dimarts, 10 de setembre de 2019

fLeQuiLLo NaRAnJa




La rueda de la rutina vuelve a girar vertiginosa, porqué así nos pasa a los sujetos del rendimiento. Parece que necesite de este ritmo trepidante para sentirme vivo. Y ya me puedo plantear y proponer mil veces y mil veranos que al volver bajaré las revoluciones y me dedicaré más tiempo a mi mismo y a vivir más lento. Al final, vuelvo a caer en la rueda. Lo jodido es que la disfruto, aunque comporte sufrimientos y preocupaciones. Supongo que es esa parte de realización personal que no consigo con mi trabajo remunerado y sí que siento con el vocacional.

Está cayendo un tormentón de la hostia ahí afuera. Cuando me he despedido de Mrs. Bizarre en su portal ya me ha dicho que estaba viendo unos relámpagos que anunciaban tempestad. No sé qué narices es esto que estamos gestando en estas últimas semanas tan inciertas y sorprendentes, con Morenita Amelie de invitada especial por allí en medio. Hace una semana tenía muy claro lo que quería e hice lo más difícil: explicarle a Morenita la situación en mi sofá y no ceder a la tentación fácil, aún habiendo roto por completo la distancia de seguridad y la alerta roja-naranja de mi exceso de Daiquiri y de su exceso de Campari. Pero ambos logramos pararlo, en un ejercicio recíproco de autocontención y castidad reflexiva extrañamente inéditos. Los días siguientes Mrs. Bizarre me descolocó por completo dando un paso atrás que no entendí, y que me llevó a pensar que los consejos de R-Ojos-Claros debían ser acertados: cuando le expliqué la situación días atrás, me dijo que yo tenía que hacer libremente lo que me apeteciera mientras no se clarificaba y definía la situación con Mrs. Bizarre. Y yo no le hice caso y me reprimí con Morenita Amelie porque quise correr demasiado y seguramente me precipité pensando que había más de lo que había con Mrs. Bizarre. Viendo que no era así, el fin de semana me relajé y volvimos a caer con Morenita, y la verdad es que volvió a estar genial, y no me provocó remordimiento alguno (porque de verdad no creo que debiera sentirlo en esta situación tan indefinida). Y hoy he quedado con Mrs. Bizarre y volvía a estar lo receptiva que no estuvo estos últimos días. Y no acabo de entenderlo, y me sigue dejando algo confuso, dentro de la absoluta clarividencia de lo que quiero. Disfruto tantísimo de su compañía que no tengo ninguna duda sobre mi elección definitiva, pero supongo que nuestros tempos y velocidades son distintos, y tengo que tener paciencia hasta que decida tirarse definitivamente al agua. Si fuera por mi, me tiraba ya mismo y sin necesidad de bañador. Compartimos muchas cosas, gustos y visiones, nos reímos muchísimo, y en parte nuestra relación me recuerda a la que tenía con E-Platónica (bueno, la sigo teniendo, aunque nos vemos poquísimo), por las conexiones y complicidades que tanto me cuestan de encontrar en otras personas. Pero tiene su propio carácter, tenemos nuestras propias dinámicas, y la verdad es que me resulta irresistible. A veces pienso qué sería ahora de mi vida si no hubiera decidido salir yo solo la noche que la conocí, hace dos inviernos. Es increíble cómo el azar de una decisión aleatoria puede marcar tanto el devenir de una trayectoria vital. Para bien y para mal. A mi me la está marcando estos casi dos últimos años. Para bien y para mal. Y noto que me está haciendo crecer, y eso sí que es positivo.

Sigue diluviando ahí afuera, y no quiero pensar en el agua que se habrá acumulado en el plástico que cubre la ropa del tendedero que no se había secado todavía de la última lavadora. Me iré a dormir ya, que mañana tengo un montón de cosas que hacer. Sigo sin entender las dinámicas de la vida, caprichosas e incomprensibles como ellas solas. Y sigo sin entender a las personas, pero eso sería ya otra historia de imposible solución...




3 comentaris:

Beauséant ha dit...

una historia confusa... supongo que como la vida.. tan llena de azar, de posibilidades que no llegan a producirse... todas las opciones, todas las posibilidades ahí al lado, esperando...

Beauséant ha dit...

me ha gustado la banda sonora... Eat, sleep, nothing but you, nothing but you
...

Laura ha dit...

Crecer es positivo, hacerse mayor no tanto.
Guárdate de la lluvia.
De según que personas, también.
:)
Beso grande