divendres, 12 de setembre de 2014

V dE VotAR



Un millón ochocientas mil personas; la movilización más grande de la historia de Europa, he oído por ahí. Me da igual que sea la primera o la cuarta. Sigue siendo una brutalidad. Y más por el carácter festivo, cívico, pacífico y transversal que, por tercer año consecutivo ha movilizado con total normalidad y sin ningún tipo de incidentes a un porcentaje muy muy elevado (me atrevería a decir que mayoritario, pero eso sólo lo sabremos el día que votemos) de la sociedad catalana. Muchos otros se han quedado en casa, y entre 3.500 y 7.000 personas se han manifestado en Tarragona anhelando que no se produzca la independencia de Catalunya respecto a España. Todas las posturas exactamente igual de respetables. Y para que ambas partes (las que quieren votar SÍ y las que quieren votar NO) se puedan expresar libre y democráticamente en las urnas, esas cerca de 2 millones de personas han salido hoy a la calle para volver a reclamar, un año más, el derecho más básico y fundamental que pueda haber en una democracia real: votar. Parece absurdo e incluso ridículo, pero así estamos, casi 40 años después del teórico final de la dictadura. Justo a una semana de que Escocia vote con total normalidad exactamente por lo mismo, sin que un país de gran tradición democrática como la Gran Bretaña intente ni prohibirlo ni sabotearlo ni demonizarlo. Ellos simplemente dan cada uno sus argumentos para convencer a la gente, única dueña de su propio futuro. Y, lógicamente, votando únicamente los escoceses, no todos los británicos, porqué resultaría fuera de todo sentido común que se hiciera de otra manera.

Al margen de que me decante más por la postura del SÍ o por la postura del NO, lo que me parece gravísimo de toda esta cuestión es esta vergonzosa violación de los principios básicos de la democracia que significa impedir nuestro derecho fundamental a votar y decidir libremente nuestro futuro a toda esta gente que lo pedimos a gritos desde hace 2 años. Es que no me entra en la cabeza que alguien pretenda hacerme creer que eso no puede ser. Que me vengan con la pantomima de que eso es "ilegal", bajo la excusa de una Constitución que han cambiado cuando les ha interesado y que se aprobó hace casi 40 años, en un contexto político radicalmente diferente al actual. Una Constitución por la que a mi nadie me ha consultado en la vida y, por tanto, no tiene mi aprobación. Las leyes, señores políticos, evolucionan con el paso del tiempo, y siempre deben escuchar la voluntad popular. Porqué la gente es soberana, y es la única que puede y debe decidir hacia donde camina el futuro colectivo. Por eso, llegados al punto de que nos siguieran prohibiendo el derecho a votar, yo estoy cada vez más convencido de que la única solución es la desobediencia civil. Porqué dudo de que ningún cuerpo policial o militar vaya a dispararme por intentar introducir un voto en una urna. Eso sería directamente asesinato.


Orgulloso de la movilización popular, obviamente sé que hay cosas que no se están haciendo bien. Partiendo de la base que exponía en mi primer párrafo, me habría gustado que la manifestación de hoy se hubiera dirigido abiertamente a todas las sensibilidades y posturas, y no sólo a los partidarios de la independencia. Porqué nos están prohibiendo votar tanto a los que quieran el SÍ como a los que deseen el NO. Y en un país normal, hoy todos habríamos salido juntos a reclamar conjuntamente nuestro derecho fundamental. Seguramente el problema es que una gran parte de los que se decantan por el NO ni tan siquiera quieren que se vote, supongo que por miedo a cuál sería el resultado, visto lo visto en la calle.

Tampoco me está gustando nada la tremenda demagogia que se está haciendo desde los dos lados, para movilizar a las masas a base de muchos tópicos y medias verdades. Y en este caso, me refiero a los gobiernos (curiosamente, tanto el uno como el otro, partidos de derechas, fíjate tú...). Está claro que las posiciones enrocadas en ambos extremos les convienen a PP y a CIU, porqué son una perfecta y preciosa cortina de humo de 600 km de diámetro que les permiten taparse las respectivas vergüenzas, miserias, recortes y corrupciones, que son muchas. Cuando veo las noticias, me meto en internet o leo según qué cosas, me jode soberanamente la perversión de unos y otros, las mentiras que se cuentan, y la estupidez de las masas aborregadas. Cada uno con su discurso de tópicos, intentando apropiarse de corrientes de opinión o adoctrinar a gente sin formación, cultura o criterio propio. Gente que repetirá una y mil veces las mismas mentiras hasta convertirlas en verdad sólo porqué lo ha dicho la TV, o tal diario, o tal tertuliano.

