divendres, 7 de novembre de 2014

OtoÑo y otRoS dRaMAs CoTidiANoS




Ha llegado el frío de verdad, y todo es más difícil. Ha llegado el tiempo de las estufas, las mantas en el sofá, o las dobles capas de pantalón para luchar contra esta humedad de mierda. Seguramente sería lo primero que querría eliminar de esta ciudad agridulce. Las montañas de kleenex son otro elemento de esta época, y sin duda la prueba más definitiva de que la gente a la que le gusta esta época está mal de la cabeza: a nadie en su sano juicio le puede gustar algo que le provoque enfermar. El verano no te pone enfermo. En todo caso, lo único que te puede poner enfermo en verano es la subnormalidad de la gente que ataca con los malditos aires acondicionados, verdaderas armas de destrucción masiva de la sociedad del siglo XXI. He mirado un curso de guitarra pero es muy caro, y creo que prefiero seguir experimentándola desde el individualismo y el Do It Yourself como hasta ahora. Le he echado una ojeada a esto del Meet Up que me comentó L de Lesbiana, y creo que me apuntaré a algún encuentro de intercambio de inglés. Adoro el inglés, escucharlo e intentar hablarlo, y lo echo de menos. Cada vez que veo una peli en inglés me entran unas ganas locas de hablarlo, pero la verdad es que ahora mismo tengo pocas oportunidades de hacerlo. Debería escribir a Canadian J, por cierto.

Aunque todavía no he acabado el libro de entrevistas a Nick Cave, me he comprado 'The Smiths, música, política y deseo', y los dos primeros capítulos me han parecido francamente interesantes, por sus lecturas sociopolíticas de la época, o por las comparaciones entre indie y religión. Ciertamente, la música no deja de ser una especie de religión, con sus dioses, sus rituales y sus liturgias; sus mitos y leyendas; sus blasfemias y herejías; y también sus talibanismos, sus jerarquías y sus moralinas. Y esa firme convicción de que eres tú el que sigue el camino correcto y ve la luz verdadera, y los que son distintos a ti tienen una cierta inferioridad moral. Yo siempre he dicho que soy bastante nazi con esto de la música, y mira que soy súper abierto de miras. Pero no puedo con según qué productos que me parecen puros inventos artificiales de la industria, sin ningún tipo de interés artístico, cultural, estético, ideológico... y que no tienen más intención que hacer dinero sin más. Supongo que le doy tanta importancia a la música en mi vida que no lo puedo concebir sólo como un simple producto de entretenimiento. De hecho, no entiendo a esta gente a la que todos sus discos le ocupan una simple estantería de 10 o 20 CD's. Sus vidas tienen que estar terriblemente vacías. Y volviendo a lo que decía, por muy frívola que sea la canción que estoy escuchando, tiene que tener algo más para conectar con ella. Una actitud, una idea, una imagen, una frase, un sonido, una atmósfera... algo. Quiero historias detrás, quiero que me hagan pensar, sentir, imaginar o vivir cosas como las que me cuentan. Quiero sentirme protagonista de una canción. Quiero sentir que mi vida tiene algún punto de interés que se pudiera escribir y cantar. Aunque sea invierno (para mi ya lo es, porqué hace frío), y todo esté entrando en una densa espiral de aburrimiento y apatía. Que lo más interesante de esta semana hayan sido los contactos con la enfermera que me hizo una analítica o con la oftalmóloga sexy a la que no pude evitar mirarle las piernas mientras inspeccionaba mis retinas, no deja de ser triste.

Y hoy he vuelto a pisar un tanatorio, y no he podido evitar que se me despierten otra vez esos malditos fantasmas que siempre han revoloteado por mi cabeza con pensamientos funestos. No puedo evitarlos. Es puro miedo. Qué digo miedo? Terror. O pura preparación por si llega el día del dolor insoportable, para conseguir un milésimo grado menos de insoportabilidad de ese dolor infinito. Al irme de allí, me he escapado al centro a despejar el cerebro, y he encargado el libro de John Waters 'Mis Modelos De Conducta'. Cada uno tiene su propio panteón de héroes vitales, y a mi siempre me han atraído los raritos...




6 comentaris:

ALOMA69 ha dit...

Muchas coincidencias contigo: odio el frío y enfermo en invierno, también odio los aires acondicionados en verano(genial como lo escribes), adoro la música (quizás no exactamente la misma pero sí busco exactamente lo que describes) y cierto que a veces lo más inverosímil puede salvarte un día o una semana. En mi caso sobrevivo diariamente gracias a los DVD's de la serie MAD MEN. No sé qué será de mí cuando termine las dos temporadas que me quedan.

Saludos congelados!

Ses ha dit...

Veo que el invierno te sienta estupendamente...

Pio ha dit...

Si mi vida no tuviese banda sonora sería terriblemente triste, yo no tengo muchos cds pero los suplanto con libros que es otra de las cosas que sin ellas no tendría sentido.

Si viviese en una constante temperatura, no sé unos 25 grados, sería feliz XD

Ese miedo a la muerte nos lo enseñan de bien pequeñitos y viene muy unido a a religión, tengo un tio que le dió un infarto y fue como una revelación, decidió vivir al máximo, se hizo más ateo y se borro de los registros de la iglesia.

Besos pequeño Des

dEsoRdeN ha dit...

Eres adorable, Aloma69... ;D Ah, mira! Mad Men es de las pocas series que conozco (no soy muy serieadicto), pero no me acabó de enganchar

Mierda de invierno, Ses. Qué ganas de que acabe...

una vida sin BSO es imposible Pio. BUeno, sean CD's, libros, pelis... la cuestión es tener algo a lo que aferrarse que nos haga crecer por dentro, y sentir. compro 25 grados todo el año! En este caso, no es tanto temor a la propia muerte (que también), sino a afrontar el dolor de quedarme sin quien más quiero (mis padres). Me aterroriza esa idea

mordiscos

hiro ha dit...

Ja saps que comparteixo el teu odi visceral pel fred i l'hivern. Fa un parell de dies que visc enganxada als clinex i als ibuprofenos. Un fàstic vaja...
També em considero bastant nazi amb el tema música. No entenc com algú pot escoltar coses tipus One direction o Pablo Alborán (fins fa dos dies no tenia ni idea de qui era).
I com no, també em fa terror pensar en la mort de la gent a qui estimo.

Pd: Pinta bé el llibre d'en John Waters!

dEsoRdeN ha dit...

que torni la primavera, hiro!! He sentit a parlar del Pablo Alborán aquest, però no et sabria dir ni què canta ni quina cara fa. Ni ganes....

PD: Adoro John Waters! Pel seu excés, pel seu caràcter provocador, per la merda i els outsiders que treu a les seves pelis, per la mala llet que es gasta... si no te l'has llegit, et recomano 'Majareta' (jo tinc una edició d'Anagrama), molt divertit!