dimecres, 18 de març de 2020

tÚ + yO = 0




Canta Sílvia, canta Maria, canta Maria José. Canta, canta, canta, porque quien canta ya se sabe lo que pasa. Debe de ser una de las pocas certezas de una vida llena de rincones y recovecos inesperados. No sé donde estoy yo ni tampoco donde andas tú. Te siento más lejos que nunca, o más bien debería decir que yo me siento más lejos tuyo que nunca. Lo que no se riega se marchita, y no se puede decir que hayas sido generosa en agua estos últimos meses. No te entiendo, y es normal, porque vas tan a la deriva que es imposible leerte con un sentido lógico. Ni tan siquiera con mi precisa intuición. Has ido dejando un reguero de miedo que ha acabado con mi ingenua ilusión de niño que creía haber encontrado su juguete favorito. Te has perdido en oscuras historias que no te llevan a ningún destino deseable. Sólo te han llevado bien lejos de mi, por mucho que no acabemos de atrevernos a cortar definitivamente esos hilillos desmenuzados de una cuerda a punto de romperse y llevarnos bien lejos, en derivas de dirección opuesta. Y seguramente es lo mejor que me podría pasar. Hacer borrón y cuenta nueva, acabar con sufrimientos innecesarios, y empezar el resto de mi vida sin perder ese punto de cierta serenidad y equilibrio que me parecía haber encontrado estas últimas semanas. Inconscientemente admito que tengo ese último hilillo de esperanza de que alejarnos pudiera hacerte ver de una vez lo que estás dejando escapar. Soy naïf por vicio. Son tiempos muy extraños, y quizás entre toda esta confusión encontremos la manera de liberarnos el uno del otro. Has viciado innecesariamente una relación que iba sola, así que tendrás que asumir las consecuencias de tus propias y torpes decisiones erróneas. Me sigues doliendo, claro, pero eso queda completamente enterrado por la enorme rabia que siento por todo lo que nos has robado, a ti y a mi. Esos dos que debían ser uno más uno. Y al final ese más ha sido menos. Y uno menos uno ya sabemos cuánto es...




2 comentaris:

Pio ha dit...

Las malditas decisiones y los estúpidos miedos.

Cuida´t molt!

Laura ha dit...

Bueno amigo, aunque me da pena leer todo esto, también creo que hasta te puede venir bien este confinamiento. Lo que nos hace daño es mejor dejarlo marchar y como no nos queda otra que encerrarnos en casa y estar con nosotros mismos, me gustaría que te cuidaras.
Cuando todo pase, nos tomaremos unas birras y nos reiremos de todo esto. ¿si?
Besote enorme.