
Estimados ladrones de FECSA-ENDESA:
Como os he dicho una y otra vez en las 28.479 llamadas y reclamaciones en el último año al servicio de atención al cliente con teléfono de (mucho) pago 902 (eso sí que es atención al cliente, y los demás son tonterías), el suministro de luz en mi casa es defectuoso. Cada dos por tres hay subidas de tensión que me dejan sin luz, y por segunda vez en justo un año, dicha anomalía me petó el video volviéndolo a dejar inservible, como el primero. Todavía espero a que me paguéis los 119 euros del primer aparato de video, y hoy habéis tenido los santos cojones de llamar para decirme que no os hacéis responsables de vuestra puta avería ni de la pasta que me está costando vuestra inutilidad y mezquindad con vuestros clientes, que son los que os pagan el (seguro que nada desdeñable) sueldo cada mes. Todavía con un rebote de tres pares de cojones y una sensación de impotencia y desamparo monumentales, ahora mismo mis entrañas claman venganza y sólo desearía presentarme en los despachos de los directivos de vuestra miserable compañía y provocar una masacre estilo instituto estadounidense. Como no tengo ganas de mancharme la camisa con vuestra repulsiva sangre, otra opción sería no pagaros las facturas hasta cubrir la pasta que me debéis, pero como sóis unos gitanos mafiosos, sé que al primer día me cortaríais la luz. Por ahora, he enviado cartas al director a los principales periódicos del país para que todo el mundo sepa de vuestras prácticas camorristas y de cómo os pasáis por el culo vuestras obligaciones con los clientes que os mantienen el chiringuito. Asimismo, ya me estoy asesorando para denunciaros ante todas las instituciones que existan en un radio de 10.000 millones de quilómetros cuadrados, redondos o triángulos equilateros. No tengo mucha confianza ni en las instituciones ni en la justicia, pero me daré por satisfecho si consigo manchar con el color de vuestra propia mierda el nombre de una compañía que sólo se preocupa de sus clientes para chuparles hasta la última gota de sangre.
Atentamente, que os folle un rebaño de elefantes sidosos, hijos de la gran p***
dEsoRdeN