
Si en un mismo día has escuchado por propia voluntad discos de Fanfarlo, Love Of Lesbian, Pet Shop Boys, Punsettes, Pete Doherty, Nouvelle Vague, Nashville Pussy, Los Soberanos y Neko Case, eso es dEsoRdeN. Pero, por mucho que difieran, todos ellos son mi refugio antiaéreo ante las bombas que caen del exterior y el fuego amigo que a veces sale de dentro por error. Hoy ha sido un día de actividad bélica externa e interna. Y en las trincheras, uno saca el animal. Ya sea queriendo enviar a la mierda a algunos, deseando follarte a otras, o ignorando a las que se te quieren follar a tí.
¿Y por qué será que con esa ya no te pone especialmente follar y hace semanas que no le das señales de vida? Porqué ha perdido el aliciente de la conquista, supongo. Siempre me ha excitado mucho la incerteza de una noche que empieza, las expectativas que se generan, el no saber cómo, ni cuándo, ni dónde, ni con quién (o sin quién) verás amanecer. ¿Tendrá algo que ver con el maldito espíritu competitivo que nos inculca esta sociedad enferma desde pequeños? ¿Será el aliciente infantil del juego? ¿O el capricho de niño mimado que se cansa rápido de las cosas y necesita novedades constantes? ¿Será espíritu aventurero? ¿Inquietud interminable? ¿Fobia a las rutinas? ¿Puro instinto? ¿Huída de uno mismo? ¿O simplemente el seguir tus deseos sin estúpidas preguntas ni hipócrita moralina de pacotilla?
Curioso que me haga tantas preguntas cuando normalmente me limito a generar material para hacerlas...