dimecres, 1 d’abril de 2015

cANciONeS aNTiStAMíNiCas



Todavía me dura un ligero zumbido en los oídos, y creo que me he dejado los tímpanos colgando de los bafles del Apolo (posiblemente ya estén cubiertos por la lluvia de mantos de polvo que caía de las rejillas de aire acondicionado del techo; bastante asqueroso, la verdad...). Sí, Royal Blood tocan alto y contundente, y aunque sólo son dos, su sonido te atropella (sorprendente el bajo con sonido de 4 guitarras de Mike Kerr), si bien es algo lineal, y con pausas que rompen el ritmo. Y eso que sólo tocan una horita (cosas de tener un solo disco). El batería Ben Thatcher llevaba una camiseta del Barça, y me pregunto si mañana en Madrid hará lo mismo con una del Equipo del Mal. La sorpresa agradable de la noche han sido los Bad Breeding: supuran mala leche por los 4 costados, y son banda sonora ideal para los ataques de furia y destrucción dEsoRdeNados contra el mundo y la raza humana en general. A la salida me he pillado 'Carsick' de John Waters en el Apolo Store, aunque todavía no me he acabado 'Mis Modelos de Conducta'. De hecho, tengo un montón de libros a medias que espero devorar ahora que parece que ya llega el calorcito y los días primaverales de luz creciente (si mis sequísimos ojos me dejan...). Empiezo a notar algo de alergias, sobretodo cuando el balcón apareció el otro día completamente amarillo de polen, del viento que hizo. Hoy también he escuchado (de hecho, estoy en ello ahora mismo) dos regresos ilustres: justo en este momento estoy con el nuevo de Blur. Es tranquilito y se deja escuchar, con algún toquecillo oriental, pero no esperéis ningún super-hit que vaya a pasar a la historia del indie-pop. Y el primer disco en casi 5 décadas de mis queridísimos Sonics está francamente bien. Aunque se nota que la producción es de ahora, suena a ellos, y el álbum tiene fuerza y canciones con gancho (me encanta 'Sugaree'). Y otro retorno que temía y me ha aliviado gratamente es el de la Jon Spencer Blues Explosion. Han recuperado músculo y brillo, y aunque no lleguen al nivelón de 'Orange' o 'Now I Got Worry', vuelve a valer la pena escuchar su nuevo disco.


Ayer volví a un tanatorio, y la quijotera volvió a girar en centrifugado de miedos y pavores algo macabros. Quizás algún día me pare a redactar el guión de mi propio funeral, que estará lleno de música, humor y mala leche; no me da la gana que se convierta en uno de esos perversos espectáculos de pornografía emocional y sadomasoquismo del alma, con violincitos baratos y vomitivas moralejas religiosas. No descarto incluso incluír un mensaje en video, o un resorte en el interior del ataúd para que se abra de golpe. Ese podría ser un buen golpe de efecto para echar unas risas. Y para pornografía, la que se está haciendo también con el accidente aéreo de los Alpes. Sinceramente, no me fío nada de las versiones oficiales. No me fío de nada ni de nadie, si es humano. Lo que diga una cabra o un caballo, podría llegar a darlo por bueno. Y la alegría de la semana me la dio un partido de fútbol de los de verdad; de los que juegan personas, y no divas con vocación de top-model. De los que despiertan ilusiones verdaderas de barrio, no de los que mueven millones y llenan tertulias vacías. De los que me han hecho recuperar la ilusión y el sufrimiento por este deporte que adoro. Y es que, cómo molan las cosas que emocionan...





2 comentaris:

Ses ha dit...

Ay, aquí llovió y el suelo se empapó de un color amarillo verdoso, seguramente era polen, pero tenía el mismo color que los polvillos que echan en las esquinas para que no meen los perros. Este año vas a sufrir, tengo la terraza llena de abejas, extasiadas con tanto polen.

dEsoRdeN ha dit...

sí, sí, era eso mismo! De momento he tenido un par de días con ligeros picorcillos y estornudos alérgicos, pero por ahora lo llevo bien... :)