dilluns, 28 de desembre de 2015

bEAt AtTitUdE



A veces no me entiendo. O quizás sería más exacto decir que alguna vez me entiendo. Por una parte, sigo abocado al ultra-pasotismo escéptico; por la otra, a mi ego le gusta que dos chicas parezcan pelearse por bailar conmigo; y para rematar, me largo a dormir lleno de rabia cuando, de tanto marear la perdiz, la que me gustaba se larga con el guapito altito barbitas hipsterito que ha aparecido en el momento más inoportuno. Soy mongolo perdido. O quizás sea cobardía, que sé yo. Me decantaría por el gusto masoquista por vivir en mi zona de confort de individualidad autosuficiente, mezclado con mi orgullosa lucha por reventar los roles de género que tanto detesto. Al margen del desastroso final, la noche estuvo bien, en su originalidad y diferencia. Me gusta mi capacidad de regenerar mi entorno y nutrirlo constantemente de nuevas caras, que actúan de escudo contra la amenaza de la rutina. Es pura supervivencia de alma inquieta a la que no le gustan según qué hábitos. J-de-las-Afueras es realmente atractiva, tiene carácter guerrero, buen gusto musical, y baila de maravilla. Ingredientes más que suficientes como para sentir atracción por ella. La breve conversación que tuvimos la primera noche se amplió sobradamente ayer, y admito que por momentos tuve la sensación que había atracción recíproca que podía germinar en alguna cosa. Pero supongo que mi lado de patito feo salió conmigo anoche, o quizás la culpa fue del esquizofrénico disc-jockey que confundió eclecticismo con caos de estilos sin sentido, provocando continuos coitus-interruptus en mis golpes de genio de baile liberador. A mi el muy cabrón me provocó un esguince de cerebro del tamaño de neptuno. Puede sonar a excusa, y quizás lo sea, pero no por ello es menos cierto que esas cosas me pasan. No es fácil conducir una azotea dEsoRdeNada, ni tan siquiera para mi. Tengo más facciones y divisiones internas que la asamblea de la CUP. Y a esta hora de la noche posterior a los hechos aquí narrados bajo el tamiz del dEsoRdeN, sigo sin tener claro qué narices quiero. Si seguir labrando a ver si salen coles o patatas, o si pasar olímpicamente como de tantas otras antes. Es increíble la capacidad de acostumbrarse a prescindir de lo que no se tiene, o a ir tirando con alternativas. Quizás sea atrofia de corazón y me haga coleccionista. Quizás sea la influencia de los poemas de mujeres beat, y las canciones de garaje grasiento que acabo de descubrir. O quizás debería enviarme a la mierda, y comprarme un alma nueva en las rebajas...



2 comentaris:

hiro ha dit...

Si et serveix de consol, moltes vegades jo tampoc m'entenc... Crec que tens ànima de gèminis jaja
Espero no trobar-me mai al dj esquizofrènic aquest... les meves orelles ja pateixen prou quan vaig a segons quins locals d'ambient.

Pinta molt rebé aquesta antologia! i els Gruesomes també. Prenc nota!

dEsoRdeN ha dit...

Humans... ui, no sé cóm són els Géminis, però jo sóc MOLT Taure... jaja! Uf! va ser terrible: et fotia un temazo indie o rock, i quan ja estaves en ple subidón, et sortia amb reguetón o merdes comercials insofribles. Molt divertit a estones, molt assassinable en d'altres...

Just fa una estona m'he acabat el llibre de la Kim Gordon, així que ja em puc posar amb el de les poetises Beat; li tinc moltes ganes! I als Gruesomes els vaig descobrir de casualitat a Yputube, i m'ha encantat el disc!!