Precisamente por este contexto político determinado, muchos de los que nos decantamos más por el SÍ pero con un punto de escepticismo, nos sentimos ilusionados porqué esa hipotética independencia fuera sólo un primer paso para un cambio mucho más profundo. Un cambio de mentalidad, sistema y maneras de hacer las cosas, donde la prioridad sean las personas, y donde podamos recuperar todos los derechos sociales que nos están robando impunemente en estos últimos años. Unos y otros nos los están robando, así que la esperanza es quitarnos primero ese enorme pedrusco que nos chafa desde Madrid, y seguidamente hacer lo propio con el que también nos tiene aplastados desde Barcelona. Porqué lo que está claro es que si un estado ni tan siquiera nos quiere dejar votar, menos va a permitir intentar cambiar el status quo general. Ha llegado el momento de levar esas anclas y lastres de los herederos del franquismo más rancio y casposo que siguen gobernando en pleno 2014 y que caminan para atrás como los cangrejos. Y también el lastre de esa burguesía catalana que le hace el juego a la clase alta, al poder económico, y al sector privado.

Y otra cosa que sigo esperando: hace ya 9 meses que se nos anunció la fecha del 9 de noviembre para realizar el referéndum. Esa consulta que algunos llaman 'secesionista', como si inconscientemente dieran por hecho de que va a ganar el SÍ. Por esa regla de tres, también le podríamos llamar consulta 'unionista', porqué también el NO puede ganar esa votación. De la misma manera que me hace mucha gracia que sólo se hable de 'nacionalismo' en tono despectivo cuando se refieren al catalán (cuando muchos de los que somos independentistas ni tan siquiera nos sentimos nacionalistas, porqué son otras las motivaciones que nos mueven). Pero el españolismo rancio en ningún caso es llamado nacionalismo, cuando es tan o más agresivo, demagogo y perverso que el otro. Y también me descojono cuando utilizan el pseudoargumento de que 'el independentismo provoca ruptura'. No, amigos, simplemente refleja una de las sensibilidades que existen ahora mismo en la sociedad catalana. El unionismo es otra de esas sensibilidades exactamente igual, y provoca exactamente esa misma 'ruptura' que yo no veo como tal, sino como simple diversidad de puntos de vista distintos. Porque entonces, también la política provocaría ruptura, porqué evidencia posiciones distintas. Y el fútbol también provoca ruptura. Y los toros. Y la playa. Y la montaña. Y la Nocilla o la Nutella...

En fin, a lo que iba. Hace ya 9 meses del anuncio de la fecha de la consulta, y sigo esperando a que los que la convocan me expliquen con todo lujo de detalles como sería ese nuevo teórico estado independiente. Básicamente, porqué una cosa tan importante y que comportaría cambios significativos, la quiero decidir con total conocimiento de causa, para votar con absoluta responsabilidad. Y quiero saber con precisión cómo quedarían temas cotidianos pero muy importantes como jubilaciones, paro, seguridad social, empleo, impuestos, prestaciones sociales, educación, sanidad, etc etc etc. Porqué me ilusiona y deseo ese cambio, pero no soy tan ingenuo como para pensar que si se acaba produciendo algún día, de la noche a la mañana todo será maravilloso, se acabarán los Pujol o los Millet, tendremos todos trabajo, plazas de escuela y camas en el hospital sin listas de espera, y lloverán jamones del cielo.

Éstos sí que son listos...

No sé qué acabará pasando, pero lo que tengo claro, es que estamos viviendo tiempos apasionantes e históricos, y que nada volverá a ser igual, para bien o para mal. A mi me encantaría que todos tuviéramos la suficiente madurez democrática como para aceptar el resultado de un hipotético referéndum, sea cuál sea. A mi me jodió soberanamente que más de 11 millones de personas votaran al PP, pero me lo tuve que comer y aceptar el resultado y las nefastas consecuencias que ha comportado. Y me gustaría también que se entienda que esto no es un capricho ni una ofensa contra nada ni nadie. Simplemente, es un deseo de empezar un nuevo futuro organizándonos de manera diferente y gestionando nuestros propios recursos con total autonomía: unos lo hacen movidos por sentimientos más emotivos, patrióticos o históricos; y otros por el contexto económico, por razones pragmáticas o de simple fatiga o dignidad colectiva. Todos ellos son exactamente igual de lícitos y respetables, igual que las motivaciones que tienen los que quieren continuar formando parte de España. Y, sigamos conviviendo en un mismo estado o como vecinos independientes, no veo ninguna razón por la que no podamos tener una buena relación de respeto mútuo, en la que, por qué no, podamos seguir compartiendo muchas cosas. Diga lo que diga mi DNI, eso no va a cambiar mi manera de admirar otros países y culturas, y de relacionarme con mis amigos de cualquier parte, sean de Sabadell, de Socuéllamos o de Minnesotta.

