dilluns, 20 d’octubre de 2014

cOnfeSioNeS íNTiMAs dE uN (dESoRdeNado) SaNTo PeCadoR



Algunas cuentas de twitter o leer libros sobre determinados personajes me hacen creer en la existencia de vida inteligente, que es eso que suele quedar sepultado por toneladas de excrementos de vacía rutina, nimiedades varias, los falsos dramas que algunos se montan (nos montamos) para darle algo de supuesta transcendencia a su (nuestra) vida de mierda, y todas esas absurdas capas de idiotez que aplicamos en nuestra cotidianidad, por imitación o pereza. Todos somos cómplices de que el ser humano ejercite un 1% de sus capacidades reales, sobretodo por lo que a actividad cerebral se refiere. Si uno se para a pensar, el 99% de las conversaciones que uno mantiene a diario son totalmente intranscendentes, superficiales o escasas de interés real o profundidad humana. Conocemos bien poco los unos de los otros, de nuestra manera real de pensar, sentir, percibir el mundo, expresarnos sin represiones... porqué nuestra esencia permanece escondida tras más puertas que una prisión de alta seguridad, o que el cuartel general del Superagente 86. Todo es puro miedo, claro. Una prudencia extrema por no resultar frágiles, expuestos a cualquier agresión externa y al dolor que nos pueda comportar, o a los juicios de valor que hagan los demás sobre nuestra persona. La cuestión de fondo para intentar solucionarlo, me parece a mi, es asumir nuestra propia condición de seres patéticos, miserables, imperfectos, incoherentes y, en definitiva, humanos. Resta mucha presión saberse lejos de todos esos cánones ideales de estética y ética con los que nos intentan engañar a diario en anuncios, películas y demás píldoras aleccionadoras edulcoradas. Y también hay que saber mirar a los demás con el mismo rasero: por mucho que alguien nos pueda impresionar, es igual de patéticamente humano (entendido este adjetivo en el sentido más peyorativo) que tú y que yo. Las apariencias son mierda, y no hay más. Anoche sentí deseos violentos REALES de bajar con un bate de béisbol y apalear la cabeza del vecino subnormal que a la una de la mañana llega borracho y armando jaleo con otros borrachos que gritan y ríen. Obviamente, no lo haré, porqué la sociedad nos educa para saber reprimir estos instintos salvajes y evitar el caos y la anarquía universal, pero tampoco creo que tenga que sentirme avergonzado por mis instintos. Me parecen una reacción lógica y muy humana, y una expresión de enorme rabia contenida (que sentí físicamente en mi estómago, con una sensación de tensión extrema que hoy todavía notaba de manera 'resacosa'...) ante el sentimiento de injusticia que me provocan estos seres egoístas y que desprecian a los demás, con total falta de respeto y empatía. Que me insulten tras haberles gritado reclamando que se callaran me da exactamente lo mismo, porqué no ofende quien quiere sino quien puede. Y, lógicamente, ante sus repetidas exhibiciones de cretinismo y egoísmo, no le respeto en absoluto, porqué me parece lo más justo. Ya he decidido que si se repite algo similar, lo grabaré y llamaré a la patrulla, y que les den por culo. Preferiría no llegar a este extremo, pero cuando alguien no te respeta y rompe la convivencia sin venir a cuento, tú no tienes por qué respetarlo.

Todo esto venía también porqué hoy cumple años una de las dos personas a las que más quiero en este mundo. Y aunque los 3 siempre hemos tenido una gran relación, es cierto que nunca hemos conseguido llegar a ciertas profundidades relacionales (quizás me esté inventando la palabra, pero me da igual, y creo que se entiende el concepto). Y aunque me encantaría lograrlo, admito que no me sale. Es curiosa la lógica de los roles adquiridos, y lo difícil que resulta romper determinadas rutinas, barreras o autocensuras inconscientes. Muchas de las cosas que publico aquí sin ningún tipo de complejos ante ojos completamente desconocidos, no sabría ni cómo intentar expresarlas con ellos. Y es verdaderamente triste que eso pase, pero supongo que también es humano (entendido este adjetivo en el sentido más peyorativo). Es como cuando intentas hablar con alguien en otra lengua a la que estáis acostumbrados: es imposible, no sale de manera natural. Supongo que por eso siempre he pensado que me encantaría que algún día leyeran este blog, aunque yo no lo supiera, para conocerme mejor, y que supieran las cosas de mi que yo no he sabido transmitirles ni explicarles. Porqué todo esto también soy yo, y quizás no lo sepan (o quizás sí lo saben, y aquí el que no se entera de la película soy yo). 

Y a todo esto, no quiere que gastemos ni un céntimo en comprarle nada, pero a mi no me sale tanta frialdad. Y aquí me tenéis, buceando en internet y saltándome las barreras de la supuesta legalidad que les interesa a unos pocos con mucho dinero y poder, para llevarle el último disco de una de sus bandas favoritas, aunque sea en versión mp3, dadas las dificultades para encontrarlo en diSoRderLand de manera física. Va por ti, papi...




5 comentaris:

hana ha dit...

Yo te leo de vez en cuando y algunas cuestiones no comparto pero me resulta agradable leer cómo lo pones.

Saludos

ALOMA69 ha dit...

Está muy bien que sigas sincerándote por aquí. Yo hace mucho tiempo que me quedé vacía de palabras,tal vez fue que alguien demasiado cercano me leyó e hizo que me avergonzara de mí misma.

Saludos!

dEsoRdeN ha dit...

Me preocuparía si hubiera alguien que pensara exactamente igual que yo en todo, hana :) Gracias por compartir tu perspectiva! Se agradece sentir que hay alguien al otro lado de la pantalla y saber cómo se ve desde allí

Hostia, Aloma69! Cuantísimo tiempo, no? Me alegra mucho volver a leerte. Las cercanías pueden llegar a doler, pero tampoco hay que sentir vergüenza, que hoy en día ya casi nadie la tiene

mordiscos

hiro ha dit...

És curiós com els rols familiars adquirits semblen inmutables o impossibles de canviar. I com ens consta mostrar-nos tal com som -amb les nostres misèries i febleses- fins i tot davant de qui més ens estima. La por és la pitjor enemiga de la vida.

Moltes felicitats al dEsoRdeN's father! segur que li va encantar el regal! ;D

dEsoRdeN ha dit...

sí, és horrible, hiro. I a vegades ja no és només qüestió de por, sino de simples hàbits. Ens compliquem la vida un munt

(li va agradar, li va agradar... jeje)