divendres, 26 de desembre del 2008
dilluns, 22 de desembre del 2008
nO Sé CoMo tiTuLaR éStO...
dijous, 18 de desembre del 2008
M sidECaR
Es periodista sin serlo. Edita libros, y poetisa ocasional (siento la palabra, reina roja... :P). No tan metida en música como pensaba. Con iniciativa, aunque pudiera no parecerlo. Activa. Algo locuela, porqué si no no me habría fijado en ella, seguro. Friolera a más no poder, pero cálida cuando toca. Edad indefinida, aunque creo que debemos estar a la par. Va a la suya, y yo a la mía. También debe ser coleccionista de historias incompletas, supongo, y eso siempre te da ese puntito de distancia imprescindible para respirar sin asfixias innecesarias. Es muy pronto para hacer juicios de valor de ningún tipo, pero ahora mismo ni quiero ni me apetece nada más que lo que hay. Intuyo y quiero pensar que es algo recíproco. Vivir el aquí y el ahora, y olvidar que la intuición me susurra al oído que 2 siguen siendo 2, y no 1, como todos buscamos...
diumenge, 14 de desembre del 2008
12TweLvE...
dissabte, 13 de desembre del 2008
dilluns, 8 de desembre del 2008
díA beLgA

Empiezo el día con mail de la I belga. Grata sorpresa, justo el día después de descubrir un nuevo bar a 3 minutos de mi casa llamado 'Amberes'. Conozco por fin a baby R, simpático y gamberrete por igual. Casi no ceno por la opípara comida que nos ofrecen los anfitriones, y bajo al Falstaff a encontrarme con mis compañeros nocturnos de esta jornada. Allí conozco a la L inglesa, y bailamos con gracia y salero hasta que una amiga suya y su novio demuestran sus clases de baile para dejarnos por los suelos. No se quiere bajar hasta el Jamboree, y me emplaza a un nuevo encuentro casual en el mismo lugar, aunque una amiga suya tiene mi mail para enviarme las fotos que nos ha hecho... seguimos la aventura nocturna a nuestro aire. Bailo metidísimo hasta la extenuación, y ya con el tiempo añadido y mis amigos ausentes, vuelvo para casa tras bailar con una japo que no habla. Cuando llego a mi portería, veo bajar corriendo a una chica, que se para justo en la portería de enfrente. "¿V belga?", le pregunto, y ella se gira, sonríe y viene hasta mí para darme dos besos y conversación de 7 de la mañana. Está casi más guapa que cuando la conocí hace un par de semanas, y sus ojos tienen un brillo precioso. Recordar su nombre ha sido un punto a mi favor, y nos intercambiamos los respectivos pisos para cualquier emergencia/necesidad/excusa, aunque nos vamos cada uno para nuestra casa. Tampoco sería plan de forzar demasiado la máquina en plan buitre carroñero. Si el destino quiere, nos volveremos a encontrar. Y si no, será que no debíamos. Acabo el día con la sonrisa de la V belga grabada en mi mente, y una nueva demostración de poderío del sugerente azar.
diumenge, 7 de desembre del 2008
dimecres, 3 de desembre del 2008
VuELveN!!
dilluns, 1 de desembre del 2008
dEsVaríOs 32
Dos semanas de jugar al gato y al ratón. Una noche que parecía muerta de antemano. Tiento a la suerte y el cubilete esconde una buena jugada. Te encuentro allí donde empezó a fraguarse una historia lombarda. Me integro rápidamente a tu grupo de amigas. Nos vamos a bailar a una antigua fábrica de máquinas de coser, donde las únicas agujas que sobreviven son las del dj. Tras una escasa horita, cierran, y ya voy lanzado como para pensar en la jornada laboral que empieza unas horas después. La selección natural nocturna hace que ya sólo quedemos 3, y propones Sidecar. La euforia me hace olvidar que es sábado, y que son las 4, y que por mucho que nos encontremos a célebres cantatutores decrépitos en el metro, va a ser imposible entrar al Paraíso musical. Cuando ya casi os dáis por vencidas, lanzo un último anzuelo con nombre francés y picáis diciendo 'oui, oui'. Entramos sin largas colas, y como tus sospechas intuían, la guardería ya no es cómo yo la recordaba. Pero eso no nos impide disfrutar. En un momento dado, acerco mi mejilla a tu boca para que me repitas algo que me has dicho y no he entendido, y no te cortas un pelo y me das un beso sin pensarlo. Me quedo gratamente sorprendido, como el primer día, y empiezo a creer que 'mujer' y 'falta de iniciativa' no son necesariamente conceptos antagónicos. Bailamos, y cuando tu amiga nos deja un poco de aire, contraataco. Quizás hoy hubiera preferido que te hicieras la estrecha como la primera noche, pero tienes ganas de guerra, y acepto mi suerte con golosa resignación.
Mrs. Desparpajo Etílico nos hace cantar 'The End' en el metro de vuelta y decide, sin saberlo, el menú musical que elegiremos ya en mi casa para iniciar la sugerente batalla sensual. Cuando tu ropa va cayendo al suelo, empiezo a darme cuenta de la curvilinea maravilla que escondían jerseys y largas faldas de pana. Tu piel es blanca y deliciosamente suave, y las nalgas tersas, como desearía cualquier veinteañera. Recostada en la cama con ese conjunto de lencería negra nada casual pareces una pin-up del siglo XXI en la penumbra. Cuando buceamos en el nórdico huyendo del frío extremo noto la calentura de tu cuerpo. Me pregunto por qué serás tan fría al besar y tan caliente al lamer, pero me sigues abriendo el apetito. Y yo, que soy muy instintivo, intento siempre seguir el precepto primario del 'acción-reacción'. Saboreo tus rincones más recónditos y tú haces lo propio con los míos más obvios. Rosa, blanco, negro, rojo... los colores del placer oscuro se tiñen entre las sombras, y me encanta dormir abrazados, aunque sea durante escasas 3 horas. Me gusta observar tu suave perfil a contraluz mientras duermes, y quién sabe si tú habrás hecho lo mismo. Me encantaría enamorarme de una mujer como tú, pero es demasiado pronto todavía para aventurar desordenados futuros inciertos...







