diumenge, 22 de maig de 2011

22-m (thE rEvoLutiOn WoN't bE tELeVisEd, bUt WebCaSted...)




Sigo sin tener nada claro hasta donde va a llegar todo esto, ni si va a servir de mucho. Es el problema de un movimiento tan espontáneo, disperso y diverso, que se enfrenta a un enemigo tan poderoso, asentado y sin ningún tipo de escrúpulos. Estoy alucinando de cómo ha crecido todo tan rápido, pero una vez más se demuestra que el tipo que inventó internet no se podía ni llegar a imaginar que estaba creando el poderosísimo medio que iba a cambiar el mundo. Los canales de distribución de información masiva dejan de estar en manos de unos pocos lobbies mediáticos, y ahora están en manos de cualquiera que tenga una simple conexión a internet. Haz un tweet o deja un mensaje en facebook y al cabo de pocos segundos te pueden estar leyendo miles de personas en todos los rincones del planeta. Algo inimaginable no hace tanto tiempo. Increíble. The revolution won't be televised, but shown on the net. Y aunque en porcentaje total todavía somos pocos los que nos hemos manifestado abiertamente indignados, éste es un inicio de algo indefinido que está por venir, y que resulta francamente esperanzador. La desesperación de unos cuántos ha sido el brote para hacer germinar algo que puede afectarnos positivamente a todos, y supongo que, en este caso, no hay mal que por bien no venga. Y es que ya sabemos cómo ha sido siempre este país, en que todos nos quejamos siempre de todo, pero nadie mueve el culo para arreglar lo que vaya más allá de su propio ombligo. Por una vez, parece que estemos dispuestos a abandonar nuestros caparazones de egoísmos por el bien colectivo, y eso es algo que me sigue teniendo desconcertado, a la vez que excitado. Ver a niños, jóvenes, adultos y abuelos de toda clase social y condición unidos por un mismo objetivo de bien común es algo que me pensaba que no lograría ver en mi vida. A veces la realidad puede llegar a ser gratamente sorprendente...


También es cierto que en el centro neurálgico de la #spanishrevolution en diSoRderLand se respira un ambiente que para mi gusto peca de ingenuo y hippie. Y aunque las intenciones de asambleas, debates o intercambios de ideas me parecen muy loables, enriquecedoras e interesantes, sigo teniendo la sensación de que falta un discurso un tanto más homogéneo, sólido y concreto. Cosa nada fácil en un movimiento tan diverso e incontrolado. Que sí, que a todos nos gusta sentirnos parte de revoluciones que cambien el orden de las cosas para poder explicarles batallitas heróicas a nuestros nietos, pero en 2011 me parece que sería más práctico dejarnos de utopías románticas irrealizables y buscar soluciones pragmáticas. ¿A la mierda los políticos, banqueros y privilegiados que ostentan un poder selectivo y sin escrúpulos? Sí, pero de una manera realista que no nos lleve al caos. ¿Volver a poner a las personas como prioridad por encima del dinero? Por supuesto, pero con propuestas concretas de modelos diferentes de organización social. ¿Abolir esa monarquía de sanguijuelas que no aporta nada y nos cuesta cantidades indecentes de dinero a todos? Encantado de la vida, pero en un proceso natural que no implique traumas ni conflictos. No nos engañemos, mañana hay unas elecciones en que volverán a ganar más o menos los de siempre, pero la cuestión es que todas estas protestas de estos días se puedan traducir en una mayor representatividad de partidos minoritarios que añadan nuevas sensibilidades sociales en ayuntamientos y comunidades. Y que los políticos que van a seguir gobernándonos tengan en cuenta lo que está pasando en la calle y apliquen medidas reales, justas y que hagan de este país un sitio donde TODOS puedan vivir en igualdad de oportunidades, con acceso a trabajo, vivienda, sanidad y una vida digna. Donde haya alquileres justos, bajo baremos controlados públicamente. Y quien quiera alquilar un piso de X metros cuadrados, que lo haga al precio que marque la ley, y no al que le da la gana para especular y enriquecerse a costa de la necesidad de los demás. Y que de la misma manera que hay salario mínimo interprofesional, también haya un tope salarial máximo, y no se generen tantas desigualdades. Y que el trabajo se convierta únicamente en un medio para sobrevivir dignamente, y no en algo con lo que enriquecerse pisando a los demás con avaricias mezquinas. Y que si hay grandes colectivos de gente que reivindican algo, la gente pueda decidirlo libremente en referéndums. Etc, etc, etc.


En fin, que sigo sintiéndome incapaz de dar una medida real a lo que está pasando estos días, porqué nos falta perspectiva. Y eso es algo que sólo lograremos con el tiempo. Pero hacía tiempo que no me sentía tan excitado e ilusionado con la capacidad de las personas para decidir libremente su propio camino. Recuperar al ser humano como medida del universo, y no como simples fichas de dominó al servicio del capital y la vileza de unos pocos. La batalla de estos días es contra todos esos hijos de puta que nos subcontratan y nos explotan en condiciones vergonzosas de precariedad laboral (los que tenemos la fortuna de mantener un empleo. Cruzo los dedos...). Mi jefe es así ¿Y el tuyo? Pues sólo por hundirlos en la miseria y vengar todo lo que nos han puteado hasta el día de hoy, habrá valido la pena creer que un nuevo mundo cambiante es posible...




*Os dejo el texto de Stéphane Hessel (93 añitos, el hombre) que ha inspirado al movimiento de los 'Indignados'. Se lee en 10 minutos y vale mucho la pena:





3 comentaris:

Marisela ha dit...

fffú, este tema me tiene rayada ya. Me parece un buen movimiento pero... no creo que sea el momento. Sinceramente, dudo que ahora ganen los partidos minoritarios... y si ganan, al menos la experiencia vivida de hace ya años en Baleares resulta ser un vaivén de sí pero no, una inestabilidad insoportable. Y que sinceramente, ahora, con todo lo que hay que resolver, lo que necesitamos es alguien que venga y saque de España de la mierda en la que está metida. Sea rojo azul rosa verde o del color que sea, pero que nos saquen de aquí. Y ya nos encargaremos de cambiar las cosas cuando todos estemos un poco más tranquilos.
Lo que me da miedo de esto, es que los políticos se han desvirtuado tanto, que ya nadie cree en ellos... y un día de estos, vendrá un iluminado y le dirá al pueblo lo que quiere oír... no saldrá bien. Como casi siempre. Así pasó en Venezuela miralos...

Marisela ha dit...

odio hablar de política públicamente y siempre me sacas la lengua!

pd: La manifestación en la Pza de España de Palma no se sabe muy bien de que es... el otro día había una bandera de Palestina Lliure. Manifestaciones? sí, pero con algo común por favor...

Falsa Sonoridad ha dit...

El 15-M es un movimiento ficticio y manipulado desde su nacimiento. Uno de sus líderes, Enrique Dans, está relacionado con las altas esferas financieras... Es solo una explosión controlada para canalizar la frustración social.