
¿Mis últimas 48 horas? Se resumirían en dormir 4, 3 más de tren, trabajar 22 horas seguidas, dormir 5, meterme 4 más de tren, y vegetar el resto hasta este momento. Casi no me queda voz, me pica la garganta, me he resfriado, y aún me dura la indignación. Pero me quedan unas pocas fuerzas para reflexionar un poquillo sobre todo lo vivido ayer:
1) Primero de todo, felicitar a los merengones por el título. Aunque quizás sería más conveniente darles el pésame por tener el equipo que tienen...
2) Orgullosísimo del partido de los nuestros, y de la fidelidad sin excepciones resultadistas a unos valores y una manera de hacer. No fue el mejor día de este equipo, pero el meneo que le metimos al Equipo del Mal en la 2ª parte es para enmarcar. Lástima de Casillas (enorme, como siempre), Carvalho (hizo un partidazo) y ese medio metro que le sobró a Pedro para haber marcado en posición correcta. Pero tengo clarísimo que prefiero 1000 veces quedarme sin copa respetando y rindiendo tributo al fútbol, que ganarla pisoteando a este deporte que tanto me fascina. Lo digo siempre y lo repetiré un millón de veces: lo importante en la vida no es el QUÉ, amigos, sino el CÓMO. Sobretodo, cuando tienes un presupuesto astronómico...
3) Felicitar sinceramente a las dos aficiones por la jornada de convivencia y cordialidad. Estaba convencido de que habría altercados, pero por suerte, la gente de la calle demostró tener muchas más cordura que muchos de los protagonistas del espectáculo (hablo de futbolistas, un entrenador, y muchos periodistas, básicamente...). Eso sí, una vez en el estadio, la cosa cambió. La crispación de las 2 Españas era obvia, y hubo muchas cosas reprobables: bengalas en los dos goles, banderas rojigualdas con el aguilucho en el sector merengue, y gritos ciertamente desagradables. La educación en el fútbol es equivalente a la de la sociedad a la que representan sus equipos...
4) Lo de la federación española con el himno es para denunciarlos a todos. El volumen era atronador (120 db, equivalente al vuelo rasante de un avión, y rozando el umbral del dolor. No es una exageración, es la información contrastada que salió en la prensa). Querer silenciar los silbidos y girar la espalda a una realidad que existe (sí, hay mucha gente contraria al rey, y a esta España, por mucho que a algunos no les guste), es directamente CENSURA. Muy democrático, ciertamente. Esto es como la gente que barre y mete la mierda debajo de la alfombra: no la ven, pero la mierda sigue estando ahí. Las cosas no se solucionan callando a los demás, sino escuchándoles e intentado entenderse mútuamente. Por cierto, brillante el cantante de Celtas Cortos acabando su actuación con un "viva la República!"
5) Ya he dicho muchas veces que admiro a Mourinho por su capacidad de gestionar el otro partido que se juega antes y después de que el balón ruede por el césped. Mou empezó a ganar la final en la surrealista rueda de prensa del sábado. Creo que jamás había visto pitar a un árbitro tan coaccionado como lo hizo ayer Undiano. Jugadores como Pepe, Arbeloa, Xabi Alonso o Busquets hicieron méritos de sobra para ser expulsados, pero Undiano no tuvo narices de echarlos. Y así fue el partido de bronco y trabado. Tal y como quería Mou, el rey del antifútbol...
6) ...así pues, 400 millones gastados para jugar como un equipo mezquino, barriobajero, llorón y violento. Extremadamente violento. Una auténtica estafa al fútbol, y un pésimo ejemplo para los chavales. Anoche fue una jornada muy triste para este deporte. Ganó este Madrid; perdió el fútbol.
7) Como ya conocemos a este tipo, no me sorprende nada, pero la celebración del gol de Pepe haciendo butifarras a la afición culé me parece de una poca educación, elegancia y una antideportividad dignas de sanción. De la misma manera que Messi también merecía una multa el sábado por su pelotazo al público del Bernabeu
8) Felicitar a Granero por su capacidad intelectual; al acabar el partido, quiso imitar a Chendo tras la final de 1990 y puso en su Twitter: "la copa de España se queda en casa". Ojalá eso sea verdad algún día, espabilao...
9) Siguiendo con las mentes privilegiadas, había visto a equipos ganar copas sin bajar del autocar, pero nunca a nadie que las perdiera debajo del autocar. Supongo que la copa debió sentirse violada en manos de ese equipo, y prefirió suicidarse. Sergio Ramos, premio Nobel...
10) ¿El colmo del dEsoRdeN? a) Que me envíen por trabajo a un lugar, y al llegar, resulte ser el escenario de antiguos crímenes nocturnos; y b) ver el partido al lado de Shakira, que me regale varias sonrisas, y verle repetidamente el culo. No hablo sólo del tanga negro. Hablo, literalmente, del culo. Y no pienso hacer más declaraciones al respecto...

Nos vemos en la Champions...