*Y, después de todo este rollaco... mañana me voy a ver a los Imperial State Electric!! Rock'n'roll!!



11 comentaris:

Ses ha dit...

Totalmente de acuerdo en todo. A mí también me hubiera gustado que la manifestación hubiera sido más abierta a todas las posturas, porque tanto unos como otros queremos dar nuestra opinión y nos están privando de ello. ¡Por el derecho a votar y opinar!

V.M. ha dit...

Y de Vanessa!!!!
Perdona, no pude evitar!!!
Muaaaack!

hiro ha dit...

Molt d'acord amb tot el que has dit! jo no ho hauria expressat millor.
Un any més, em vaig sentir molt orgullosa de la gent d'aquest país, que és capaç de movilitzar-se d'una manera pacífica, cívica i alegre per reclamar, allò tan bàsic en una democràcia com és poder Votar.
Va ser una experiència i una Diada inoblidable!

NaoBerlin ha dit...

Yo para responder me remito al artículo de Jordi Évole de ayer de El Periódico. De todas formas estoy a favor del derecho a autodeterminación, pero no a favor de cifras traicioneras que se están dando. La independencia solamente se pide por tener una identidad, en Valencia se dan muchas de esas desigualdades que clama Cataluña, pero es Cataluña la que pide la independencia por tener una identidad (como Escocia), sino no se pide.

dEsoRdeN ha dit...

exacto, Ses! Si hasta eso tan básico nos quieren robar, qué narices estamos haciendo todos de brazos cruzados? Basta ya de tanta impunidad! Hace tiempo que deberíamos habernos rebelado ya por tantas y tantas cosas...

Jaja, V.M.!

Molt maco tot plegat, hiro! Aquestes 3 darreres Diades estic flipant amb la capacitat de movilització i compromís que està demostrant tantíssima gent. Grata sorpresa

Una cosa que me encanta de Évole, Nao Berlin, es que suele huir de demagogias y situarse en un punto de sentido común envidiable. Y lo que me gustó de ese artículo es ese huir de los tópicos de ambos extremos. Se está haciendo mucha trampa para decantar a la opinión pública y a la masa acrítica que se cree lo que quiere escuchar sin pasarlo por el tamiz de su propio criterio. Y sí, en nuestro caso, la cuestión identitaria es evidente y una de las razones fundamentales de todo el percal

Pio ha dit...

Discrepo un poquito, la identidad valenciana va muy ligada a la catala, es más hace años el independentismo se pedía con parte de zaragoza y la comunidad valenciana. Tampoco estoy muy puesta, pero nosotros teníamos fueros antes que vosotros o a la par

NaoBerlin ha dit...

Yo lo que realmente decía es que los catalanes tienen una identidad más acusada, o por lo menos hacen más gala de ella que los valencianos. Allí ganan partidos nacionalistas, en valencia el PP arrasa (como en Galicia). En Valencia hay un problema de financiación grande que no ha desembocado en lo mismo que en Cataluña. Por eso digo que para mí lo económico es una cortina de humo, el nacionalismo catalán como el vasco el gallego, lo que siempre han ansiado es la independencia; en un contexto de crisis este tipo de de reivindicaciones tienen más fuerza. A eso me refería, no a que no tuvierais identidad Pío.

dEsoRdeN ha dit...

