dilluns, 27 d’octubre de 2014

SoMetiMeS I fEeL sO hApPy...




Instalado en los inicios de una cierta apatía. Siguen con su puta manía del inútil cambio de hora que lo único que provoca es que gastemos más luz porqué se hace de noche antes, y que nos deprimamos todavía más con esta mierda de época que está a punto de empezar. El fresquito que hace por la noche no es más que un simple aviso de que estamos a las puertas del infierno, como cada año a estas alturas. Mientras nadie invente una máquina del tiempo que nos permita saltarnos el otoño y el invierno, la humanidad no podrá ser considerada como una raza racional, inteligente o términos similares. Esta época me pone de muy mala leche. Todavía más. Y de aquí a 4 días ya empezarán a darnos el coñazo con la maldita navidad y nos contarán no sé qué milongas de la bondad humana, y habría que aplastarles la cara contra cualquier diario lleno de ladrones corruptos y decirles a gritos que no intenten engañarnos porqué todo eso no existe. Los anuncios no existen. Las colonias son mentira. Y la vida real no es un cuento de príncipes azules ni princesas encantadoras. Todos somos batracios. Y quizás no lleguemos al nivel de hijoputismo y alcantarillas del estado que enseña 'Lasa Eta Zabala', pero nos huele el aliento para afuera y para adentro. La semana presenta vías de escapismo en forma de conciertos de aniversario, el imprescindible In Edit o una posible salida nocturna el viernes, aprovechando que este sábado libro. Y a todo esto, hoy hace un año que nos dejó el amigo Lou. Aquella tarde de domingo fue un momento muy triste, mr. Reed...




2 comentaris:

Cé. ha dit...

Recuerdo aquel domingo, y justo ayer releía mi blog de hace un año, que puse una canción.
A mi tampoco me gusta el cambio de hora. Odio que anochezca tan pronto. Y si descubren esa máquina amaré profundamente a su creador. El otro día vi un libro que se llamaba "¿Para qué sirve el frío?" y estoy planteándome pedirlo. A ver si e encuentro el lado bueno a todo esto-

dEsoRdeN ha dit...

toda esta época es muy absurda y deprimente, Cé. Y más deprimente es pensar que justo ahora está empezando...