dilluns, 24 de juliol de 2017

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No sé si debería haberlo hecho, pero he estado releyendo los whatsapps con La Chica Con Pelo De Chico (sí, es un ejercicio muy femenino, pero yo tengo mi feminidad muy acentuada). Desde la primera noche que nos escribimos en privado (y que fue la primera que nos liamos), en febrero del año pasado. Pensaba que había sido más hacia primavera-verano. Es increíble cómo se van perdiendo detalles y matices, y es increíble cómo se pueden llegar a revivir sensaciones y emociones, a partir de lo que transmiten los textos. Y te da mucha perspectiva. La misma que te va quitando el día a día, con toda su monotonía. Al principio ella no paraba de escribirme, de buscarme, de decirme para quedar, de invitarme a sus viajes o a conciertos, de lanzarme indirectas y elogios... y yo estaba más a mi aire y despreocupado. Pero el rollo que desprendíamos era sensacional. Absolutamente espontáneo, fresco, dinámico... bonito y excitante, podrían ser dos palabras complementarias, en este caso al menos. Y no hace tanto de ello. Pero es cierto que en los últimos meses se ve una involución. A ella se le ve más afectada y cansada por el trabajo, y a mi en esa dinámica de dependencia y obsesión que me cogen a veces cuando alguien consigue atraerme o seducirme. Creo que el punto de inflexión fue una fiesta en La 2, en la noche de los mensajes contradictorios. Recuerdo que esa fue la primera vez en que empecé a notarla algo más esquiva, y yo pensaba que era porqué estaba picada porqué no le había hecho más caso hasta entonces. Pero en realidad ella estaba en mitad de una guerra civil interna que le hacía dudar de muchas cosas, incluyéndonos a nosotros y nuestra relación indefinida. Pero esa noche seguramente empecé a darme cuenta que quizás no tenía la situación tan controlada, y que ella estaba quizás más lejos de mi de lo que yo pensaba. Y supongo que por eso caí de 4 patas y me empecé a focalizar en ella. Creo que ese día abrí los ojos, y ahora me pregunto cómo pude tardar tanto en hacerlo, si releyendo se ve perfectamente todo. Con sus virtudes y sus defectos, es una tía cojonuda y muy interesante, y supongo que era una memez pretender dejar de verla y decirle que no quería ser su amigo, sólo porqué ahora mismo no me quiere en otro papel. Ahora mismo, y no sé si eso cambiará algún día. He visto claro que debería intentar recuperar ese espíritu más despreocupado del principio, y huir del conflicto y la negatividad que he desprendido cuando las cosas se han empezado a torcer y a salir distinto de cómo yo quisiera. Eso tira para atrás, y la entiendo. Supongo que será muy difícil recuperar esos primeros meses, porqué las relaciones evolucionan, pero debería intentarlo. No sé para qué, porqué no sé ella para donde tirará. Pero está claro que necesita aire y yo a veces no he sabido dárselo, por mis impaciencias y mis urgencias. Y seguramente no debería perseguir un objetivo ni pre-reservarle un rol ya decidido previamente, sino que los papeles se acaban decidiendo casi por propia inercia. Creo que a esta historia todavía le quedan alegrías y penas. Ahora me estoy durmiendo y se me caen ojos y cabeza. Y no sé si debería haberlo hecho, pero he estado releyendo los whatsapps con La Chica Con Pelo De Chico, y siento una cierta esperanza dentro de este caos en que se ha convertido todo...