dimarts, 4 d’agost de 2015

dE cANícULaS dEsoRdeNadas



Adoro el verano. Por el calor (aunque este año está siendo pelín excesivo hasta para mi), por la luz, por las vacaciones (que se me acabaron ya hace 2 semanas... :S), y por la cantidad de guiris que corren por la ciudad. No sé si será por el exotismo, por su predisposición y abertura de miras, o por la romántica y azarosa fugacidad de las historias que de ahí puedan surgir, pero me atraen infinitamente más que el habitual y rancio borderío local. Fuck you all, narrow-mindeds de la vida. Siempre hay excepciones, claro: hoy he quedado con E-Platónica, y no la cambiaría por todas las guiris del mundo (bueno, esto sería matizable en términos puramente hedonísticos; pero en términos de adorabilidad y capacidad de seducción y enamoramiento, y de hacerme reír, las apaliza a todas). Chateando ahora al respecto con La Nena Imantada, me he dado cuenta de que no paramos de tocarnos, ya sea para abrazarnos, besarnos la cara, cogernos, bailar en mitad de la calle... tensión sexual no resuelta? Mmmm... como decía Ovidio en el 'Ars Amandi', deséale todos los males del mundo a su amado. Lo sé, hijoputismo ilustrado. Yo ya intento alegrarme por ella si es feliz con otro, pero si eso me hace infeliz a mi, ¿no es humano desearle el mal al otro cabrón y querer demostrarle a ella que conmigo sería todavía más feliz? El ser humano siempre será contradictorio, lo quiera o no...

Mientras llega el día que E-Platónica se dé cuenta de que estamos hechos el uno para el otro, porqué tanta risa y tanto tocamiento no es normal, yo voy haciendo. El otro día quedé con A-Cosas-Claras-Pero-No-Tanto. Hacía un montón que no nos veíamos (lo que suele pasar cuando alguien se apareja; desaparece del mapa hasta que le dejan, y entonces vuelve a ti...). Se va a Estados Unidos a reflexionar sobre su vida y decidir para donde tira. Como habréis deducido por su apodo (que cuando la conocí tenía 3 guiones menos....), creo que le irá bien. I-Gafapasta me llamó hace un par de semanas o tres, con la excusa de que había encontrado curro gracias a mi fiesta de cumpleaños (por un contacto que hizo allí), y supongo que le diré de vernos para que me lo explique. Aunque no tengo muy claro si quiero que acabe como siempre acaban nuestros encuentros. Siempre me he sentido torpe e incómodo cuando le gusto a una chica más de lo que me gusta ella a mi, porqué no me querría sentir cabrón o aprovechado. Quizás sea empatía por las muchas ocasiones en que me he encontrado yo al otro bando. Véis lo que decía de las contradicciones? Siempre pregono a los 4 vientos que hay que vivir la vida sin pensar, que si Carpe Diem y no sé cuántas pollas más, y luego pongo el freno de mano en determinadas situaciones. Siempre será mejor el sexo con desconocidas, que ahorra malos rollos y dolores de cabeza innecesarios...