dimarts, 16 de febrer de 2016

biORritMoS dEsoRdeNados




Parece que esté prohibido que todo vaya bien, y ser feliz por completo durante mucho tiempo. Envidia divina, o cochina, o algo que acabe en -ina. Cruzo los dedos para que todo sea una simple pre-preocupación de esas que provoca la incerteza, y nada más. El huracán continúa a tal velocidad que sigo la espiral de despistes, pérdidas y cabeza dispersa. Para mi desgracia, parece que ha llegado el frío de verdad, y he tardado entre un cuarto y medio día en pillar un buen constipado. ¿Había dicho alguna vez lo muchísimo que odio el frío y la lluvia...? Seguro que no lo suficiente para expresar y cuantificar mi odio. Tengo tantas cosas en la cabeza que ya casi ni tengo espacio para seres humanos curvilineos. No, diría que no estoy enfermo. Es sólo que me faltan días. De no ser por el pequeño detalle del sueldo, casi que diría que lo que me sobra en mi vida es el trabajo. Es probablemente lo que menos me importe y estimule ahora mismo. Me prometí a mi mismo que intentaría cambiar mis horarios mientras duren las obras de las azoteas (propia y vecina), pero aquí estoy, esclavizado por mis amados biorritmos. Calma y armonía, por favor, yo sólo pido eso. Que para emociones fuertes, me basto y me sobro con las (100.000 millones de) canciones de mi vida...




2 comentaris:

Paola Vaggio ha dit...

Uy uy, despistes, emociones, felicidad... jiji <3

dEsoRdeN ha dit...

jeje. Y siempre hay margen para incrementar la felicidad, incluso con cosas que no requieren gran esfuerzo... ;)