Bueno, supongo que, aunque luego se hayan ido diversificando, las identidades catalana y valenciana tienen una misma raíz desde Jaume I, Pío. Y a ese pasado se acogían los que recuperaban la idea romántica de Països Catalans, recordando los tiempos en que formaban parte de la Corona de Aragón. Pero vaya, me parece una idea un tanto idealizada y que ya no responde a una realidad ni una identidad tan común hoy en día

Lo de la identidad propia aquí siempre se ha sentido mucho, y supongo que eso fue lo que hizo que la lengua catalana sobreviviera a la represión y la prohibición franquista, cuando la gente lo hablaba clandestinamente en casa a modo de resistencia. Un matiz, NaoBerlin: en Valencia (y en España) también arrasa un partido nacionalista, porqué el PP lo es y mucho (por mucho que intente desviar la atención y utilice el término despectivamente para hablar de los demás nacionalismos históricos estatales, como si no fuera con ellos). Me atrevería a decir que lo es más que otros como CIU (que seguramente es más oportunista y ambiguo que otra cosa). ERC sí que sería un partido nacionalista más clásico. Y el movimiento independentista actual que se vive en Catalunya me parece tan transversal y diverso que engloba a gente de ideologías y motivaciones muy distintas; y las razones identitarias, económicas, sociales y de dignidad colectiva ante tanta hostilidad de quienes todos sabemos influyen por igual y acaban siendo un cocktail que ha llevado al momento actual. Siempre digo lo mismo pero es que lo vivo en primera persona y sé lo que digo: muchos de los que vemos con buenos ojos la independencia (con muchos matices y dudas por resolver), ni tan siquiera somos nacionalistas, aunque el PP se esfuerce por inculcar esa idea en la cabeza a la opinión pública para demonizar el proceso. No es una cuestión de sentirnos mejores que nadie ni de gilipolleces patrióticas similares, sino de sentir que decidimos por nosotros mismos sin que nadie nos lo quiera imponer a la fuerza (como pretenden los irresponsables que gobiernan ahora mismo)

NaoBerlin ha dit...

mmmm desde fuera pero discrepo. Un país solamente reivindica su independencia si tiene un punto grande de patriotismo/nacionalismo, llámale como quieras (yo de una manera diferente a la que muchos se sienten, siento que Galicia es mi patria; unos me llaman patriota y otros nacionalista. Es lo mismo). Lo puedes llamar como quieras, pero el nacionalismo es algo que en España se ha visto desde una perspectiva siempre negativa, que muchas veces la tiene, pero por ejemplo, como dices, el PP es un partido nacionalista, y el PSOE aunque diga que no, con sus Bono Ibarra, Leguina, y otros con formas tan blandas pero también lo es. Alguien que se sienta español de manera nacionalista no va a decir que es nacionalista, va a decir que es patriota.

El nacionalismo surgió para sustituir la fidelidad al rey por la fidelidad a la nación (por tanto Francia, por ejemplo, es enormemente nacionalista). Lo que pasa en Cataluña puede ser transversal, puede ser de una parte de la sociedad importante, pero es nacionalismo, objetivamente lo es, es de manual; la gente clama por abandonar un estado y fundar un país de manera independiente. En política, hablo de la disciplina no de la política barriobajera, el nacionalismo siempre se relaciona con patriotismo, son equivalentes, solamente en los últimos tiempos se le ha dado un sentido negativo porque muchos movimientos secesionistas se han denominado nacionalistas, y esto se ha relacionado con el secesionismo, que claro para la nación que intentan abandonar es un atentado. Una independencia siempre es nacionalista, por eso te puse el ejemplo de Valencia, que están muy mal financiados, pero que no quieren la independencia.

Ha habido nacionalismos nocivos, muchos (Hitler y los fascismos por ejemplo), pero el patriotismo/nacionalismo está ahí forma parte de los estados modernos. Si en Catuluña no existiera nadie pediría la independencia. Te pongo un ejemplo, si dentro de 20 años, una Cataluña independiente después de dos décadas como país, hace una mala financiación con las zonas no costeras, concretamente con Lleida, y casi todo va para las zonas costeras, verdad que no ves posible que Lleida se plante y pida la independencia? No, por Lleida siempre ha sido parte de Cataluña. Pues esto es igual, se ha elegido la fecha del tricentenario de la entrada de los borbones en Barcelona y y la homogeneización del derecho en todo el reino como fecha significativa para el referendum. Eso no es casualidad. Yo soy de la idea que España es un estado plurinacional, mi país es Galicia, tú sientes que el tuyo es Cataluña, y eso es lo que es.

El PP en Galicia también sabe ser ambiguo, porque Feijoo y Fraga mira que no han dicho trillones de veces, neste país (en este país) refiriéndose a Galicia (sí, aunque parezca mentira, Fraga también); y en tiempos hubo un conselleiro de la época Fraga, que dijo que lo único que diferenciaba al PP de Galicia de los catalanes o vascos era el pedir la autodeterminación (eran otras épocas, ahora Feijoo es un baboso de Madrid).

dEsoRdeN ha dit...

