Me dueles, porqué no existes. O te escondes, mientras te dibujo caras y cuerpos anónimos en la calle, en el metro o en un bar. Ahí afuera todo parece normal, y todos parecen señalarte con el dedo y dejarte fuera del juego. Sigues sin saber por qué. Y te preguntas si el espejo miente para no darte un disgusto, o si es tu maltrecha vista. Robas miradas furtivas, pero siempre son fuera del contexto adecuado. Saber lo que sienten los demás sería un gran superpoder. Y siempre me habría gustado poder traspasar a los demás mis propios sentimientos, emociones o dolores, para conseguir más empatía. Dime cómo te ves por dentro y te diré cómo te miran por fuera. Yo siempre seré el rarito, el distinto, el que no hace las cosas que tocan como toca y cuando toca. Y eso me encanta y me jode a la vez. A veces me gustaría más normalidad en mi vida y a veces adoro no tenerla. Te vienen todos los coches de cara en dirección equivocada, pero no parecen darse cuenta ni hacer nada por evitarlo...
M'encantaria tenir aquest superpoder! Per què les relacions entre les persones poden arribar a ser tan complicades?
ResponEliminaJo també visc en l'eterna dicotomia de voler ser alhora diferent i normal.
La racionalidad me dice que no, pero un pálpito me dice que esa foto se la has hecho a alguien que ha compartido tu catre xD No te comas la cabeza buscando, las cosas surgen, pero tampoco hay que dejarlas escapar.
ResponEliminaA veces lo que más duele no existe.
ResponEliminaNo pretendas normalidad. Las cosas más bellas están en la extrañeza, en los momentos especiales.
Besitos.
Miss Carrousel
Sí, yo también vivo a caballo entre la dualidad, añorando la normalidad cuando no se tiene y queriendo alejarse de ella en cuanto la rozas.
ResponEliminaNo sé si un superpoder como este estaría ayudando mucho. Creo que es mejor no saber y dejarlo como está.
ResponEliminaPerquè les persones són (som) sumament estúpides, hiro...
ResponEliminajaja! Pues nada, NaoBerlin, no lo cortaremos las alas al pálpito, no vaya a ser real... XD Ya, pero a veces cuesta tanto de que surjan que las ganas te llevan a querer provocarlas o acelerarlas
Ya, Carrousel, si pienso lo mismo, pero a veces me gustaría encontrar cierto punto de normalidad, como excepción que confirme la regla de la extrañeza
la condición humana y esa manía de querer siempre lo que no se tiene, Aseret...
Ni que fuera probarlo, V.M., y luego ya cada uno que elija si lo quiere o no
mordiscos