dijous, 17 de gener de 2013

dO yOu WaNnA dAnCe...?





Hoy vuelvo a casa alegre. Últimamente llevo una actividad frenética pero no estresante. Yo me entiendo. Duermo todo lo que quiero, estoy activo, creativo, quedo aquí y allá, los días me cunden, y me noto esa positividad que me autoenamora. Y no hablo de egos ni vanidades, sinó del sentirme exprimido al máximo; aprovechado a más no poder; que los demás me saquen todo lo bueno y pueda aportarles lo mejor de mi mismo, pero también saber sacarles lo bueno a los que me rodean. Como si mi cerebro y mi alma hubieran hecho sesiones extras de gimnasio, y se hubieran puesto a tope. Y sin necesidad de llamar a Lance Armstrong. Intentando purgar las energías negativas, y expulsarlas por mi cuenta, en la intimidad, sin salpicar a los demás (ni a mi mismo). Yo me entiendo. Será la música. Será el vino. Serán las ganas de vivir extremas, ante los últimos acontecimientos (contradictoriamente) vitales. Será el azar, y sus sorpresas de acento exótico, cuadernos por rellenar, y mochila negra. Será el dEsoRdeN de días que no tienen calendario y noches sin el cartel de The End. Serán las llamadas a 600 km., o los mensajes a unas paradas de metro. Multitud de estímulos para despertar inquietudes y un hambre voraz. Como Homer ante una bandeja de Donuts. Quiero más, más, más!!




Lo sé; a veces parece que tenga 25 añitos, verdad...?




8 comentaris:

Ses ha dit...

A mí me está pasando lo mismo, llevo un ritmo frenético y eso me hace muy feliz. ¿Por qué será?

V.M. ha dit...

Me alegro que vuelvas a casa alegre, en los días de hoy eso puede ser incluso un reto!!
La canción está bien, que es relajante y calmadita, pero ahora no me sale de la cabeza!!
Yo no me encuentro en ritmo frenético, creo que más bien al revés, voy muy tranquilita, pero la sensación es parecida, algo está por pasar, o llegar, o cambiar... Que nos toque días y noches agradables de vino, de esas donde podrías pasar unas cuantas horas sin darse cuenta que existe un reloj...

Campanilla ha dit...

Ya sean 25 o 65, cuando llega el subidón no hay quien lo pare.
Llamadas y sorpresas de acento exótico? qué bien que suena eso! jaja

Me alegro que estés así de be!
Besitos

Anna K. ha dit...

Carnaval a Brazil a ballar Samba?

M'alegra molt llegir aquest positivisme! I lo millor? Ni una sola referència malaostiense al fred, jaja. Bieng

Cé. ha dit...

A mi eso que describes me pasa cuando estoy satisfecha de una "jornada deportiva". Me siento bien y aunque no tenga fuerzas, me sobran XD. Es... extraño.
Me da envidia eso de dormir todo lo que quieres. Jo. A mi eso solo me pasa cuando estoy en casa. Y cuando estoy en casa nunca puedo dormir. Y estar despierta es aburrido. Ai. Sufre como Cé.
Besis.

hiro ha dit...

M'alegra llegir-te amb aquesta fam de viure. Sentir aquesta harmonia amb un mateix és l'estat ideal.

Molen les dues cançons :D (la segona fa tan d'estiu!)

Laura ha dit...

Que bueno sentirte así, me alegro "cantidá". un besazo enorme

dEsoRdeN ha dit...

La actividad nos hace sentirnos vivos, Ses :)

Un reto, y un buen logro para quien facilita ese estado de alegría, V.M. ;D Nada como esos días y esas noches de vino sin reloj

Los subidones molan, campanilla; aunque luego, irremediablemente, comporten bajones

jeje, podria ser una opció, Anna K. Ja queda menys per a les caloretes primaverals!

Eso de 'jornada deportiva' es un eufemismo, verdad Cé? ;D Qué contradicciones morfeicas las tuyas...

Tant de bo fos sempre així, hiro! :) I tant de bo fos sempre estiu!

grazie, laura! Tu tot bé?

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