dilluns, 6 d’octubre de 2014

o TodAs O niNgunA





Los radares femeninos se han activado. Huelen la sangre fresca a distancia, como pasa siempre por esas extrañas leyes intangibles que, no sabes por qué, pero funcionan de manera infalible. Mientras G-Punk esconde la cabeza debajo del ala a mi pesar, la A-Coetanea recibe con ilusión mis mensajes, me dice de volver a vernos y me invita a su cumpleaños. Y es de aquí a 6 meses. Y el azar me bacila, y hace que me encuentre por la calle a I-Gafapasta, a quien hacía un montón que no veía. Charlamos un rato, y su cara y sus gestos delatan cierto nerviosismo, 3 años después de un par de encuentros a medias con cosas pendientes. Nos despedimos, y cuando llego a casa me digo a mi mismo "qué narices; a esta vida hemos venido a jugar". Y juego, y entra en el juego, y un cuarto de hora después estamos sentados en un bar, y luego en otro, y está clarísimo que el tercero será mi sofá, y que será el tercer viernes seguido de despendule hedonista. Ya no hay quien pare este dEsoRdeN, porqué dEsoRdeN llama a más dEsoRdeN, como un efecto mariposa de consecuencias inimaginables. Y es mejor no imaginar nada, y dejar que sea la realidad quien imagine mundos mejores donde nada importe: ni trabajar mañana, ni que te contagie un catarro, ni que vayas a dormir poco otro viernes más. Todo minucias que quedan borradas por roces, sabores y batallas de carne y deseo. Y, claro, así todos los grandes pequeños dramas de la cotidiana humanidad son más livianos: que un puto autobús tarde mucho en venir; que se te venga una montaña de trabajo encima, o que G-Punk siga con la cabeza escondida debajo del ala, mientras te cuestionas si apretarla, o si es mejor pasar de ella, que suele ser el mejor método para que dejen de pasar de ti. Ahora lo más importante de todo es que estos primeros síntomas de catarro se queden ahí, porqué el viernes tengo mi primera cita con alguien a quien quiero ver sí o sí; y no tanto por su presente, sino por su maravilloso pasado de trágico romanticismo exagerado...



3 comentaris:

Pececillo Carrousel ha dit...

En esta vida, como dices, hay que jugar. Rendirse no es una opción. Todo saldrá bien :)


Miss Carrousel

hiro ha dit...

Estàs en racha!! aprofita-ho! jeje ;D
I menja taronges per frenar aquest refredat incipient (jo encara n'arrossego un que ha sigut de tamany XXL). Aquest concert no te'l pots perdre! ja ens en faràs la crònica! ;)

dEsoRdeN ha dit...

sin duda, Pececillo! Pocas cosas me gustan tanto como jugar... ;D

sí, tu! És increïble cóm funcionen aquestes ratxes i cóm ho oloreu les noies, hiro!! ;P Refredat aparentment aturat! :D Serà el meu primer Morrissey! Moltes ganes!