dimecres, 4 de desembre de 2019

cAMí dE La cReU





Ha pasado una semana de la revelación de las palabras punzantes, y nuestro habitual carrusel parece haberse quedado parado en un pequeño remanso de paz, reconciliaciones, y todo aquello que comporta echarse de menos. Mejor eso que echarse de más. Echarse unas risas cada vez que nos vemos también es una buena fórmula, y no deja de ser otro intento desesperado para que se te caigan la venda de los ojos y los miedos, y devolvamos esta historia a su curso natural. El encuentro casual de ayer tuvo un punto de magia mundana, en mitad de la calzada, tú con tu aire alterado de siempre, y yo con dos bolsas de basura en la mano. El antipríncipe y la antiprincesa. Menudo par de tarados. Tarados alterados. Yo no sé qué narices pasará contigo y conmigo. Sólo sé que el camino está siendo movido. Y aunque eso siempre está mejor que el aburrimiento de una vida plana, un mal final podría ser bastante catastrófico para nuestra salud mental y nuestros equilibrios internos. No me atrevo a decir que en los últimos días he logrado estabilizarlo un poco, porque eso normalmente acaba con un desequilibrio de grado 9 en la escala dEsoRdeNada. Y mañana tenemos que vernos y hablar de muchas cosas pendientes, y seguro que eso nos remueve muchas cosas, para bien o para mal...



4 comentaris:

Laura ha dit...

El antiprincipe con dos bolsas de basura.
:)
A mi me pareces encantador.
Besos (y hasta mañana)

Pio ha dit...

Mucha suerte Des!!!!

Eva S. Stone ha dit...

Ánimo. El mal trago hay que pasarlo, pero no es eterno. Volverá el equilibrio.

Un beso ordenado.

Beauséant ha dit...

caminas, tropiezas o te empujan, crees que te caes, pero sigues, con menos equilibrio, pero sigues.. en eso consiste la vida, en estar siempre a punto de caerse y no terminar de hacerlo ;)