dimecres, 10 d’octubre de 2018

My pSichOcANdy




A veces es tan fuerte el deseo que te hace confundirlo con un recuerdo inexistente de algo que nunca pasó. Y tu mente construye un relato verosímil pero falso, aunque tu Ministerio de la Verdad interno se encarga de adaptarlo y de borrar la historia verdadera, no vaya a aguarte una bonita historia de amor que nunca ocurrió ni ocurrirá. Hay veces también que las dudas o la fatiga intentan hacerte olvidar ese deseo que te desgasta por dentro, echando toneladas de rutina para enterrar el brillo puro de ese amor por explotar y que, por qué no, podría llegar a ocurrir. Y en mitad de toda esta vorágine de trabas, persuasiones y juegos de espejos realidad-ficción, andas tú. Desorientado, nadando contracorriente, dando bandazos, e intentando no perder la cordura o la lucidez que exige cada momento. No es fácil y parece que para ti la dificultad siempre sea doble. O triple. Y el compositor de tus tragicomedias vitales se lo pasa en grande añadiendo personajes que interfieren en la trama. Distorsión, humo, penumbra, mirada al suelo. Un, dos tres... dentro canción!



4 comentaris:

Laura ha dit...

Tragicomedias unos, bollodramas otras.
vaya dos amigo, vaya dos.
Te mando un beso enorme

NaoBerlin ha dit...

"The wind is screaming around the trees for my Psychocandy. The world is spreading a strange disease for my Psychocandy. Candy is the baddest seed She'll take you down and make you eat, her fish, her poison fish, is on her dish..."

De mis canciones favoritas de uno de mis grupos favoritos.

Cé. ha dit...

Odio sentirme perdida. Ojalá algún día saber encontrarse en medio de todas esas cosas que describes

dEsoRdeN ha dit...

Y tan dos, amiga; y tan dos... otro beso para ti

Muy grandes, NaoBerlin. Y uno de sus grupos favoritos también

Sentirse perdido es el estado natural del ser humano, Cé. Por eso los momentos (no muy frecuentes) en que pareces encontrar cierto equilibrio son tan sublimes

mordiscos