviendo a su voluntad para que nos olvidemos de otros temas igual de importantes. Pero que no se engañen, porqué no somos estúpidos: al margen de cuestiones de dignidad colectiva y pragmatismo, la prioridad sigue siendo vivir en un lugar más justo y equilibrado social y económicamente. Y ni los que gobiernan en Madrid ni los que gobiernan en Catalunya cumplen los requisitos para que eso sea posible. De hecho, unos y otros son las dos caras de una misma moneda de derechas, y tenemos bien clarito por donde tenemos que recortar en las próximas elecciones...




dijous, 10 d’octubre del 2013

vOy sObRAo (o eSo diCeN)





Así como la semana pasada fue de un nivel sociable alto, ésta está siendo todo lo contrario. Es cierto que la salud no ha ayudado mucho a sentirse predispuesto a ello, pero tampoco las oportunidades han llovido del cielo. Va como va, supongo. He hecho la prueba de tomar ibuprofeno aunque está contraindicado para alérgicos a la aspirina; vivo al límite y soy puro r'n'r, babies. He vuelto a sentir aquellos picores, pero no se me ha hinchado el ojo, aunque es verdad que sólo he tomado medio sobre. Wild thing, you make my heart sing. Mi barba-mandraca está empezando a llegar a unos niveles de salvajismo Robinson Crusoe style, y van pasando las semanas y no llega ese momento de cruce de cables en que pensaba que me daría por raparme del todo...

La oferta de curro ha muerto sin haber nacido. Tal que así: ayer me llama un conocido al que llamaremos Señor 1 mientras yo estaba intentando dormir, absolutamente hecho caldo por mi estado griposo. No tengo fuerzas para cogerlo, y cuando me levanto un par de horas más tarde, veo que Señor 2 (amigo común con Señor 1) me ha enviado un mensaje diciéndome "te va a llamar Señor 1 ofreciéndote temas de curro". Aunque me da cierta pereza, llamo a Señor 1 por curiosidad y cortesía, pero comunica, así que pienso: "cuando vea que le he llamado, me devolverá la llamada", y me despreocupo del tema. Básicamente, porqué no soy yo el que busca nada, sino que soy el presunto receptor de una oferta ajena. Señor 1 no me llama, y hoy cuando me despierto, veo un mensaje suyo diciendo algo así como "si que vas sobrado. Nos vemos, cuídate", o algo por el estilo. Flipo en colores. ¿Sobrado? Ni tan siquiera sé qué me quería ofrecer, porqué no se ha dignado a devolverme la llamada ni a explicarme qué narices quería, quien se supone que venía a buscarme expresamente a mi porqué tenía interés en que fuera yo quien hiciera no-sé-qué... ¿y yo voy sobrado? Intuyo que ya se lo habrá ofrecido a alguna otra persona y por eso ya no me ha vuelto a decir nada más, así que tampoco creo que tuviera especial interés en mi; más bien, tenía interés en encontrar a quien fuera, fuese yo o no fuese yo. Sea como sea, yo al ver su mensaje le he contestado con otro (obviamente, no pensaba llamarle) explicando cómo había ido todo, y ya no he vuelto a tener más noticias de Señor 1. A ver, que voy a dormir igual, y tendría que haber sido algo muy interesante (= poco trabajo, bien pagado) para que dijera que sí, pero me sorprende la manera de ir por el mundo que tiene la gente. Joder, si mi situación fuera diferente y estuviera en el paro, pues claro que me habría interesado enseguida y me habría esforzado más en contactar con él. Pero ya pringo suficiente con mi horario de fin de semana como para pasarme también la semana currando, y con mi sueldo actual tengo más que suficiente para vivir y pagarme mis vicios. Nunca me ha importado una mierda acumular dinero si es a cambio de quedarme sin vida propia, y me la sudan bastante las jerarquías y ascensos laborales. De hecho, en los últimos años he dicho que no a empresas de la competencia que tienen más proyección que la mía porqué sabía que iba a suponer estar explotado, trabajando más y cobrando bastante menos. Y este mismo verano, un colega de otra de la principales empresas del ramo quiso hacerme una oferta, pero al final se echaron atrás porqué sabían que les habría dicho que no por las condiciones que me podían ofrecer. Vamos, que trabajar me importa una mierda, y si lo hago es por pura supervivencia, no porqué me guste hacerlo (y eso que me gusta lo que hago). Pero flipo con la mentalidad que tiene ese tipo de gente para la que el trabajo es la prioridad principal de su vida. De verdad que no logro entenderlo. Quizás sus vidas sean tan vacías que las llenan con el tema laboral, cosa que me parece bastante patética, la verdad. Allá cada cual con su vida, pero yo seguiré haciendo los Euromillones o buscando un braguetazo con viudas millonarias para intentar no tener que trabajar nunca más...