dijous, 28 de desembre del 2017

NadA




Será por lo deprimente de estas fechas. Por el frío. Por el vértigo que provoca el vertiginoso paso del tiempo. O porque nunca nada sale como uno quisiera. Pero estoy particularmente negativo estos días. Me siento encerrado en una espiral de despropósitos y soledad, totalmente a la deriva, y mi único gran estímulo es alguien que no tiene interés en mi. Al menos no en el mismo grado. Me dan ganas de no salir de casa, o justo todo lo contrario: largarme bien lejos, donde nadie me echaría de menos. Siento ese cosquilleo en el pecho que oprime. Una angustia interna que corroe por dentro, y que lleva a hacer cosas sin sentido. Y encerrarte en tu propia mierda, y revolverte en ella. Empiezo a no tener ganas de nada. Me siento agotado. Anímicamente colapsado. Como un animal herido que lleva tiempo desangrándose poco a poco, y que empieza a flaquear. Fracasado y perdedor. Cambiaría todos mis supuestos logros laborales por equilibrio interno y autorealización emocional. Todo el sexo vacío por sentir amor verdadero y recíproco. Eso sí que debe de ser la rehostia.




4 comentaris:

  1. Espero que con el tiempo encuentres lo que buscas.

    Un abrazo.

    ResponElimina
  2. Gracias, Amapola Azzul. Te deseo lo mismo. Salut

    ResponElimina
  3. Aquestes festes no ajuden massa a estar alegre i optimista. Però si marxessis lluny et trobaríem molt a faltar!

    Una abraçada gegant!

    ResponElimina
  4. gràcies, hiro. Jo també us trobaria a faltar

    petó gegant!

    ResponElimina