dilluns, 30 de setembre de 2019

eSPaCiO dE tiEMpO




Claroscuros de brillo y ambigüedad. Belleza translúcida. Ojos claros, alma oscura. O quizás no tenga la graduación correcta para observarte. Qué bonito sería lo sencillo si existiera. Es como esos relatos de falsa violencia que sólo creen extremistas o estúpidos integrales. A esta realidad le sobran velos y le faltan velas. Me falta que dejes de mirar al suelo imitando a tus bandas favoritas de shoegaze. El mejor antídoto contra la euforia sentimental es que no haya motivos para ella. Aunque no me importaría que los hubiera o hubiese. Tus besos me siguen sonando a hueco, y no sé si es prudencia o falta de materia prima amorosa. No hay deseo que se pueda construir sin su propia esencia. Y o le falta, o está sepultado por cementos de hormigón armado autoprotector. Me gustaría creer que cuando pase esta semana de estrés y mudanza todo se normalizará y volveré a sentir la fuerza y el calor de tus primeros abrazos, besos y susurros. Pero no sé si es pasarme de ingenuo. No deja de ser algo frustrante no poder disfrutar ni de la fantasía que se convierte en cierta pero llena de incertezas muy confusas. No es esto lo que yo me imaginaba, y las comparaciones recientes (tanto, que siguen echando humo y fuego...) son realmente odiosas. Tenerte sin tenerte. Gozarte sin gozarte. Querer quererte y que parezcas no dejarte. Son sentimientos que no tocarían, pero trastocan. Y yo quiero tocarte y que me toques mucho más de lo que hemos hecho en este último o primer mes, según se mire. Mis huellas dactilares están más impregnadas en otro cuerpo que en el tuyo, y eso sin duda es señal de que algo no va del todo bien...



4 comentaris:

RECOMENZAR ha dit...
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dEsoRdeN ha dit...

"¿A escondidas?". Jajaja! Leer es un acto individual y privado, y me importa bien poco quien entre aquí, quien me lea, o me comente (en mi vida he chafardeado quién entra ni pienso hacerlo). Soy libre y mayorcito para decidir a quien leo y a quien comento, según me apetezca. Y tengo muy claro que cuanto más me presione alguien para comentarle, menos lo voy a hacer (si no consiento que me presionen en mi vida de carne y hueso, mucho menos aquí gente que no me conoce de nada). No estoy en la blogosfera para alimentar los narcisismos ajenos, sino para vomitar mis historias; respeto a quien me quiera leer y a quien no lo haga, y a quien me quiera comentar o a quien prefiera no hacerlo. Comento cuando me sale de dentro de manera espontanea. Muestro u oculto lo que me da la gana, y no tengo ninguna obligación de nada. Así que menos exigencias infantiles y más respetar a los demás

Beauséant ha dit...

El principio de incertidumbre nos dice que cuando observamos algo lo modificamos... En la vida pasa algo parecido, cuando vivimos o sentimos algo, lo modificamos, por eso no podemos volver a los sitios donde creímos ser felices, ni podemos "volver a sentir" eso en lo que tanto creímos...

Construimos cosas con una mano, destruimos con la otra.. no quedan certezas, sólo pequeñas luces que, a veces, llevan a algún lado....

dEsoRdeN ha dit...

Muy interesante, Beauséant :) Supongo que liga un poco con aquello de que estamos sometidos constantemente al cambio, y ni nosotros mismos ni nuestro entorno son idénticos a lo que fueron en el pasado, por muy cercano que sea. En el camino está el aprendizaje...