Quizás no me haya explicado bien, Nao: no niego que haya un poso grande de nacionalismo en todo lo que está floreciendo ahora, porqué eso es innegable. Aquí siempre ha habido ese sentimiento generalizado de que nuestra realidad y nuestra identidad eran distintas a las del resto de España (coincido en tu visión del estado plurinacional, aunque ahora me gustaría dar un paso más y convertir esto en un estado propio). Pero estoy convencido que, a día de hoy, en un hipotético referéndum de independencia (hoy ha salido una encuesta que hablaba de un 59% a favor), sólo con el voto de los que se mueven por sentimientos meramente patrióticos, no llegaría para conseguir la mayoría del SÍ. Y tengo la sensación de que no se llegaría a esa mayoría sin los votos de todos los que hemos empatizado con el movimiento por otras motivaciones más ligadas a cuestiones sociales, de verlo como un primer paso para cambios estructurales y de regeneración democrática más profundos, de dignidad colectiva en reacción a tantas barbaridades que se están haciendo y diciendo, etc. Por supuesto que siento una identificación identitaria que me liga más a la gente de mi tierra, pero eso para mi no es una cuestión definitiva, porqué siempre lo he sentido así pero seguramente hasta este contexto concreto que estamos viviendo en los últimos años no me había decantado definitivamente por la opción de querer participar en la construcción de un estado propio. Tengo muchos amigos y conocidos que se mueven en estos mismos parámetros, o también mis padres y otros familiares, y por eso tengo la impresión de que tan importante es la motivación nacionalista de unos como las razones de otra índole que nos mueven a otros. Una cosa que puede parecer contradictoria, pero que yo no siento como tal: tengo una pequeña estelada comprada en los chinos colgada en mi balcón, pero no por orgullo patriótico ni nada similar, porqué creo que como país seríamos igual de maravillosos o igual de miserables que cualquier otro; la tengo simplemente como símbolo de rebeldía, de decirle al mundo que me niego a que me prohiban votar, como si con ese trozo de tela simbolizara el grito de rabia ante una situación que me parece tremendamente injusta y autoritaria. Yo siempre insisto en el positivismo de todo lo que se está generando aquí (al menos, hablo en términos de la gente de la calle, que para mi está siendo el motor de todo este proceso, porqué hemos sido los que hemos 'obligado' a políticos oportunistas a ponerse al frente de todo esto viendo que el asunto se desbordaba y se los llevaba por delante), porqué cuando hablas de todo esto con amigos, familiares, compañeros de curro, etc la gente está ilusionada, esperanzada, con las ganas de crear algo nuevo. Y de verdad que en general (que siempre hay gente para todo) no advierto ningún tipo de crispación hacia España como país o hacia los españoles de a pie (eso sería absurdo), sino hacia los aparatos de Estado, el Gobierno y partidos políticos con tufo a rancio (no sólo PP, también UPyD, PSOE, etc) o medios de comunicación irresponsables al servicio de la causa de la Grande y Libre que vomitan todo tipo de mierda y mentiras sobre Catalunya. Por eso me jode mucho que quieran vincular al independentismo con esos nacionalismos nocivos a los que hacías referencia, y que sean tan sinvergüenzas de hacer comparaciones absurdas con uno de los episodios más lamentables de la historia de la humanidad, como fue el nazismo. A ver, tú sabrás infinitamente más que yo de estas cuestiones históricas y de conceptos más academicistas, y quizás inconscientemente soy el primero que asimila erroneamente 'nacionalismo' al sentido despectivo de la palabra, y por eso me niego a identificarme con eso... :)

dEsoRdeN ha dit...

Y sí, estoy muy de acuerdo de que nada es casual: ni que todo esto coincida con el Tricentenario de la invasión borbónica, ni que justo ahora el PP haya sacado la carta de la corrupción de Jordi Pujol, ni que TV3 hay empezado a emitir una serie como 'John Adams'... unos y otros intentado llevar a su terreno a la masa a base de echar leña al fuego de los sentimientos enfrentados; esto es como una partida de ajedrez, pero con mucha mala leche acumulada en el último siglo de guerras, vencedores, vencidos, represiones varias e intentos de recuperar las libertades robadas y de exigir responsabilidades a culpables que han salido impunes de muchos crímenes...

Sea como sea, me parece un tema apasionante, y ver que estamos viviendo un momento histórico en primera persona me parece fascinante. Por los rollazos que suelto cada vez que hablamos de ello lo habrás notado... ;D