Será por lo deprimente de estas fechas. Por el frío. Por el vértigo que provoca el vertiginoso paso del tiempo. O porque nunca nada sale como uno quisiera. Pero estoy particularmente negativo estos días. Me siento encerrado en una espiral de despropósitos y soledad, totalmente a la deriva, y mi único gran estímulo es alguien que no tiene interés en mi. Al menos no en el mismo grado. Me dan ganas de no salir de casa, o justo todo lo contrario: largarme bien lejos, donde nadie me echaría de menos. Siento ese cosquilleo en el pecho que oprime. Una angustia interna que corroe por dentro, y que lleva a hacer cosas sin sentido. Y encerrarte en tu propia mierda, y revolverte en ella. Empiezo a no tener ganas de nada. Me siento agotado. Anímicamente colapsado. Como un animal herido que lleva tiempo desangrándose poco a poco, y que empieza a flaquear. Fracasado y perdedor. Cambiaría todos mis supuestos logros laborales por equilibrio interno y autorealización emocional. Todo el sexo vacío por sentir amor verdadero y recíproco. Eso sí que debe de ser la rehostia.
Espero que con el tiempo encuentres lo que buscas.
ResponEliminaUn abrazo.
Gracias, Amapola Azzul. Te deseo lo mismo. Salut
ResponEliminaAquestes festes no ajuden massa a estar alegre i optimista. Però si marxessis lluny et trobaríem molt a faltar!
ResponEliminaUna abraçada gegant!
gràcies, hiro. Jo també us trobaria a faltar
ResponEliminapetó gegant!