dimarts, 23 de maig de 2017

rObeRtAs y hUeSos dE CéfiRo




A esta hora de la noche, el horror vuelve a ser noticia de portada con lo que ha pasado en el Manchester Arena. Los ataques terroristas empiezan a formar parte de una cierta cotidianidad, aunque no tengan nada de normal. Cuando pasó lo del Bataclán, sentí cierta inquietud un tanto paranoica en los siguientes conciertos a los que fui (recuerdo justo una semana después en Apolo, viendo a Beach House, que aquél día tocaron con una rabia y una intensidad mucho más visceral que de costumbre). ¿Si había pasado en París, porqué no podía pasar aquí? Yo mismo había visto a los Eagles Of Death Metal, también en Apolo, en 2008. Con el tiempo y los conciertos se me pasó, pero a una semana vista del Primavera Sound, uno no puede evitar pensar que sería un objetivo potencial. En fin, mejor ni pensarlo...

Justo esta noche he ido de concierto. Como si eso fuera algo extraordinario, me podríais decir... La Blogger de Los 1000 Nombres me había hablado tiempo atrás de los Zephyr Bones, así que nos hemos dejado caer por allí con un par de amigas suyas. Lo típico de un lunes tonto que acaba con un par de cervezas, Jaggers, dos descubrimientos y un vinilo firmado. Adoro descubrir bandas, conocer gente, y no tener expectativas, para que me sorprendan. Y tanto los huesos de Céfiro como Las Robertas me han encantado.

Sigo bastante asqueado y rebotado en el curro, y ese es motivo de rabia y frustración. En la vida siempre me jode un montón depender de otros, pero si encima son ineptos y no valoran tu trabajo, ya me subo por las paredes. También el egoísmo incívico y el cretinismo me provocan grandes dosis de bilis, como esta tarde, cuando el subnormal del niñato que tengo por vecino en el edificio de al lado se ha puesto a fregar cacharros con la música a todo trapo invadiendo la tranquilidad comunitaria. Le he pegado un grito tan visceral y profundo que la ha bajado de golpe, aunque le he oído refunfuñando por lo bajini. No soporto que la gente sea tan egoísta y se piense que vive sola y puede hacer lo que le dé la gana, ignorando por completo el sentido común. Son comportamientos que me ponen ultra violento.

Esta mañana han montado ya la bastida de las obras en la fachada posterior. Me esperan semanas de paciencia máxima, porqué ya me veo que me van a estar despertando cada día de madrugada con el ruido de las obras. Me han roto las cuerdas del tendedero, que espero repongan cuando acaben. No voy a poder tender ropa mientras la tengan montada, así que me va a tocar ir a la lavandería a secar la ropa. Y la verdad es que no me hace puta gracia tener a gente por ahí afuera, y una estructura con la que es relativamente fácil acceder hasta mi balcón, aunque sea por un patio interior. Qué ganas de que acaben ya las putas obras...

Y hoy me he pillado ya tren para ir a Vitoria al Azkena Rock. Será mi segunda vez en el festival. Un amigo que al final no puede ir me ha pasado la reserva de hotel que había hecho. Ya he quedado con Momo para verla por allí. Hace un montón de años que no nos vemos. Tendré que anular una visita a la oftalmóloga. Y quizás debería pedir hora a mi doctora de cabecera. Llevo un par de días con una molestia en la barriga que no es muy normal. Un dolor físico, como muscular, interno y muy localizado en un punto muy concreto. No me impide hacer nada, pero me tiene algo mosca. Y no voy a cometer el error de mirar nada en Google. Quiero disfrutar de la música, y nada más...