dissabte, 4 d’abril de 2015

rANdOms & dANciNgS




El tiempo pasa, y la vida cambia, aunque a veces cueste de aceptar. No me gusta que se acaben las cosas que me gustan, ni que algunas personas cambien de perspectiva o posición vital y se alejen de la mía. Las que realmente no me importan, me da igual. En lo que llevamos de semana, han reaparecido unas cuantas dEsoRdeNadas, en una de esas extrañas coincidencias, como si se hubieran puesto todas de acuerdo. En algún caso, con ese rizar el rizo de la intuición que supone haber pensado en esa persona horas antes de que reaparezca. Me flipan estos guiños de la realidad. Es como si al pensar en alguien o en algo, emitieras una especie de señal de ultrasonidos que provocara que esa persona reaparezca, o que eso en que piensas te acabe ocurriendo. Con todo, quizás sea cosa también de estos días fuera de la rutina, en que hago un kit-kat a mis horarios de salmón y puedo coincidir más con la gente normal. Lo jodido de esta vuelta pasajera a la vida de 1ª clase es que te acuerdas de cómo era, y vuelves a ser consciente de lo que te pierdes. Evidentemente, también gano otras muchas cosas que echaría de menos si cambiase, pero soy humano y la cuestión es lamentarse por lo que no tengo. De hecho, mi objetivo vital sigue siendo el mismo: no tener que trabajar y poder hacer lo que me dé la gana en cada momento. Pero de momento no tengo ni la mitad de suerte que esta pareja británica de cabrones a los que les ha tocado los Euromillones dos veces.

En unas semanas llegaré a una cifra redonda y me tendría que poner ya las pilas si quiero hacer alguna celebración especial. Aunque admito que me da pereza prepararlo. También tengo un montón de cenas pendientes en el New diSoRdEr's Palace que no hago por mandra. Cocinar tampoco sería mi mayor estímulo. Preparar, en general, me da muchísima pereza: viajes, cenas, fiestas, escritos... a mi lo que me gusta es vivirlo, disfrutarlo, o escribir a posteriori sobre ello; pero no los preparativos. Y para disfrute, el que debieron tener los protagonistas de una historia que he leído gracias a Amapola: la Epidemia de Baile de 1518. La historia (yo me la quiero creer, así que paso de decir 'presunta'...) sucedió cuando una mujer se puso a bailar en mitad de una calle en Estrasburgo. Entre 4 y 6 días se estuvo. En una semana se habían unido más de 30 bailarines, y en un mes, 400. Algunas de ellas, fueron muriendo de ataques al corazón, fatiga extrema, o derrames cerebrales. Algunos dicen que el episodio sucedió por causas sobrenaturales, otros por una fiebre aguda provocada por el hambre extrema, o por enfermedades que afectaban a la zona en esa época, como la sífilis o la lepra. Incluso se afirma que bailaban sin control ni voluntad, y con caras de desesperación (tampoco difiere tanto de lo que vi anoche en el Moog, por ejemplo...). Sea como sea, puestos a elegir la manera, morirse bailando tampoco estaría tan mal...



3 comentaris:

hiro ha dit...

A mi també m'ha passat això de pensar en alguna persona i trobar-me-la al dia següent o que em truqui. Em flipen aquestes casualitats.
En canvi, m'agrada preparar viatges, festes... tot i que cuinar no és lo meu ¬¬'
Boníssima la història de l'epidèmia del ball!! jajaja brutal la foto que il·lustra el post XD

Pd: demà s'acaven les vacances... snif... el meu objectiu vital també és no tenir que treballar mai més XD

Pio ha dit...

Siempre hay que tener muy encuentan las coincidencias, a mi me encanta ser algo mística porque te hace creer que siempre ocurren las cosas por algo :)

Lo echaba de menos Sir Des!!!
Prepara una buena fiesta para tu cumple, o una escena especial que un día es un día y más si es fecha redonda :D

Besotes!

dEsoRdeN ha dit...

Oi que és flipant, hiro? :) He començat a activar-me pel tema festa, ja informaré ;P Si mai faig un grup de música, crec que li diré Dancing Plague en honor a aquesta història... XD (a mi em van fer la putada d'anar a treballar només diumenge, partint-me per dos el que haurien estat 11 dies de tocar-me la fava i gaudir de la llibertat :S)

Mira que para según qué cosas soy bastante racional, pero sin la parte más intuitiva, espiritual o mágica, seríamos robots de mierda; me encanta creeer en estas cosas! :) Sí, parece que ya empiezo a activarme un poco... :D

melodías desgarradoras