dimecres, 25 de setembre de 2019

eNeMigOs




El mundo se está volviendo completamente loco. Tampoco es ninguna novedad ni descubro la sopa de ajo, pero este proceso de enajenación mental colectiva se acelera a pasos agigantados. Ayer una niñata me empezó a gritar por la calle diciendo que me apartara para que su abuela (supongo que lo era; era una señora mayor) pudiera pasar con un carro. Yo estaba junto a un contáiner y no había espacio físico para que me pudiera apartar más, y la señora pasaba de sobras. Y si tanto le preocupaba la mujer, la niñata podría haber llevado el carro y no dejar que la pobre anciana se deslomara. Ante esa hostilidad injustificada le respondí con más gritos y hostilidad, completamente descolocado y nervioso por la situación inesperada. Aunque cuando acabó enseñándome su dedo haciendo la peineta, acabé por enviarle un beso a distancia con la mano para dar por acabada la absurda discusión.

Horas antes, esa misma tarde, R-Ojos-Claros me preguntó si había visto un mensaje de FB de un conocido común. Y digo conocido, porque lo de 'amigo' se le queda enormemente grande, visto lo visto. Como yo no podía verlo, mi amiga me lo envió por whatsapp. Era un mensaje críptico y sin dar nombres, pero rajaba a muerte de hechos que podrían estar refiriéndose perfectamente a mi. Al principio me descolocó completamente, por la visión completamente distorsionada de la realidad. Llegué a pensar que no podía estar refiriéndose a mi, por el tono, y por la sinrazón y fantasía de sus 'argumentos'. Pero no pude evitar rallarme. ¿Y si en realidad sí que iba por mi? Y la sorpresa inicial se transformó primero en dolor, y luego, enorme cabreo. Por la patética manera de hacer las cosas, y por la cobardía de rajar a mis espaldas en público sin ni tan siquiera haberse atrevido a hablar conmigo si había cualquier tipo de problema o malentendido. Es algo que no puedo entender. Si yo tengo un problema con alguien, lo hablo con esa persona y lo soluciono. Me parece puro sentido común, y la manera más adulta y sensata de resolver las cosas. Pero montarte la película en tu cabeza enferma y vomitar en público tus paranoias en redes sociales para hacerte el mártir sin ni tan siquiera hablar o escuchar me parece patético, cobarde, narcisista y acomplejado. Muy propio de esta sociedad infame y egocéntrica que estamos construyendo entre todos. El tipo en cuestión se me cayó a los pies. Yo había sido el único que confió en él cuando todo el mundo decía que mentía. Fui el que propuso un proyecto común que nos permitió hacer cosas realmente excitantes y divertidas con otras dos chicas. Respeté su decisión de dejarlo cuando se peleó con una de las chicas (que era una auténtica arpía), por mucho que me jodiera que él se fuera y ella se quedara. Y resulta que te lo acaba pagando así. Últimamente tengo la sensación de que ir a mi aire y con decisión por la vida despierta envidias absurdas en otra gente, y que sólo reflejan las mediocridades y complejos ajenos. Y, sinceramente, me importa una mierda. Yo he tenido que trabajar mucho conmigo mismo para llegar a este punto de cierta 'serenidad' interior (con todas las comillas escépcticas del mundo), así que cada uno se ocupe de trabajarse a sí mismo. Yo no pienso ir tirando de los demás ni dejando que se aprovechen de mi, estoy muy harto de todo eso y lo he permitido durante demasiado tiempo. Tengo la conciencia ultra tranquila, y algo muy claro: la gente tóxica y paranoica, bien lejos de mi vida.

Y a todo esto, sigo sin aclarar mi vida sentimental. Con Mr. Bizarre hemos recuperado la dinámica de hace unos meses con el añadido físico de estas últimas semanas, pero sigue con el freno de mano y moviéndose en terrenos de cierta ambigüedad. Y la verdad es que yo necesitaría alguna certeza más firme. Y Morenita Amelie sigue rondándome, y yo que me dejo rondar, aún sabiendo ambos que esto se acabará el día que Mrs. Bizarre se lance definitivamente a la piscina (si es que ese día llega...) o que ella se aclare también con sus sentimientos. Todo debería ser más fácil, de eso no hay duda.

Y ver las noticias es cada día que pasa más deprimente. Querría dejar de vivir en un país que ha tardado 44 años a decidirse a desenterrar al mayor asesino fascista que haya tenido en su historia. En un país donde un partido supuestamente de izquierdas fuerza repetir unas elecciones, aún a riesgo muy serio de que gane la derecha reconocida, para intentar cargarse a su supuesto rival político. Un país donde se hace espectáculo mediático de un montaje policial propagandístico con toda la (mala) intención política para seguir demonizando a una opción política tan o más legítima que cualquier otra (la historia reciente de Euskadi ahora nos toca vivirla a nosotros...). Un país que sentenciará a gente inocente por sus ideas políticas como escarmiento público para inflingir miedo y que nadie más se atreva a desobedecer ni cuestionar según qué cosas. Un país de mierda, vaya. Tanto como cualquier otro de este planeta infecto.





2 comentaris:

Desbordamientos Puntuales ha dit...

Siento mucho que tengas experiencias tan negativas con la gente. Me ha llamado especialmente la atención lo del "conocido común"; yo tampoco entiendo ese tipo de actitud y me repugna. Espero que, en estos dos días que han pasado desde que publicaste esta entrada, hayas podido encontrar personas más amables y honestas. Un fuerte abrazo.

P.D. Creo que ya te lo he dicho alguna vez, perdona si me repito, pero me flipa la música que compartes. Me enriqueces muchísimo. ¡Gracias!

dEsoRdeN ha dit...

Gracias. A veces tengo épocas en que parezco atraer el conflicto o a personas negativas, y por momentos me pregunto si tendré yo algo que ver o es simplemente mala suerte. Celebro ayudarte a descubrir música. Es el motor de mi vida. De nada! :)